sábado, 4 de abril de 2026

Convocatoria del jueves 9/abril/20226 " Lo que sentimos cuando nadie nos mira"

 


De nuevo tomo el testigo de la mano de  Neogéminis y aquí os dejo mi tema elegido para este jueves, espero os guste y lo disfrutéis.( Gracias, Neo por tu dedicacion)

Lo que sentimos cuando nadie nos mira

Hay un territorio secreto donde todos vivimos alguna vez, ese instante en el que estamos solos, sin testigos, sin máscaras, sin la obligación de parecer fuertes, felices o invencibles.

Ahí, en ese rincón íntimo donde la verdad respira sin miedo, nacen emociones que rara vez confesamos.

Te invito a escribir sobre ese lugar.

Sobre lo que ocurre cuando la puerta se cierra, cuando el espejo nos devuelve una versión que no mostramos al mundo, cuando el corazón late sin público.

Puede ser un pensamiento fugaz, un deseo prohibido, un miedo antiguo, una alegría inesperada, una herida que aún arde o una libertad que solo existe en secreto.

Queremos relatos que se atrevan a mirar hacia adentro.

Que exploren lo que sentimos cuando nadie nos mira… y que quizá, al compartirlo, nos recuerden que no estamos tan solos como creemos.

¿Te animas a abrir esa ventana?

Te espero; aquí en esta misma entrada enlazaré vuestros relatos. Ya sabéis las normas: no rebasar, a ser posible, las 350 palabras, comentar a todos los compañeros y, sobre todo, disfrutar de la escritura porque asi nos llega a quienes os leemos. 

PD. Vuelvo a comentaros que, por favor, os animéis a ser anfitriones, pues necesitamos de vosotros para que todos tengamos la posibilidad de serlo y disfrutarlo.
Os dejo enlace de Neo para que os pongáis en contacto... Gracias.























lunes, 30 de marzo de 2026

Convocatoria del jueves 2 de Abril ( Historia para un paisaje)

Nuevamente nos conduce Neogéminis esta vez con unas imágenes sobre paisajes, a ver qué somos capaces de imaginar y plasmar en esta página en blanco. Mi imagen elegida es..


                                                  Imagen de la autotoria de Neogéminis


 La calle que se quedó sola… pero no vencida

La lluvia llegó sin avisar, como suelen llegar las cosas que cambian el ritmo de un día cualquiera. En cuestión de minutos, la calle quedó vacía.

 Las voces desaparecieron, las risas se escondieron detrás de las ventanas cerradas, y las sillas del restaurante quedaron perfectamente alineadas, como si esperaran una orden que nunca llega.

El agua limpió los adoquines con una delicadeza casi ritual.

Todo parecía detenido, suspendido en un silencio que no era triste… era más bien un silencio que escucha.

Y entonces, ahí estaban ellas:

las flores.

Brillantes, abiertas, vivas.

Como si la lluvia hubiera sido un regalo solo para ellas.

Eran el único detalle que rompía la melancolía del momento.

El único indicio de que, aunque la calle estuviera desierta, algo bonito podía suceder en cualquier instante.

La lluvia paró, el sol salió y la vida volvió al lugar de esa calle que minutos antes estaba desierta...

Campirela_

martes, 24 de marzo de 2026

Convocatoria 26/3/2026 Una imagen Y dos Palabras

    Pinchar en la imagen os llevará a la convocatoria...Muchas gracias.


Esta vez la propuesta va bien simple: se trata de elegir una de las imágenes que les dejo, cada una acompañada de dos palabras surgidas del azar que deberán aparecer en el texto. A partir de esos tres elementos cada participante deberá organizar un relato cuya temática, estilo, título y tenor quedará a su criterio, intentando no superar las 350 palabras.


Imagen elegida para la convocaroria:

 El sendero que no debía existir 

El camino aparecía siempre igual, aunque nadie recordaba haberlo visto antes. La vegetación lo abrazaba por completo, como si el bosque quisiera ocultarlo del mundo. A lo lejos, nada, solo sombras, silencio y un cerco de palos que advertía sin palabras que cruzarlo no era buena idea.

