viernes, 21 de octubre de 2022

INICIATIVA(Poemas desde Ultratumba)

 



Este mes de Octubre será terrorífico, nuestra amiga Plegarias en la Noche, nos invita que durante dicho mes cada viernes  a las 22 horas,  nos unamos a dejar una pequeña muestra de poemas de terror, así podremos dar entre todos una buena bienvenida a la noche terrorífica de halloween... si pinchan en la imagen de la entrada les llevará al blog  para sentir terror. 



Todas las casas están adornadas 

de esas anaranjadas calabazas

parecen cabezas cortadas

con sonrisas desdentadas

aquella de la esquina es la que temo.

No es una calabaza cualquiera

ella está poseída por un espíritu

sale cada viernes de octubre a matar. 

Oyes el crujido de sus pasos 

pero observas que no tiene pies

sientes el viento que acecha

pero ni la brisa corre esta noche

es ella, el mal te persigue

está justo detrás de ti.

El mundo de vivos y muertos

todo es oscuridad

nada es real, solo el miedo

que te encoge las entrañas

hasta dejarte como la calabaza

un cráneo lleno de nada y vacío de un todo.


                  

 

 


martes, 18 de octubre de 2022

Relato de los Jueves( La Inocencia de los Niños)

 


Este jueves vamos a tener una enriquecedora visión de las imágenes que nos ha dejado nuestra anfitriona Molí , cada imagen habla por si sola , y aquí es donde cada participante deberemos hacer con ellas un relato, ver que nos dicen desde fuera o desde dentro de la misma foto.

He elegido esta , pero todas tiene un encanto especial, si pinchas en la imagen os llevará a la convocatoria . Muchas gracias .

La otra cara de la moneda

Mi aventura por fin tendría un destino, Tutsi, una población de los grandes lagos de África, donde el paisaje era magnífico a pesar de que su aire era escaso y las moscas muchas.

Al llegar al campamento me asediaron tantos pequeños semi desnudos con sus cantarinas voces que apenas les entendía lo que querían decirme.

Mi equipaje fue llevado en sus cajas hasta una cabaña, menos una que se cayó al transportarla, menos mal que era ropa, así que la caja quedó en el suelo y los enseres los lleve yo mismo a mi futuro hogar, he de decir que soy reportero y mi misión consistirá en hacer un reportaje gráfico de la situación en el país.

Me asee un poco en una palangana y poca agua— es oro para el lugar —salí hacer mi primera ojeada, las gentes a pesar de vivir en la miseria no demostraban pena alguna, los cánticos y las risas eran frecuentes, los juegos me impresionaron de cualquier palo, o rama de árbol fabricaban sus juguetes.

  Caminado entre ellos, un corro de muchachos me llamó la atención, aquella caja que se me había caído al llegar estaba haciendo las delicias de tres niños de no más de siete años de edad. 

El tiempo que tarde en refrescarme, ellos construyeron un futbolín, allí estaban agachados en cuclillas con sus cabezas rapadas y sus miradas puestas en esa caja sin perder la mirada en la bola, para que no metieran gol el oponente.

Saqué mi cámara y plasme la imagen, no solo eran unos pequeños jugando, era la cara de la otra moneda.

 Las guerras que asolaban su tierra quedaba muy cerca de ellos, pero su inocencia es tan limpia que mientras juegan no ven la muerte ni la pobreza.

Aquella foto recorrió medio mundo, donde pudieron ver que los niños son niños en cualquier lugar del planeta, a pesar de que el adulto quiere convertirlos en minas andantes.

Campirela_

*322 palabras*

sábado, 15 de octubre de 2022

Gusanos de Seda...

 


 Gusanos de Seda

Autora: Ángeles Jiménez Fraile

Janis, iba a todas partes con su cajita de zapatos, en ella llevaba a sus gusanos de seda que estaban a punto de convertirse en mariposas.

