lunes, 13 de julio de 2026

Convocatoria del Jueves 16/7/2026 ¿Cómo son tus personajes?

 

Pinchar en la imagen os llevará a la convocatoria... Gracias.

Nuestra propuesta básicamente consiste en escribir un relato de tema libre, de no más de 350 palabras, que sea apto para ser leído a cualquier edad,  peeeero, siempre hay un pero, ese escrito tendrá uno o dos personajes principales, que pueden ser antagonistas si se prefiere, o ayudantes si les gusta. La cuestión es que deberemos descubrir sus personalidades por sus acciones y no porque digamos directamente sus características a través de simples adjetivos; o sea, no tenemos que poner es taaan bueeeno, o es un demonio, o es un vago o es muy trabajador, sino, relatando acciones que hagan que los lectores vayan formando la idea de cómo son esos personajes y claro, en qué ayudarán esas acciones  al transcurrir de la historia.

Esta es la propuesta que nos dejan nuestras chicas de Artesanos de la Palabra para este jueves próximo... Gracias.


EL JARDÍN SECRETO

La verja del jardín estaba cerrada con un candado viejo, pero eso no detuvo a Mariam. Lo tocó con un dedo, lo sacudió un poco y luego, sin pensarlo, metió la mano por el hueco para empujar la puerta desde dentro.

—¿Ves? No estaba tan cerrado —dijo, entrando como si el lugar fuera su casa.

Noa se quedó un momento fuera, mirando el candado que seguía colgando. Luego miró a su amiga que ya estaba avanzando por el sendero cubierto de hojas. Empujó la verja con cuidado y entró. Mientras caminaba, recogió una ramita caída y la dejó en un banco, como si quisiera que el jardín siguiera ordenado.

Mariam reapareció de repente, agitada.

—¡Tienes que ver esto! —dijo, agarrándola del brazo sin esperar respuesta.

Noa se dejó llevar, aunque miró hacia atrás para asegurarse de que la verja había quedado cerrada.

Al llegar al claro, Mariam, señaló un pequeño estanque cubierto de nenúfares.

—¿No te parece mágico? —preguntó, con los ojos brillantes.

Noa no respondió enseguida. Se acercó despacio, tocó el agua con la punta de los dedos y sonrió apenas.

—Sí —dijo al fin—. Pero deberíamos tener cuidado de no resbalar.

Mariam ya estaba saltando de piedra en piedra, riéndose cada vez que una se movía bajo sus pies.

Noa la observó desde la orilla, con esa mezcla de ternura y reserva que nunca decía en voz alta. Pero algo cambió en su mirada. Mientras Miriam daba otro salto, Noa se agachó. Metió la mano en el agua, no con la punta de los dedos como antes, sino con decisión. Apartó un nenúfar, luego otro, y otro más.

Mariam se detuvo en seco.

—¿Qué haces?

Noa no respondió. Siguió apartando hojas, creando un pequeño círculo en el estanque. El agua, al quedar descubierta, reveló algo brillante en el fondo.

Mariam bajó de la piedra de un salto, salpicando a Noa sin querer.

—¡Eh! ¿Qué es eso?

Noa sonrió apenas, esa sonrisa mínima que siempre parecía esconder algo más grande.

—Lo vi antes —dijo, sin levantar la vista—. Pero quería estar segura.

Metió ambas manos en el agua y sacó un pequeño frasco de cristal, cubierto de algas, con un tapón metálico oxidado. Mariam abrió los ojos como si el jardín hubiera cambiado de forma.

—Mariam...¿ tú encontraste esto?

Noa se encogió de hombros, limpiando el frasco con la palma de la mano.

—No siempre eres tú la que descubre cosas.

Mariam se quedó mirándola, sorprendida de verdad. Por primera vez en toda la tarde, fue ella quien no supo qué decir.

Noa giró el frasco entre sus dedos.Dentro había un papel doblado.

—¿Lo abrimos? —preguntó, pero esta vez no era una pregunta tímida.

