Este jueves nuestra imaginación se va desbordar sobre manea , a ver que se nos ocurre en 350 palabras para un relato donde algo vivo pero no dotado de inteligencia tenga voz propia.Mas relatos en casa de... Dorotea
Un paseo Diferente
Todos los días Luisa hacia su paseo matutino, cada mañana desde hacia más de un año su rutina era madrugar antes de salir el sol, asearse, desayunar, coger su bolso su botella de agua y salir a pasear.
El recorrido era el mismo no le gustaba cambiar, la caras que veía también eran las mismas, alguna que otra vez fallaban, el señor que iba con su garrota , la mujer joven que siempre iba corriendo, o el muchacho fuerte que al pasar a su lado le daba los buenos días.
Una mañana de primavera comenzó a observar que el campo estaba precioso, cada día había más margaritas en el camino y amapolas, y el rió que cruzaba iba con más caudal. Ese día no sabia porque se detuvo en el puente y apoyada en la barandilla vio como el agua hacia remolinos y debajo del puente había una familia de patos ...
¡Hola amigos, vaya alboroto que tenéis !
Para ella era una nueva distracción y desde aquel día en su bolsa ya no solo iba su botella del agua sino el pan duro del día anterior.
Aquella familia de patos compuesta por mama pata y cinco lindas crías no le hablaban pero si le daban sus buenos días con sus graznidos, hasta les tenia puestos nombres.
_Meñique, Pulgar, Corazón, Anular e Indice_ era fácil de recordar y además veía como cada día iban creciendo y su plumaje les hacia mucho más bellos.
El tiempo iba transcurriendo y cada mañana les dedicaba media hora de charla , pues a llamarlos por su nombre diría que ya la conocían, salían fuera del agua y jugueteaban con ella, les ponía las manos y ellos con sus picos la acariciaban porque jamás la dañaron.
Cada vez la ilusión era mayor a parte de ser su secreto, aquellos animales no tendrían inteligencia para poder hablar pero si para comunicarse , lo sentía así. Fue justo cuando un día pasado más de cuatro meses, vio que cada vez se alejaban más, ya la madre a penas la veía eso le dio muestras que era hora de partir hacia otro lugar. Ese día fue triste y alegre a la vez los sentimientos se mezclaban al igual que cuando una amigo sabes que se tiene que marchar por su bien , pero estas triste porque ya no le verás.
Paso el invierno y el paseo era seguido ya no se paraba en el puente del rió que hasta él quedo más triste. Al regresar de nuevo la primavera el instinto la hizo fijarse debajo del puente y no os lo vais a creer pero allí estaba Pulgar con su recua de crías ..fue algo maravilloso , ya tenia unos meses de aventuras con sus nuevos amigos los patos .
Campirela_