—Mamá, tengo una pregunta que hacerte

—Pues adelante mi vida, ¿que pregunta es esa?

— ¿Mañana me dejas que vaya con Laura a la biblioteca?, dice que allí hay muchos cuentos con dibujos de toda clase de animales y hasta me ha dicho que hay unicornios.

— Si te portas bien no hay problema, ya sabes que a Laura le gusta leer y no la debes de molestar.

— ¡Vale mami! prometo que me portaré bien. Solo quiero que me dejes llevar mis gusanos de seda, ya sabes que vienen a todas partes conmigo, les enseñaré en que se van a convertir en un periquete.

Por la mañana Janis se levantó más de feliz que una perdiz, cada día abría su armario y elegía su ropa, esta vez llevaría su vestido color azul, o mejor no, iba a la biblioteca y mamá le enseño que hay lugares donde hay que ir cómodas, pero no etiquetados, así eran sus palabras.

Se abrochó los cordones de las playeras y sé coloco su vaquero, después se lavó sus dientes, aunque estaba mellada, las encías también se limpiaban, ya estaba preparada para comenzar su desayuno, pues sus tripas crujían como un fierecillo león. Se miró al espejo y después de hacerse unas coletas y atarlas con su lazo rosa se dio media vuelta y bajo dando saltitos hasta la cocina.

— ¡Buenos días, mamá!

— ¡Buenos días, cariño! ¿Ya estás lista para tu gran aventura en la biblioteca?

— Sí, voy a ver si mis gusanos están listos también, esta noche les he sentido nerviosos, será por la excursión que les espera.

De camino con Laura cogida de la mano, está no paraba de preguntarle por todas las cosas que iba a ver en la biblioteca, pues era su primera vez que pisaba tal edificio.

— Laura ¿tú vienes mucho aquí, verdad?

— Sí, es un lugar donde mi mente se relaja y aprendo a la vez.

— Yo cuando sea mayor también quiero venir, me gusta aprender cosas, ya en el colegio me dice la profe que soy muy curiosa, eso no es malo, ¿a que no Laura?

Ésta, se echó a sonreír, y dándole un achuchón, le dijo que la curiosidad no es mala, siempre que no sea excesiva, que hay que respetar tan bien la intimidad de las personas.

Al llegar al edificio, Janis se quedó asombrada, pues tenía unas puertas muy grandes, eran de esas giratorias, y le hizo gracia,  se soltó de la mano de Laura y se dio un par de vueltas, hasta que está la miro seria, no hizo falta que la dijese nada, comprendió que una vuelta estaba bien, tres eran demasiadas, estaba interrumpiendo el paso a los demás.

— Perdona Laura, es que me hizo mucha gracia, dar vueltas, nunca antes había visto una igual.

—No pasa nada cielo, pero has visto que estabas molestando a quien entraba, cuando salgamos si no viene nadie, das otras tres vueltas y así sé te quita el gusanillo.

— ¡Ay, ahora que dices gusanillo, voy a ver cómo están mis gusanos! creo que debo de darles de comer, aquí en la bolsa llevo unas hojas de morera, no me dirán nada por traerlos, ellos nunca se portan mal, son silenciosos y casi siempre están durmiendo.

— Mira, vamos a hacer una cosa, te voy a dejar en la sala infantil donde podrás ver todos los cuentos que quieras, eso sí, luego los vuelves a colocar en su sitio, si no te acuerdas los dejas todos en la mesa, para que la señorita los coloque cuando nos hayamos ido.

«Verás que bien lo vas a pasar, yo estaré en esta otra sala, si necesitas algo solo tienes que venir a buscarme. 

—Vale, me quedaré quieta mirando los cuentos y si tengo alguna pregunta que hacerte me levanto y voy a la mesa, ¿eso es lo que me quieres decir?

 —Lo has entendido a la primera ¡jajajaja! Eres una niña muy espabilada.