Mariam asintió, todavía procesando que la aventura, por una vez, no la había empezado ella.

Campirela_


domingo, 12 de julio de 2026

Cierre de convocatoria del jueves 9/07/2026( Juegos de Verano)


 
Queridos amigos, hemos llegado al final de esta segunda semana de julio, donde este jueves nos hemos dado un baño de juegos de nuestra infancia.

Creo no equivocarme al decir que todos hemos añorado un poco esos días donde la calle, la playa, los huertos ajenos, la montaña y las escondidas han sido nuestro refugio.

Gracias a todos los que me habéis acompañado con vuestros relatos, vuestras anécdotas y vuestros comentarios, gracias siempre; ya sabéis que todo suma, y con ello estos retos de los jueves toman vida.

No quiero dejar pasar la oportunidad de comunicaros que nos hacen falta voluntarios para ser anfitriones de la Convocatoria; así pues, animaos. Os dejaré enlace para poneros en contacto con Mónica, para postularos. Inventario Juevero

Y ahora solo me queda deciros que en nada os vuelvo a ver, en otra convocatoria, donde os espero ver a todos.

Y ya sin más dilación os dejo con nuestras compañeras,  Somos Artesan@s de la Palabra, que estoy segura de que nos sorprenderán con un buen tema para llevarlo a esta pantalla y poder disfrutarlo.

Un besote y muy feliz semana.



Y bueno, para terminar estos juegos, ¿qué mejor que un bailecito? donde tanto pequeños como un poquitito más mayores, disfrutamos todos juntos... ¡A bailarrrrrrr!

Campirela_

lunes, 6 de julio de 2026

Mi participación 9/7/2026 Juegos de verano

                                  Si pincháis en la imagen, os llevará a la convocatoria.


Juegos de verano

Mis juegos de verano...

En el patio de mis abuelos siempre hacía más calor que en ninguna parte del mundo, pero a mí me daba igual, allí montábamos “las casitas”, que eran cuatro piedras mal puestas, dos cajas de fruta y mucha imaginación. Lo único que no fallaba nunca eran las avispas, que parecían tenerme en nómina. Cada verano me picaban mínimo dos veces, en el ojo que parecia un ojo pipa y un brazo como un botijo y mi abuela diciendo “si es que esta niña es un Alajú”. eres pura atracción para los insectos,

Mi abuelo, que era un artista sin saberlo, nos colgaba un columpio de soga en el corral. Era tan alto que si te empujaban fuerte parecía que ibas a tocar el cielo o a romperte los dientes, según el ángulo. Yo siempre elegía creer lo del cielo.

Pero lo mejor estaba en las huertas. Mi primo y yo teníamos allí nuestra “casa de papel”, que en realidad era de madera, pero nosotros éramos así, exagerados desde pequeños.

Estaba entre una alameda de chopos y robles, y subirnos arriba era como entrar en otro mundo. Desde allí vigilábamos el reino, que básicamente eran cuatro surcos de tierra y un cubo viejo, pero para nosotros era la tierra prometida, el desierto de las mil y una noches, y el horizonte hacia lo desconocido.

Y cuando caía la noche… ay, la noche. La noche era para coger pepinos que no eran precisamente de nuestras huertas. Íbamos en silencio, como si fuéramos ladrones profesionales, aunque siempre acabábamos riéndonos tanto que nos oía hasta el perro del vecino. Nunca nos pillaron, o eso creemos. Igual nos dejaban hacer porque dábamos más pena que miedo.

A veces pienso que aquellos juegos eran peligrosos, absurdos, improvisados… Pero también eran libres, salvajes y nuestros. Y eso, por mucho que pasen los años, no se olvidan.

Campirela_

domingo, 5 de julio de 2026

Primer domingo de mes Julio

 Cada primer domingo de mes compartiré aquí un pequeño texto, breve, honesto y pensado para acompañarte en el arranque de la semana. No son grandes discursos, solo chispas que invitan a mirar la vida con un poco más de intención.