Aun así, cada noche, alguien distinto aseguraba sentir una llamada. Una especie de tirón en el pecho, una voz muda que susurraba que su Destino aguardaba más allá de aquella barrera.

Pero también estaban las Dudas. Dudas que se colaban como raíces bajo la piel ¿qué había al fondo? ¿Por qué el sendero parecía estrecharse o ensancharse según quién lo mirara? ¿Y por qué, desde hacía semanas, nadie que lo cruzaba regresaba para contarlo?

Algunos juraban haber visto figuras entre los árboles, quietas, demasiado quietas, como si observaran. Otros hablaban de un murmullo que no pertenecía al viento, un murmullo que repetía sus nombres con una calma inquietante.

Dicen que el bosque no atrapa a cualquiera. Solo a quienes buscan respuestas que quizá no deberían conocer.

Y esta noche, mientras el último rayo de luz se desvanece, el sendero vuelve a aparecer… esperando a su próximo elegido.

Campirela_

lunes, 16 de marzo de 2026

Relatos de los jueves( Carta para el día del padre)

Este jueves nuestra anfitriona, TRACY, nos propone un relato supermaravilloso: escribir una carta en el Día del Padre. El mio hace más de 20 años que se fue en físico, pero no en espíritu, y hoy os escribo con todo mi corazón la carta que me gustaría que leyera, y quién sabe. Sí, desde allá, desde ese lugar, no lo está haciendo ya. 

Si pincháis aquí, os llevará a la convocatoria. Muchas gracias.




Carta para el Día del Padre

(inspirada en mi historia, sincera y desde el corazón)

Querido papá:

Hoy quiero escribirte desde ese lugar donde guardo lo que fuiste, lo que sigues siendo para mí. No desde la nostalgia vacía, sino desde el amor profundo que me dejaste como herencia.

Tú, que naciste entre surcos y amaneceres, aprendiste de la vida sin necesidad de libros. Eras un hombre de campo, de esos que saben mirar al cielo y adivinar la lluvia, que entienden la tierra como si fuera una extensión de su propio cuerpo. Aunque no jugabas mucho con nosotros —porque el campo primero, y la fábrica después, te ocupaban el día entero— nunca nos faltó nada. Tu manera de querernos era esa, trabajar sin descanso para que nosotros pudiéramos vivir mejor.

Nos inculcaste el amor por la naturaleza, por la tierra, por lo sencillo. Y también nos dejaste otras cosas que aún nos acompañan, tu forma de hablar, tu gusto por las cartas, esa habilidad tuya para convertir una partida en un momento de unión. No es casualidad que todos tus hijos juguemos a ellas; es una forma de tenerte cerca.

Eras un hombre de los de antes, entregado a su trabajo, a su familia, a su palabra. Un hombre bueno, noble, que nunca tuvo un mal gesto con mamá ni con nosotros. Y aunque la vida te puso pruebas duras, tú seguiste caminando, literalmente, hasta que ya no pudiste más. Aquel día en que te caíste y se rompió tu cadera fue el principio de un dolor que no solo fue físico. Te vi entristecerte, apagarte un poco, porque caminar era tu libertad. Aun así, en tu última etapa, estuviste acompañado por todos nosotros, como tú siempre estuviste para nosotros.

Cuando pienso en ti, me viene tu sonrisa, esa que llevamos en la familia como un sello. Me viene tu forma de conocer cada rincón del pueblo, cada tierra, cada camino. Me viene tu manera de ser padre, silenciosa, firme, generosa.

Papá, fuiste un buen padre. Uno de verdad. Hiciste todo lo que sabías y todo lo que podías para que nuestra vida fuera mejor que la tuya. Y lo conseguiste. Hoy quiero darte las gracias por eso, por tu esfuerzo, por tu ejemplo, por tu amor sin adornos.

Ojalá pudieras leer estas palabras. Ojalá pudiera decirte una vez más que te quiero y que tu huella sigue viva en nosotros.