Una vez establecidas las normas a seguir, Laura se fue a la sección de investigación, tenía mucho que hacer y el tiempo pasaba rápido, de todos modos un ojo le tenía puesto en la sala infantil donde Janis estaba feliz, ojeando libros pequeños, grandes y cuentos de muchos colores, su cara era la viva estampa de estar en el mejor carrusel.

Uno de los cuentos le llamó la atención, todo era sobre mariposas, estaba repleto de ellas de todos los colores, fue cuando se acordó de sus gusanos y  en ese instante levantó la tapa para ver si seguían durmiendo,  algo maravilloso estaba a punto de suceder, los gusanos estaban transformándose en bellas mariposas.

Janis, no podía quitar la vista de la caja de los zapatos cuando vio salir de ese ovillo blanco, la más bonita de las mariposas, era azul y sus alas casi transparentes, más tarde otra, esta era amarilla y, luego otra, los colores eran todos especiales, pero la última tardo un poquito más, era blanca y en el filo de las alas tenía unos puntitos rojos, está le llamo la atención, así fue como comenzaron su primer vuelo, en un Pis-Pas habían desaparecido. Volaban tan alto que le era difícil  saber dónde se habían posado.

 La pequeña, cogió a su mariposa blanca y la posó sobre su hombro,  parecía gustarle el lugar asignado, sin hacer mucho ruido comenzó a buscar entre los libros de encima de la mesa, se levantó y fue a las estanterías, allí pudo ver a su mariposa azul, colgaba sobre la esquina, de repente todas las demás se posaron en el mismo lugar, Janis las llamaba en susurros, pero debían de estar un poco dormidas, ellas seguían posadas sin hacerle el menor caso.

Viendo, que ellas no se decidían  a regresar a su caja de zapatos, la niña fue intrépida y no se le ocurrió que subirse a la escalera que posaba contra la pared y bajarlas por ella misma.

 Ella, lo que no sabía era que esa escalera pesaba mucho para su edad, así que su intento fue un fracaso casi rendida volvió a su mesa, su mariposa blanca aún seguía con ella,era su consuelo.  Se sentó y pensó la manera de rescatarlas de las alturas, cuando volvió a ver ese libro grande donde había mariposas de todos los colores al abrirlo sintió una brisa correrle por la espalda, era el aleteo de sus mariposas que regresaban.

— ¡Sois muy traviesas, pensé que ya no queríais estar conmigo!, pero ya veo que si, no le dio tiempo a meterlas en su cajita, cuando de repente no sabe cómo fue, sus mariposas excepto blanquita se introdujeron dentro del libro grande.

Sus ojitos no paraban de parpadear, estaban dentro del bosque más bonito que había visto y desde allí con sus alas parecía que la saludan.

 ¿Qué había ocurrido?¿ era magia? Tal vez se había quedado dormida y estaba soñando. ¡Eso tenía que ser!

Janis, miró de reojo donde se encontraba Laura, para ver si ella seguía allí, no sabía si ir en su ayuda o arreglarlo por ella misma, fue cuando al volver a girarse hacia el libro vio un niño más o menos de su edad,  la estaba observando con gran interés.

 —No te preocupas por ellas, a mí la semana pasada me paso algo parecido, pero lo mío fue toda una aventura.

— ¡No me digas! ¿a ti también tus mariposas se metieron en el libro?

—Mariposas no, estaba viéndolas cuando de repente me sentí atrapado en la jungla y ellas alrededor mío —mientras el muchacho le contaba esto, la pequeña con la boca abierta le escuchaba toda atenta.

— Y ¿cómo conseguiste salir de allí?

 —Eso es lo más extraño, todavía estoy atrapado, tú no te has dado cuenta, pero ahora estamos los dos y tus mariposas.

«No te asustes si quieres puedo enseñarte la jungla, conozco un lugar que te encantara hay tirolina, y  podemos jugar, ven vamos por este camino antes de llegar al valle vas a descubrir algo que te gustara.