Julio aparece como ese amigo que entra en tu casa diciendo “¿hay hielo?”
y tú ni te enfadas, porque sabes que trae sol, siestas y excusas perfectas para no hacer nada productivo.

Es un mes que te recuerda que sudar también es una forma de meditar
y que la vida mejora un 30% cuando te quitas los zapatos.

Julio no viene a complicarte:
viene a recordarte que a veces la felicidad es simplemente llegar a casa y que el ventilador funcione.


Agosto: el arte de desaparecer sin culpa

Agosto es ese mes que te mira y te dice: “relájate, que ya nadie está mirando”.

Es experto en bajar expectativas: si no contestas, “estás fuera”; si no haces nada, “estás descansando”

Y así amigos estas reflexiones os dejo hasta el mes de Septiembre que con vuestro permiso regresaran hasta que terminemos el año...

Un besote para todos y mil gracias, por acompañarme.

Campirela_


Convocatoria 9/7/2026 "Juegos de verano"



Juegos de verano

Este jueves después de recoger el testigo de Neogéminis y dejar esas intrigantes ciudades donde los bajos fondos y las gentes del mal vivr nos han hecho meternos de lleno en la novela negra , damos un giro total de tuerca y nos vamos de cabeza a esos veranos de antes: los de la calle, la playa, el pueblo, la bici, la goma, la comba, las guerras de agua, los inventos absurdos y las travesuras inocentes que hoy serían casi patrimonio cultural.

La idea es sencilla: Escribir un relato inspirado en un juego de verano que recuerdes, que imagines o que reinventes. Puede ser real, inventado, mágico, tierno, divertido, nostálgico o travieso en el buen sentido. Lo que te pida el cuerpo.

Espero que  recordemos aquellos juegos donde la calle se convertía en el mejor escenario del más preciado teatro.
Ya sabéis, os espero con vuestros relatos y vuestros enlaces donde, conforme vayan llegando, iré subiendo a esta misma entrada.

Las normas siguen siendo las mismas: a ser posible, no extenderse más de 350 palabras y compartir los comentarios con las visitas a todos los participantes.
Desde aquí os doy las gracias a aquellos que, sin participar, nos dejáis vuestros comentarios llenando los blogs de alegría y vitalidad. Muchas gracias y nos leemos con esos juegos de verano.

PARTICIPANTES:


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                                                                         Temática erótica





Temática Érotica












https://campivampi.blogspot.com/2026/07/mi-participacion-972026-juegos-de-verano.html























martes, 30 de junio de 2026

CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL 2 DE JULIO: INTRIGA EN LA GRAN CIUDAD

      Pinchar en la imagen os llevará a la convocatoria de esta semana guiada por Neogéminis.


La estética y las características de la Novela Negra tradicional, l@s invito a escribir una historia breve -350 palabras de extensión sugerida- tratando de meter al lector en ese mundo de intrigas, sordidez y conflictos en donde la ambientación es un pilar fundamental a la hora de desarrollar la narrativa:
 

  • La ciudad como protagonista: Escenarios urbanos sórdidos, oscuros y decadentes (callejones, muelles, bares de mala muerte y barrios marginales) en contraposición a las mansiones de la novela de enigma clásica.
  • El contexto socioeconómico: Marcada por la crisis, la lucha de clases, el capitalismo temprano, el hampa y las redes de poder.
  • La atmósfera de fatalidad: Clima constante de lluvia, humo de tabaco, luces de neón y una sensación de peligro inminente.
  • SUGERENCIA NO OBLIGATORIA: NARRAR EN PRIMERA PERSONA


    La mansión del ajuste 

    La mansión del capo no era una casa, era una trampa con lámparas de cristal. Yo entré porque me llamaron, no porque quisiera. Los hombres como yo no pisan mármol; pisamos barro, callejón, barrio hondo. Pero esa noche el hampa decidió que yo tenía que estar allí.

