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Terror en la Morgue
El
despertar del Doctor
Llevaba más de tres meses en el hospital y tan solo tuve una visita de mi mujer en todo ese tiempo. La mayoría de las veces estaba sedado pues decían que era agresivo, no recuerdo nada de esa etapa solo una habitación blanca y acolchada una puerta de grandes dimensiones y una más pequeña, por ella me pasaban los alimentos. Una vez al día alguien vestido tan bien de blanco me daba un popurrí de pastillas.
Al cabo de un tiempo empecé a tomar conciencia de que algo tenía que hacer si quería salir de aquel laberinto. Lo primero fue dejar de tomar la medicación, la guardaba entre mis zapatos y a la hora de la ducha la dejaba correr por el sumidero.
Cuando llevaba una semana sin los fármacos mi cabeza ya tenía un poco más de luz, fue ese día cuando vi por primera vez a mi mujer.
Raquel estaba sentada tras unos cristales, la vi desmejorada pero seguía igual de bonita y esa sonrisa que me enamoro de ella a primera vista, cuando estuve frente a ella las palabras eran difíciles de salir, ella puso su mano en el cristal y yo imite su gesto.
_ ¿Cómo te encuentras, te cuidan bien?
Sus palabras me sonaron raras o tal vez era extraño volverla a oír.
_ No sé qué ha pasado, porque estoy en este lugar, por favor dime la verdad.
Raquel no sabía que decir, las órdenes de los médicos habían sido muy estrictas, nada de información del exterior puede sufrir un bloqueo y empeorar.
_ ¿No recuerdas nada de lo que pasó?
Solo vienen a mi mente dos niños, hablando con ellos y después flashes de alguien desconocido y nada más, muchas luces alrededor.
Ella sabía a quién me refería con el desconocido, así pues el peligro seguía existiendo, como podía recordar eso según le habían informado los fármacos destruyen todo recuerdo pasado en ese momento, solo recordaría a partir de una semana antes de lo sucedido algo debió de fallar tendría que comunicarlo a la organización.
_ Seguro cariño verás como pronto puedes recordar y todo será una mala pesadilla, ahora debes tomarte todos los fármacos y obedecer a los expertos y pronto estarás en casa.
La visita transcurrió sin nada más que frases incoherentes más por parte de ella que de él, sus preguntas nunca obtenían las respuestas que él necesitaba para comprender aquella situación.
Llegó la hora de finalizar la visita, se despidieron como dos desconocidos, más que un matrimonio enamorado, eso pensó él al estar otra vez en sus cuatro paredes.
Antes de llegar a la puerta de salida del psiquiátrico, Raquel se dirigió al despacho del director.
Este, le ofreció sentarse en un sillón confortable en frente de él y bien...que ha descubierto que trae esa cara descompuesta.
Algo extraño le pasa, debería estar más sedado sin fuerzas de razonar, creo que sospecha, me dijo que sus últimas imágenes son de dos niños y alguien desconocido sin duda se refiera a ella, el clon del anatómico forense...
Una semana después de la visita....
En primera página del periódico de sucesos de más venta se leía un titular sorprendente.
"Nueva ola de casos sorprendentes, personas que dicen ver gemelos por todas partes...
El Comisario que dirige esta investigación, estaba un poco harto de tanto loco suelto, en menos de una semana diez denuncias de personas que decían haber visto a una misma persona en lugares distintos y todas con el mismo perfil, mujeres atractivas pero con el demonio dentro del cuerpo, esas palabras no lograban entender.
Fue el detective Cosme quien se acordaba del médico forense que hacía más o menos tres meses lo ingresaron porque al parecer se volvió de repente maníaco depresivo con agresividad eso era el parte médico .
El comisario un poco rudo le dijo y que me quiere decir usted con eso.
Señor es un hilo para ver que ocurrió, fue muy sospechoso todo el entorno, creo que sería un buen comienzo ir hacerle una visita.
El caso está asignado a este distrito puede comenzar con las pesquisas, eso sí total discreción hay órdenes de arriba que es alto secreto, no sé qué cojones perdón, se traen entre manos los altos mandatarios, como siempre nosotros nos comemos las mierdas que ellos hacen.
Ese día llamo al psiquiátrico para informar que haría una visita al Doctor Hernández Ríos, aunque le pusieron muchas pegas al final ya tenía hora.
El detective tenía en su poder todo el historial del doctor, a su manera de ver era un hombre íntegro familiar y un as en su campo, ser forense le había costado conseguirlo pero estaba orgulloso de su puesto ni una queja, ni una mala acción no entendía porque se desató esa histeria en él, tenía que llegar al fondo quizás podría ayudar en este caso tan extraño que estaba volviendo loco al comisario y al resto del equipo.
El recinto era un poco deprimente la sensación de Cosme, (el detective) era un poco de pena, el sentimentalismo le invadió por una décima de segundo pero enseguida se puso la careta y ejerció de su oficio.
En la sala estaba él, un celador y el doctor, se miraron los dos hombres como pensando cada uno de ellos quien era el otro y que deseaba de él.
Comenzó hablar Cosme, se presentó y con mucha habilidad le fue comentando todo lo acontecido, el doctor no movía ni un solo músculo solo escuchaba, cuando este término se le quedó mirando y sin decir palabra, el doctor se levantó y se dirigió a la puerta donde se encontraba el celador.
Cosme se quedó sin saber qué hacer, pero algo sucedió..., el doctor giró la cabeza y solo dijo cuatro palabras." quiero salir de aquí"
Continuará...
Campirela_