Janis, con su mariposa en el hombro, iba detrás de su nuevo amigo con los ojos bien abiertos pues todo lo que estaba ocurriendo era maravilloso.

—Esto es precioso, y ¿dices que llevas  mucho tiempo? no sabría decirte, como no hay ni noche ni día pues no lo puedo calcular.

Cuando iban  llegando al valle, quedó alucinada, no podía ser, todo él estaba cubierto de  unicornios cada uno de un color diferente, desde azules, que eran sus preferidos hasta malvas y amarillos.

 —¡Yo quiero cabalgar en lomos de un unicornio es mi sueño preferido, por favor, por favor!

—Está bien, pero antes debes decirme cómo te llamas, los unicornios desean  saber quién va ser su amazona.

—Me llamo Janis ¿y tú?

—Soy Eros, pero para ti seré tu guía en esta aventura ¡ venga vamos! subamos sobre el lomo de Elfo, es el más fuerte podrá con  los dos.

 Elfo, era el más veloz de todos los unicornios, en él fueron por toda la jungla, subieron a los montes, bajaron  hasta el valle y allí en las aguas cristalinas  jugaron con delfines, éstos les dejaban subirse encima de ellos llevándolos  por todo el mar, un mar con un color verde esmeralda,  veían  a través de sus aguas todas las especies de peces, hasta estrellas y caballitos de mar que les saludaban  al pasar.

Cansados de tanto ajetreo se tumbaron debajo de un milenario árbol, comieron frutos  y bebieron un agua pura de las fuentes que les rodeaban,  nunca pudo imaginar que sus sueños se convertirían en realidad.

Laura, al  levantar la vista hacia donde estaba la pequeña  no la vio, se quitó las gafas para enfocar  mejor por si estuviera debajo de la mesa con  su caja de gusanos, tampoco la visualizó, saltó de la silla para ver dónde estaba la niña.

Allí sobre la mesa estaba el libro abierto por la página diecisiete, donde se podía ver una gran jungla cubierta de grandes árboles y mariposas revoloteando alrededor de ellos, pero ¿qué hacía allí con un pequeño desconocido?

No podía creerlo, se quedó en shock, de momento no le llegaba ninguna idea para resolver el problema, hasta que vio un jarrón de flores encima del mostrador de la bibliotecaria, sabia  que las mariposas mueren  por el néctar, tal vez si las arrimaba lo suficiente al libro saldrían por su propia iniciativa.

Ardua se dirigió donde estaba el florero, observó que la bibliotecaria en ese momento no estaba , mejor un problema menos, lo cogió con disimulo y con paso firme fue derecha hacia la mesa, levantó el libro y lo puso en vertical, el florero al lado lo más cerca posible.

De repente surgió la magia, vió como salían las mariposas una a una, la belleza era espectacular, no podía creer lo que estaba viendo, cuando ya no quedaba ninguna, empezó a pensar como saldrian  los pequeños.

Entonces un unicornio de color azul bajó sus patas para que la niña subiera encima de él, y éste la impulsó con tal delicadeza que Janis junto con su mariposa blanca  logró traspasar esa barrera que solo puede ser magia e ilusión.

 El pequeño Eros, seguía allí en la jungla, con un silbido de voz se le oyó decir que su lugar era ser el guardián del bosque, el que cuida de un mundo mágico, para esos niños que creen en la magia, se despidió de Janis subido en el lomo de Elfo, diciéndole: No olvides  que soy tu amigo.

Los ojos de la niña se abrieron como ventanas al cielo, desde el otro  lado le dijo adiós con la mano, sus ojos se cierran poco a poco desvaneciéndose sobre la mesa.

— ¡Janis, Janis, despierta pequeña! ¿qué pasó, te quedaste dormida?

—¡Oh! no sé Laura, tuve un sueño precioso.