    El capo había reunido a tres traficantes. Tres hombres que le debían más de lo que podían pagar. Tres sombras que temblaban aunque fingieran que no.

    Yo era el cuarto. El que nadie conocía. El que se había criado en los suburbios del barrio, entre humo, peleas y noches de desesfreno, jugando a partidas de poker sin limite de apostar.

    El capo me miró desde su sillón, con ese gesto de quien ya ha decidido el destino de todos.

    —Que pase Morales —dijo.

    Me quedé helado.Ese apellido… Ese apellido solo lo sabía él. No era el que uso en la calle. No era el que aparece en mis chapas falsas, ni mis tarjetas de crédito. Era el otro. El que está escrito en un papel viejo que encontré una vez y que quemé para no volver a verlo.

    Los otros traficantes se giraron hacia mí. El silencio se volvió un cuchillo.

    El capo levantó su vaso de whisky.

    -No pongas esa cara - murmuró-. Tu madre me pidió que no te metiera en esto. Pero las promesas… ya sabes cómo se rompen en esta ciudad.

    Sentí que el suelo se movía bajo mis botas. No estaba allí para saldar cuentas ajenas. Estaba allí porque era su hijo. Su bastardo. Su secreto. Su error.

    Y en esa mansión llena de armas, deudas y hombres que matan por menos, entendí que el mayor peligro no era el ajuste de cuentas. Era mi sangre.

    Vi bajar por las escaleras a una mujer con una mirada de hielo; me miró fijamente y con su voz metálica solo pronunció: "Ven, sígueme".

    Mi cuerpo estaba temblando; ni fuerzas tenía para decir dónde. 
    La seguí y, al subir las escaleras, volví la cabeza y allí estaba "mi padre". Me miró, alzó de nuevo su copa de whisky y en ese momento sabía que mi destino era ser el nuevo capo. 

    Campirela_


    lunes, 22 de junio de 2026

    Convocatoria del jueves 25/6/2026 "Detrás de la reja"

     

           Si pincháis en la imagen, os llevará a la página de todos los participantes de la convocatoria  de Artesanos de la Palabra.


    Este jueves nuestras anfitrionas nos proponen un tema que seguro nos dejará grandes historias que leer. Se trata, como veis, en la imagen, detrás de unas rejas siempre hay algo que esconde, un misterio, un suceso, una locura de amor o, tal vez, la historia de algo mágico. Veamos de qué somos capaces de hacer. 

                                        La Reja que Respira

    Ella siempre evitaba pasar por aquella reja. No por miedo, sino por algo peor, recuerdos Allí, años atrás, había visto algo que decidió no contar. Unos gritos, unas sombras, un crujido de metal… y luego silencio. Un silencio que se le quedó pegado a la piel.

    Desde entonces, cada vez que pasaba, la reja parecía distinta. Primero fue el calor, el metal tibio, como si guardara un pulso ajeno. Luego, la vibración, un temblor leve, casi imperceptible, como un recuerdo que quiere abrirse paso. Ella fingía no sentirlo, pero la reja insistía.

    Una noche, el aire estaba quieto, demasiado quieto. Ella se acercó, quizá por costumbre, quizá porque ya no podía evitarlo. Y entonces ocurrió: la reja respiró.

    Un suspiro lento, profundo, que no venía de dentro… sino del propio metal. Como si los barrotes inhalaran el pasado y lo exhalaran sobre su nuca.

    Ella retrocedió, pero no por miedo. Retrocedió porque entendió, el pasado siempre regresa.

    La reja no quería asustarla. Quería devolverle algo.

    Entre los barrotes, vio un brillo. Un objeto pequeño, metálico, que no debería estar allí. Lo reconoció al instante: era parte de lo que cayó al suelo aquel día, cuando ella vio lo que no debía ver.

    La reja no respiraba por vida. Respiraba por memoria.

    Y ahora que ella estaba frente a , la reja parecía decirle sin palabras:

    “No fui yo quien guardó el secreto. Fuiste tú.”

    Campirela_