martes, 21 de abril de 2026

Convocatoria del jueves 23 de abril ( 20 de abril)

  Está semana le toca  a Tracy dirigir el Jueveando. Sabéis como le gusta la música así que ha pensado en las canciones que se le han dedicado al mes de abril y que escribamos sobre este mes, tomando como referencia cualquiera de la temática de éstas canciones que nos dejo u otras dedicadas a él , en las que yo no haya caído al hacer esta lista:

En este caso me he decidido por la de Celtas Cortos, 20 de abril; creo que me recuerda la letra a muchas historias de juventud... y hete aquí lo que ha salido de mi mente, espero que os guste.


20 de abril años después

20 de abril, pero de otro año. No sé por qué hoy me ha dado por buscarte entre las canciones viejas, como quien abre una caja que juró no volver a tocar. La tarde olía a lluvia y a memoria, y de pronto estabas ahí, en un estribillo que me ha devuelto tu risa, tu abrigo enorme, tu forma de mirar el mundo como si siempre estuviera a punto de empezar algo.

Terminé la carrera, encontré trabajo, levanté una casa que al principio me quedaba grande y luego se llenó de pasos pequeños, de meriendas improvisadas, de noches sin dormir y mañanas de café templado. La vida siguió su curso, con su mezcla de vértigo y rutina, de alegrías inesperadas y cansancios que también enseñan.

Y aun así, aunque nunca te lo dije, tú seguías ahí. No como una espina, sino como una brasa suave, de esas que no queman pero calientan cuando el invierno se alarga. Un enamoramiento fiel, sí, pero libre. Libre como éramos entonces, cuando creíamos que el mundo cabía en una mochila y que el futuro era un lugar sin paredes.

A veces, mientras preparaba la cena o ayudaba con los deberes, me venía tu risa, esa forma tuya de mirar como si siempre estuvieras a punto de decir algo importante. Y yo sonreía sola, sin que nadie lo notara. No era tristeza. Era… reconocimiento. La certeza de que hay personas que pasan una sola vez, pero dejan una luz que no se apaga.

No te busqué. No quise. Porque cuando se ama de verdad, se deja libre. Y yo te dejé ir sin cadenas, sin reproches, sin preguntas. Quizá por eso sigues vivo en este rincón mío que no estorba, que no pesa, que solo acompaña.

Hoy, escuchando esa canción que ya sabes cuál es, me ha dado por escribirte. No para recuperar nada, no para abrir heridas. Solo para decirte que exististe en mí de una forma hermosa. Y que eso, después de tantos años, sigue siendo suficiente.

Doblo la carta despacio. El papel cruje como si también él supiera que esto es un adiós suave, de esos que no duelen. Busco un sobre, uno cualquiera, sin nombre, sin dirección. No hace falta. Hay cartas que no quieren llegar a ninguna parte, solo quieren salir.

Escribo la fecha en la esquina: 20 de abril. Nada más.

Camino hasta el buzón de la esquina. La calle huele a noche tibia y a música que se escapa de alguna ventana. Levanto la tapa, dejo caer el sobre y escucho el golpe seco al fondo. Un sonido pequeño, pero definitivo.

Y al cerrar el buzón, siento algo extraño: ligereza. Como si por fin hubiera devuelto al mundo una historia que llevaba demasiado tiempo guardada.

No sé dónde irá esa carta. No importa. Lo importante es que ya no está en mis manos. Y que tú, de alguna manera, sigues siendo una luz que no reclama, que no exige, que simplemente acompaña.

Campirela_


lunes, 13 de abril de 2026

Convocatoria del jueves 16/04/26: Basura

Este jueves nos convoca Dafne con un tema peculiar y más importante de lo que pudiera parecer a primera vista .

La  basura que se generará en el planeta Tierra y el sentido que puede tener en la sociedad.

*La basura de una persona puede ser el tesoro de otra* 

A ver cómo enfocamos este proyecto del jueves.

Si lo hacemos ficticio, real, monstruoso o incluso hasta erótico...

Manos a la obra... Aquí podréis encontrar la convocatoria y participantes


La ciudad ordena la suciedad ajena

La ciudad amanecía siempre con el mismo murmullo, el roce de lo que se tira contra lo que aún desea ser tocado. En las aceras, la basura se acumulaba como un segundo paisaje, un relieve hecho de restos humanos.

Para algunos era simple molestia, para otros, un territorio fértil donde la vida podía recomenzar con una silla coja, un espejo astillado o un abrigo que aún conservaba el olor de alguien que nunca conocerían.

Él —o quizá ello— caminaba entre los montones con una delicadeza casi ritual. No buscaba objetos buscaba historias. Cada objeto tenía una temperatura distinta, un pulso tenue, como si la ciudad expulsara partes de sí misma para que otros las adoptaran. A veces encontraba muebles de lujo abandonados por capricho, otras juguetes rotos que parecían llorar en silencio. Los recogía con una ternura que rozaba lo prohibido, como si acariciara la piel de un animal herido.

