Pìnchar en la imagen os llevará a la convocatoria,muchas gracias.
Una convocatoria más y esta tiene su dilema; habrá personas a favor y otras en contra, y cada una, estoy segura, que tiene sus motivos y razones.
Nuestro anfitrion, de su blog La Veleta, nos propone que hablemos sobre ella y hete aquí algunas pistas que nos ha dejado.
IA: ENTRE LUCES Y SOMBRAS
La IA llegó como quien trae una linterna nueva; ilumina, sí, pero también deslumbra. Te ordena ideas, te sugiere caminos, te ahorra tiempo… Eso es lo que nos dicen que hace; podemos decir que son las luces del nuevo invento y a veces, hasta he oído decir que nos hace olvidar nuestra propia voz.
En el mundo laboral la miran con ojos brillantes y otros con rabia contenida, rapidez, eficiencia, ahorro. Pero detrás del brillo hay un ruido que pocos escuchan. Oficios que cambian, tareas que se enfrían, decisiones que ya no pasan por manos humanas. Y aun así, sigue siendo solo una herramienta, incapaz de sentir una duda, de entender una ironía, de reconocer el temblor de una emoción.
Por eso, por muy eficiente que sea la IA, que no lo dudo, jamás podrá reemplazar al ser humano en esas dudas, esa calidez y las emociones que nos invaden en cualquier acto que hagamos.
La IA puede escribir contigo, pero no puede ser tú. Puede darte palabras, corregir tus faltas, pero serás tú quien las elijas aunque estas estén trabajadas.
Por eso, quien la use debe recordar algo simple y difícil:
Somos nosotros quienes tenemos el control absoluto, somos nosotros quienes creamos; ella solo es una herramienta que ayuda o entorpece, seguro que será también un criterio para muchos y tan respetable como el que la quiera utilizar.
Siempre habrá quien apriete un botón, el imponer nunca es bueno, aunque no nos guste, estamos en libertad de usarla o negarla. Pero la humanidad —esa que piensa, siente, elige y tan bien se equivoca— Esa no se reemplaza.
La IA puede imitar muchas cosas, pero no puede reemplazar; solo hay que saber cómo usarla en beneficio del hombre. Como todo lo que se inventa, absolutamente todo tiene sus pros y sus contras
Campirela_
A veces es una ayuda y otras un incordio que limita nuestra libertad. En todo esto debemos de respetar normas que nos dicta un ordenador pues una razón imperante no obliga a hacerlo. El mundo está del revés hasta que una revolución o algo parecido vuelva a cambiar el mundo para bien o para mal.
ResponderEliminarUn saludo amiga
Querida y bella Campi, un tema de hoy en día.
ResponderEliminarEs una herramienta que hay que saber usar pero no tenemos que olvidar que el control es nuestro, se poco de la IA, mis nietos la usan mas pero para hacerme bromas con fotografías, me hicieron una foto mía, yo fisicoculturista, musculosa, la verdad que ellos se divierten a costa de su abuelos, pero para los estudios no la usan, son responsables .
A mi me divierten con esas bromas que hacen.
La IA llego y hay que ser responsables para usarla, porque todo lo nuevo se puede usar para el bien o para hacer daño.
No estoy en contra de la tecnología usándola con respeto y responsabilidad.
Que tengas un hermoso y feliz día.
Besitos y te dejo todo mi cariño bella amiga
Hola Campirela, tu planteo me parece muy bueno, de hecho, coincido totalmente con vos, tenemos un cerebro y hay que usarlo, sino seríamos autómatas.
ResponderEliminarUn abrazo.
PATRICIA F.
Quelle innovazioni, che come tutte le cose nuove hanno grandi vantaggi e qualche negatività.
ResponderEliminarUn caro saluto Campirela
Hola Campirela,
ResponderEliminarUna excelente reflexión sobre la IA. Creo que, más que enfrentarla con la estupidez, has invitado, muy certeramente, a acompañarla con sentido común.
Daremos, por tanto, como vencedora a la IA. Aunque deberemos recordar siempre lo que nos dices: no tiene alma.
Un saludo.
Aahhhh. Parece una continuación o la moraleja de mi relato... Tenemos telepatía???? Un abrazo, guapa.
ResponderEliminarDe acuerdo con tu argumento, todo lo nuevo tiene algo bueno, algo que ayuda, pero de momento la IA necesita de nuestra ayuda. Es como el aspirador que limpia, pero luego nosotros tenemos que limpiarlo a él. Un abrazo nada artificial.
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