Cada primer domingo de mes compartiré aquí un pequeño texto, breve, honesto y pensado para acompañarte en el arranque de la semana. No son grandes discursos, solo chispas que invitan a mirar la vida con un poco más de intención.
Mayo siempre llega con esa luz que no empuja, sino que acompaña. Huele a flores, pero también a esa vida que se siente en las calles.
Es un mes que abre ventanas, que invita a mirar hacia dentro sin miedo, que nos recuerda que crecer también es aprender a sostener lo que ya no está y a celebrar lo que permanece, aunque cambie de forma.
El primer domingo de mayo es un día que cada persona vive a su manera, con presencia, con ausencia, con gratitud, con nostalgia, o simplemente con la libertad de sentir lo que toque sentir. Solo ofrece un pequeño espacio para detenerse y honrar la vida que nos trajo hasta aquí.Y desde ese lugar, dejo estas líneas para quien quiera tomar
Poema breve para el Día de la Madre
Mis felicitaciones a todas esas madres que con su cariño abrazan a sus hijos y les dan ese primer aliento. Para aquellas que están en ese cielo azul van mis besos y mi cariño...