Con todo mi cariño,

[Angelita]



viernes, 13 de marzo de 2026

Reto Fuego en las palabras,( Mes de Marzo)

 



Este mes, el desafío de palabras se centra en la religión, dado que nos encontramos en una etapa en la que, en España, la fiesta de la Eucaristía se vive con fervor y fe. Pues de eso se trata, de hacer un relato de no más de 350 palabras donde el tema sea religioso o tenga algo que ver con ello. Pero claro, hay unas normas, y es que en el texto o poema no salgan las palabras.

Fe, Religión y Creyente... 

 El resplandor que escucha

El cielo estaba cubierto por un manto de nubes pesadas cuando Lucía ascendió la colina. No sabía por qué sus pasos la llevaban allí, solo que algo antiguo, como un susurro enterrado en su memoria, la empujaba hacia el santuario olvidado.
El edificio, erosionado por el tiempo, parecía más un eco que un lugar. Aun así, al cruzar la puerta, un resplandor tenue la recibió, una lámpara solitaria ardía sobre una mesa de piedra. La llama no temblaba, como si el viento la respetara.
Lucía se acercó. El silencio era tan profundo que casi podía oír su propio pulso.
—No todos ven la luz —dijo una voz suave.
Un hombre de rostro arrugado emergió de la sombra. Sus ojos tenían la calma de quien ha visto muchas despedidas y muchos comienzos.
—¿Por qué sigue encendida? —preguntó ella.
—Porque alguien la necesita —respondió él—. No importa quién. La llama escucha.
Lucía no entendió del todo, pero sintió que algo dentro de ella se aflojaba, como un nudo que llevaba demasiado tiempo apretado. La luz parecía reconocerla, como si supiera lo que había perdido, lo que buscaba, lo que temía nombrar.
—Aquí no se pide nada —continuó el hombre—. Solo se deja aquello que pesa y se recoge aquello que falta.
La joven cerró los ojos. La llama no calentaba, pero envolvía. No iluminaba el lugar, sino el espacio que llevaba dentro.
Cuando los abrió, el hombre ya no estaba. Solo la lámpara, firme, paciente, como si aguardara desde antes de que existieran los nombres.
Lucía salió del santuario. La lluvia había cesado. En el horizonte, una claridad tímida rompía el cielo.
Y comprendió que, aunque el mundo se llenara de sombras, siempre habría un resplandor dispuesto a escuchar.

Campirela_

miércoles, 11 de marzo de 2026

Relato de los jueves( Un Crimen para resolver)

Esta semana nos lleva de la mano asesina Demi, donde nos da una serie de pistas para enlazar nuestro relato. Pinchando en la imagen, les llevará a los tráileres más asombrosos de la blogoesfera... Gracias.


Se trata de escribir un relato policial, en que se haya cometido un crimen. Dejo algunas sugerencias.

1) Un personaje está internado, por cuestiones de salud mental. Pero es atendido con mucha dedicación, en recompensa a su talento como asesor de investigadores.

2) Un crimen es resuelto, por la torpeza, de quienes lo cometen. Demasiados torpes para quedar impunes.

3) Un trío musical (o una solista) tiene un fan obsesivo, con influencias, que quiere contribuir al éxito. Detractores comienzan a ser asesinados.

4) En las escenas de crimen se encuentran restos de comida.

5) Hay un asesino, o asesina, serial de mujeres deportistas atléticas.

6) Varias modelos han sido asesinadas. El sospechoso el artista para quien posan las modelos. Aunque la dueña de una galería cree que es inocente.

7) Los crímenes se parecen a la futura novela de una escritora con conflictos legales. Aunque la escritora dice que la editorial modifica la novela para tener más impacto.

8) Asesinatos de científicos. Se sospecha de un culto anti ciencia aunque los sospechosos más obvios pueden no ser los culpables.

9) Una mujer policía está entrenada para actuar como señuelo, para atrapar asesinos seriales de mujeres. Su seguridad depende también de sus compañeros. Y podría estar en un peligro en que nunca ha estado.