Con el tiempo, los objetos comenzaron a unirse entre sí. No por magia, sino por necesidad. Una lámpara rota se abrazaba a un maniquí sin brazos; un colchón desgastado se plegaba sobre una bicicleta oxidada. Y de esa unión surgía una forma nueva, un cuerpo imposible, hecho de lo que nadie quería. Un monstruo, decían algunos. Una criatura de deseo, pensaba él.

Porque había algo inquietante en la manera en que ese cuerpo de basura parecía buscarlo. Lo seguía con un crujido suave, como un susurro. No pedía nada, solo presencia. Y él, que siempre había vivido entre lo descartado, sentía que por fin alguien —o algo— lo miraba sin juicio.

Una noche, el monstruo se acercó tanto que pudo ver su reflejo en un trozo de metal pulido. No era feo. No era bello. Era la suma de todas las vidas que habían pasado por esos objetos. Y en ese reflejo él se reconoció, también era un resto, un fragmento, una historia que alguien había dejado atrás.

Entonces comprendió que la basura no era el final de nada, sino el comienzo de una intimidad distinta. Una que no necesitaba palabras, solo la valentía de tocar lo que otros no se atreven ni a mirar.

Campirela_

Pd. Encontrado este informe que no deja indiferente; si pincháis en la imagen, lo podéis leer. Gracias.



domingo, 12 de abril de 2026

Fuego en las Palabras. (Mes de abril 2026)

 

Esta vez he elegido ambas propuestas, opción A, un poema; aunque no soy yo de ello, lo hago por el día 23 de abril, Día del Libro. Y la otra opción para el Día del Niño este será un relato; me encuentro mucho mejor con este tipo de escritura... Espero que os guste.

En el tema de escribir sobre el Día del Niño, 15 de abril, hay que tener en cuenta unas frases. Además de que el tema central sea la infancia, tienes que incorporar en tu texto al menos una de las frases de esta preciosa canción de  Rozalén..

                            AVENTURAS ENTRE LÍNEAS

                   Abro el libro y me escapo,

me deslizo entre sus letras.
Cada página me guiña,
como si fuera una puerta.

Soy pirata, soy princesa,
soy la bruja que despega.
Lo que leo me desata,
me revuelve, me reinventa.

En la trama me disfrazo,
me deslizo por la escena.
A veces río en silencio,
otras veces voy tan seria.

Pero siempre, cuando leo,
soy la dueña de la fiesta:
protagonista secreta
de un mundo que me desea.


El Océano en nuestros tobillos

               


Éramos expertos en mares inventados. El agua apenas nos rozaba los tobillos, pero nosotros hablábamos de tormentas, de piratas y de islas secretas como si el mundo dependiera de nuestros barquitos de madera.

Uno empujaba el velero con un palo, muy serio, como si fuera capitán de verdad.
Otro lo seguía desde la roca, dando órdenes que nadie obedecía.
Y el tercero… bueno, el tercero siempre decía que veía monstruos marinos, cuando se tropezaba y se hacía un rasguño, nos reíamos y le decíamos que curábamos las heridas de sus labios con aceite de oliva, porque así sanaban más rápido los capitanes valientes.

El sol brillaba como si estuviera de nuestro lado, y el horizonte parecía un sitio alcanzable, casi nuestro.

Aquel día no jugábamos, conquistábamos.
Porque cuando eres niño, cualquier charco es un océano y cualquier barco pequeño sabe más aventuras que tú.

Campirela_


Rozalén *Entonces*



Pd. pinchar en la imagen os llevas Fuego de letras 





sábado, 11 de abril de 2026

Cierre de convocatoria " Lo que sentimos cuando nadie nos mira"


Despedida de convocatoria

Gracias a todas las personas que habéis formado parte de esta convocatoria. Vuestras palabras, vuestra sensibilidad y vuestra manera de mirar el mundo han hecho de este espacio un lugar vivo, cálido y lleno de alma. Nos despedimos despacio, como se cierran las cosas que importan, dejando encendida la luz de lo compartido

Y ahora, con el mismo entusiasmo damos la bienvenida a nuestra nueva anfitriona, DAFNE que llega para seguir tejiendo este rincón donde la creatividad respira cuando nadie nos mira.

PD. Os recuerdo que necesitamos voluntarios para ser anfitriones para los Relatos de los jueves, animarse .

Campìrela_




miércoles, 8 de abril de 2026

Mi participación de los jueves" Lo que sentimos cuando nadie nos mira"

                                Pinchar en la imagen y os llevará a la convocatoria, gracias


Cuando nadie me mira, mi mente se abre como una ventana en mitad de la noche.

Es entonces cuando dejo que entren mis sueños sin filtros, esos que guardo doblados entre las costuras del día.