—A ver cuéntame, veo en tus ojos chispas de ilusión y felicidad.

La pequeña abrió su boca y dejó salir un bostezo, miró a su alrededor y lo primero que hizo es  mirar su caja de zapatos, allí estaban sus gusanos de seda, comiendo su hoja de morera, todo lo demás permanecía intacto. El libro abierto en la página diecisiete con  un montón de mariposas de todos los colores, ella está sola con Laura, no hay señales del pequeño amigo que compartió con él su sueño y la aventura más emocionante de su corta vida.

De regreso a casa, cogida de la mano de Laura, al llegar a la altura de una librería de las más antiguas de la ciudad, en el escaparate vió  un libro tan gigante como el que ella había tenido en su mesa en la sala infantil de la biblioteca.

—Laura¿ has visto ese libro del escaparate? Es igual que el de la biblioteca ¡ ven, vamos a verlo!

 Se pararon  ante la tienda y cuál fue su sorpresa, en la portada de éste, vio a Eros, tenía una sonrisa picarona y lo curioso que en su muñeca izquierda llevaba un lazo atado de color  rosa, el mismo que a ella le faltaba en una de sus coletas.


FIN 

 


viernes, 14 de octubre de 2022

INICIATIVA(Poemas desde Ultratumba)

 



Este mes de Octubre será terrorífico, nuestra amiga Plegarias en la Noche, nos invita que durante dicho mes cada viernes  a las 22 horas,  nos unamos a dejar una pequeña muestra de poemas de terror, así podremos dar entre todos una buena bienvenida a la noche terrorífica de halloween... si pinchan en la imagen de la entrada les llevará al blog  para sentir terror. 



Aquel día las risas fueron macabras

Sus ojos sangrientos eran llamas del infierno

Abrasaban, quemaban y daban miedo

Sus manos no eran manos

Sus pies eran grandes y deformes

Pero esa risa, no puedo olvidarla.

Cada noche en mis sueños 

La tengo pegada

Me persigue

Me habla

Y yo, corro y, corro

No me atrevo a volver la cara

Me llaman por mi nombre

Me dice que me pare

Pero yo sigo corriendo 

Ya no puedo más.

Caigo en la calle desierta 

Él a mi lado está

Su aliento pestilente me abrasa

Quiere besarme

Grito, grito...

Despierto y, en mi almohada

Una rosa negra, con una nota 

Llama mi atención.

"No ha sido un sueño, mira debajo la cama"

Mi corazón se acelera

Cuando un ruido extraño debajo de mí está

Mis pies tocan el suelo 

Mi mundo se va

No sé donde me encuentro 

 Al otro lado tenebroso de un mundo irreal

 Frío contemplo, oscuridad abismal

Alguien me llama, parada me quedo

Ya no puedo más, él otra vez

Con su cara pintada y su sonrisa tétrica

Dueño de mí se hará...



                

 

 

 

 


martes, 11 de octubre de 2022

Relatos de los Jueves(Collage Temático)

 


Nuestra anfitriona nos deja varios collages, para que tengamos suficiente material para forma un relato este jueves, entre todos elegido este  a ver que se nos ocurre. Muchas gracias y picando en la imagen os llevará a los participantes. 

Regreso al Hogar

Había transcurrido casi tres meses desde que vi a mi familia, pues los estudios me tenían alejados de ellos más de lo que yo quería.

Faltaba poco para las Navidades, solo la idea de volver a verles hacía que mi humor subiera enteros, así como el reloj de arena que estaba en mi mesilla, regalo de mi hermana pequeña para que no me olvidara de ella, decía — que si lo miraba como caía la arena siempre estaría en sus pensamientos — Me acordé en ese instante que tenía que decorar un poco mi habitación y darle ese toque Navideño.

Justo al poner el muérdago  en la puerta me pinché con sus hojas de plástico, ¡ese alicate, ya me dijo mi compañera que no era de fiar! y, así fue como me pellizque.

