lunes, 16 de marzo de 2026

Relatos de los jueves( Carta para el día del padre)

Este jueves nuestra anfitriona, TRACY, nos propone un relato supermaravilloso: escribir una carta en el Día del Padre. El mio hace más de 20 años que se fue en físico, pero no en espíritu, y hoy os escribo con todo mi corazón la carta que me gustaría que leyera, y quién sabe. Sí, desde allá, desde ese lugar, no lo está haciendo ya. 

Si pincháis aquí, os llevará a la convocatoria. Muchas gracias.




Carta para el Día del Padre

(inspirada en mi historia, sincera y desde el corazón)

Querido papá:

Hoy quiero escribirte desde ese lugar donde guardo lo que fuiste, lo que sigues siendo para mí. No desde la nostalgia vacía, sino desde el amor profundo que me dejaste como herencia.

Tú, que naciste entre surcos y amaneceres, aprendiste de la vida sin necesidad de libros. Eras un hombre de campo, de esos que saben mirar al cielo y adivinar la lluvia, que entienden la tierra como si fuera una extensión de su propio cuerpo. Aunque no jugabas mucho con nosotros —porque el campo primero, y la fábrica después, te ocupaban el día entero— nunca nos faltó nada. Tu manera de querernos era esa, trabajar sin descanso para que nosotros pudiéramos vivir mejor.

Nos inculcaste el amor por la naturaleza, por la tierra, por lo sencillo. Y también nos dejaste otras cosas que aún nos acompañan, tu forma de hablar, tu gusto por las cartas, esa habilidad tuya para convertir una partida en un momento de unión. No es casualidad que todos tus hijos juguemos a ellas; es una forma de tenerte cerca.

Eras un hombre de los de antes, entregado a su trabajo, a su familia, a su palabra. Un hombre bueno, noble, que nunca tuvo un mal gesto con mamá ni con nosotros. Y aunque la vida te puso pruebas duras, tú seguiste caminando, literalmente, hasta que ya no pudiste más. Aquel día en que te caíste y se rompió tu cadera fue el principio de un dolor que no solo fue físico. Te vi entristecerte, apagarte un poco, porque caminar era tu libertad. Aun así, en tu última etapa, estuviste acompañado por todos nosotros, como tú siempre estuviste para nosotros.

Cuando pienso en ti, me viene tu sonrisa, esa que llevamos en la familia como un sello. Me viene tu forma de conocer cada rincón del pueblo, cada tierra, cada camino. Me viene tu manera de ser padre, silenciosa, firme, generosa.

Papá, fuiste un buen padre. Uno de verdad. Hiciste todo lo que sabías y todo lo que podías para que nuestra vida fuera mejor que la tuya. Y lo conseguiste. Hoy quiero darte las gracias por eso, por tu esfuerzo, por tu ejemplo, por tu amor sin adornos.

Ojalá pudieras leer estas palabras. Ojalá pudiera decirte una vez más que te quiero y que tu huella sigue viva en nosotros.

Con todo mi cariño,

[Angelita]



4 comentarios:


  1. Me ha gustado mucho el recuerdo que tienes de tu padre.

    Acabo de terminar mi participación. Me gustaría que la leyeras ahora.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, así es como le recuerdo.
      Un saludo, buenas noches.

      Eliminar
  2. Campoi,que emocionante tua carta e, na certa, teu pai de lá sabe muito bem de tudo que tu falas para ele. Um bom pai, fez de tudo pela família e tu soube bem reconhecer! Adorei! bela carta e homenagem! beijos, chica

    ResponderEliminar
  3. Un bello homenaje con el buen recuerdo que os dejó.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Gracias, por su visita y respeto hacia el blog, tengan un excelente día.