Sueños que huelen a deseo, a piel imaginada, a viajes que solo existen cuando cierro los ojos y permito que mi cuerpo recuerde lo que nunca ocurrió… o quizá sí.

A veces, en ese silencio, pienso en ti.

En lo que podría haber sido en otra vida, donde tal vez yo sería esa fiera salvaje que no teme arder, o esa mujer soñadora a la que las alas no le pesan y puede volar sin pedir permiso.

Una vida donde mis pasos me llevarían directo hacia ti, sin dudas, sin relojes, sin miedo.

Pero también aparecen los que ya no están.

Sus nombres se deslizan por mi memoria como gotas de lluvia en un cristal, y lo que antes era fuego se vuelve melancolía.

Es extraño cómo un mismo pensamiento puede arder y doler al mismo tiempo.

Y otras veces —las más inesperadas— surge esa niña que aún vive en mí, la que se ríe a carcajadas mientras hace pequeñas travesuras que no confesaría en voz alta.

Esa parte juguetona que la madurez no ha conseguido domesticar del todo, y que aparece justo cuando el mundo cree que soy pura serenidad.

Cuando nadie me mira, soy todas mis versiones a la vez:

La que desea, la que recuerda, la que extraña, la que sueña con ayudar a los demás, la que se esconde, la que vuela.

Quizá por eso me gusta tanto ese instante secreto…

porque ahí, en ese espacio sin testigos, soy más yo que nunca.

Campirela_


martes, 7 de abril de 2026

Proyecto Ginebra del mes de Abril. La música y las flores

 

       Karl BlossfeldKarl Blossfeld

Rock lento entre espinas

Nea, se sienta en la orilla del río como quien llega a un lugar sagrado sin saberlo. Lleva las zapatillas llenas de polvo del camino y el pelo revuelto por un viento que parece conocerla desde antes de que ella misma se conociera. No tiene prisa. No la necesita.

A su lado, los cardos se alzan como pequeñas catedrales de espinas, coronados por flores que no se rinden. Hay algo en ellos que la inquieta y la calma al mismo tiempo, esa mezcla de dureza y belleza que siempre le ha recordado a su propia piel.

Saca el altavoz de la mochila.
Un rock lento *Aerosmith - I Don't Want Miss a Thing *empieza a vibrar en el aire, grave, profundo, como si cada nota fuera un latido antiguo que sube desde la tierra. El riff se mezcla con el rumor del agua, y por un instante no sabe si la música viene del altavoz o del paisaje entero.

La adolescente observa los cardos con una atención que no suele darse a nada.
Los mira como si fueran un espejo.
A veces siente que también está hecha de espinas, de silencios, de cosas que no sabe decir. Pero la música… la música le da permiso para sentirlo todo sin explicarlo.

El sol cae oblicuo sobre las flores, iluminando cada filamento como si fueran cuerdas vibrando. Ella imagina que el cardo escucha con ella, que ambos comparten ese instante suspendido donde la naturaleza y el rock se abrazan sin tocarse.

Respira más hondo.
Como si ese rock lento le enseñara a habitar su propio cuerpo.
Como si el cardo le recordara que incluso lo áspero puede florecer.

En ese pueblo pequeño, junto a ese río que nadie mira dos veces, la chica descubre un lugar donde puede ser ella misma sin miedo.
Un lugar donde la música no es ruido, sino compañía.
Y donde los cardos, orgullosos y tercos, le enseñan que crecer también es una forma de resistencia.

Campirela_
 
Texto perteneciente a la propuesta de Ginebra, la Música y las Flores, podréis encontrar las bases en Serendipia Variétés.







domingo, 5 de abril de 2026

Primer domingo de mes... Abril

 Cada primer domingo de mes compartiré aquí un pequeño texto, breve, honesto y pensado para acompañarte en el arranque de la semana. No son grandes discursos, solo chispas que invitan a mirar la vida con un poco más de intención.


 Reflexión para abril

Abril llega como una respuesta suave a todo lo que marzo dejó en suspenso.
Lo que en marzo apenas era un gesto tímido, un brote pequeño, una intención que asomaba entre el frío, en abril se atreve a abrirse sin pedir permiso. Es un mes que mezcla luz y agua, que limpia y despierta, que nos recuerda que la vida también avanza entre contrastes.
Hay algo hermoso en esa manera suya de florecer, no pregunta si estamos listos, simplemente ocurre.
Y en ese florecer silencioso, casi cotidiano, nos invita a hacer lo mismo a abrir un poco más la ventana, el pecho, la mirada. A dejar que el viento ordene y desordene lo necesario. A confiar en que las promesas que parecían lejanas empiezan, por fin, a tomar forma.
Abril es un recordatorio de que lo pequeño también anuncia grandes comienzos.
De que la luz vuelve, aunque sea despacio.
De que cada día puede ser un borrón y cuenta nueva si nos damos permiso.

     *Feliz Domingo de Resurrección *

Campirela_