 Tengo el dedo índice cubierto con una tirita, espero que mi padre no se lleve las manos a la cabeza cuando me vea entrar por la puerta. Él estará esperándome como siempre con su pipa encendida mirando cada carta que ha recibido durante estos tres meses, las tendrá por orden de llegada, ¡ay mi padre siempre tan ordenado! 

Él no se da cuenta, pero sabemos que echa mucho de menos a mamá, su camafeo está siempre presente encima de su escritorio, eso sí, que manía tiene de tener gusanos danzando donde menos te los esperas, con decir que son para su estudio biológico...

Estoy feliz de volver a casa, aunque hay una pena que no se olvida — mi madre siempre estará presente— hace tiempo que se fue a un lugar donde las tristezas no existen o al menos eso quiero pensar.



Campirela_

*274* palabras


viernes, 7 de octubre de 2022

INICIATIVA(Poemas desde Ultratumba)

 




Este mes de Octubre será terrorífico, nuestra amiga Plegarias en la Noche, nos invita que durante dicho mes cada viernes  a las 22 horas,  nos unamos a dejar una pequeña muestra de poemas de terror, así podremos dar entre todos una buena bienvenida a la noche terrorífica de halloween... si pinchan en la imagen de la entrada les llevará al blog  para sentir terror. 

 


Quiero un poema en mi tumba

Pero no uno cualquiera

Ha de ser, que quien lo lea

Las tripas se le revuelvan.

Mi alma vagará por el infinito

Mi cuerpo bajo una losa fría 

De mármol gris.

Allí irás, y me llorarás

Nunca vayas de noche

Pues es cuando 

Mi espíritu danza bajo 

Las lápidas del cementerio

En busca de un ser vivo

Para llevarle conmigo.

 

Aquí dejo las claves de mi poema.

 

La muerte te rodea

más las sombras te cobijan

quién podrá más, si la parca

o aquellas apagadas esferas.




                                                  






martes, 4 de octubre de 2022

Relatos de los Jueves( Contamos tres)

 

Damos la bienvenida a Mujer de Negro en su estreno como anfitriona de los relatos de los jueves que este sea el comienzo de muchos otros.( pinchar en la imagen os llevará a la convocatoria)

Curiosa su propuesta, vamos a ver que es lo que tenemos en el teléfono y la tercera imagen que encontremos haremos con ella una pequeña historia la forma la que deseemos, evidentemente si la imagen es muy personal , nos da la opción de encontrar otra parecida y formar dicha historia. Así pues vamos a ver que encuentro...

Tercera fotografía de hoy Lunes, día en que escribo estas cuatro letras...

   

Cada día no faltan sus saludos y sus buenos días, unas veces es en forma de imágenes que puede ser poética, como una gran sonrisa, o un simple ¿qué tal descansaste.? 

Hoy comienzo de semana no podía faltar esas flores que embellecen mi despertar y unas frases que siempre te alientan a comenzar con una gran sonrisa la jornada laboral.

Hay que ver lo que una simple imagen nos puede alegrar el día o fastidiarlo, depende todo lo que nuestros ojos observan. 

Este ramito de flores me ha hecho recordar los maceteros que en tiempos de antaño tenían las vecinas del lugar donde me críe, eran cubos que ya no servían y ellas los utilizan para sembrar cualquier planta ya fuera de adorno o hasta perejil, que bien de veces me dieron para condimentar la comida.

Y hoy estos mismos cubos los venden a un buen precio en las jardineras y, están de moda como arte floral, los tiempos cambian una barbaridad, ya me lo dice mi nieta abuela, no tires nada de tu ropa que dentro de unos años moda será.

Pero a lo que vamos, qué bueno es tener amigas que antes de desayunar te manden una imagen donde te pongan las pilas y te hagan sentir que alguien detrás en un aparato se acuerda de ti.

Campirela_

*220 palabras*