Estas son sólo ideas. Pueden escribir algo distinto, basta que haya un crimen, que sea descubierto por quien investigue. Podría quedar impune si se trata de una venganza.

Pueden combinar con otros géneros, como la ciencia ficción, terror, fantástico, incluir algo de romance, incluso erotismo.


                                     El silencio de la cura

Los periódicos hablaban de asesinatos de científicos, pero nadie parecía notar el patrón. Nadie excepto la inspectora Vega que llevaba semanas conectando hilos que otros descartaban como coincidencias. Tres investigadores muertos en menos de un mes, todos trabajando en áreas distintas, pero con un punto en común,  colaboraban en un proyecto confidencial sobre una enfermedad degenerativa que movía miles de millones en tratamientos paliativos.

La versión oficial señalaba a un culto anti ciencia que llevaba meses haciendo ruido en redes sociales. Eran fanáticos, sí, pero torpes, impulsivos, incapaces de ejecutar algo tan quirúrgico. Vega lo sabía. Aquello olía a algo más profundo, más calculado.

Mientras revisaba los expedientes, encontró un documento oculto entre los correos de la última víctima, un informe preliminar que hablaba de una molécula capaz de revertir el avance de la enfermedad en modelos animales. No era una cura definitiva, pero sí un avance que podía cambiarlo todo. Y, sobre todo, podía arruinar a quienes llevaban décadas lucrándose con tratamientos que solo aliviaban síntomas.

La inspectora empezó a tirar del hilo y descubrió que detrás del proyecto había un consorcio de laboratorios que, oficialmente, financiaban la investigación. Sin embargo, algunos de sus directivos tenían vínculos con empresas que monopolizaban los medicamentos actuales. Empresas que perderían fortunas si una solución real salía a la luz.

El culto anti ciencia era solo una cortina de humo, por campañas anónimas. Un enemigo perfecto, ruidoso, irracional, fácil de culpar. Mientras tanto, los verdaderos responsables operaban desde despachos silenciosos, moviendo dinero y voluntades con la precisión de un bisturí.

Vega comprendió que no estaba ante simples crímenes, sino ante una conspiración diseñada para mantener una enfermedad viva. No por imposibilidad científica, sino por conveniencia económica.

Y mientras cerraba el informe, sintió un escalofrío, el proyecto aún tenía un cuarto científico vivo. El único que quizá sabía demasiado. El único que aún podía revelar la verdad.

Campirela_





viernes, 6 de marzo de 2026

Reto de Ginebra ( marzo) Placeres

 

Francine Van Hove

El instante suspendido

El banco de madera aún conservaba el calor de la mañana cuando ella se recostó, dejando que el sol le dibujara un abrazo tibio sobre la piel. Había llevado un libro, no para leerlo, sino para acompañar el silencio. Lo dejó abierto sobre su pecho desnudo, como si las palabras impresas pudieran protegerle el corazón de los ruidos del mundo.

Cerró los ojos.
El viento jugaba con mechones de su cabello, y cada soplo parecía contarle una historia distinta, la historia de un verano que no tenía prisa, de un cuerpo que por fin encontraba un lugar donde descansar, de una mente que dejaba de correr para simplemente estar.
Mientras el sol avanzaba lento, ella imaginó que soñaba. Soñaba con playas que no conocía, con ciudades que quizá nunca visitaría, con conversaciones que aún no habían ocurrido. En ese estado entre vigilia y sueño, el placer no era un sobresalto, sino una caricia, la sensación de sentirse completa, suficiente, presente.
El libro sobre su pecho se movía suavemente con cada respiración, como si también él estuviera vivo. Y en ese pequeño vaivén, ella encontró un ritmo que no necesitaba música, el ritmo de su propio descanso.
Cuando finalmente abrió los ojos, no sabía cuánto tiempo había pasado. Pero sí sabía algo, ese instante suspendido, tan simple y tan suyo, era un tipo de placer que pocas veces se nombra, pero que todos reconocemos cuando lo vivimos.

Campirela_

Este relato pertenece al proyecto del mes de marzo en que Ginebra nos brinda una variedad de placeres a través de unas ilustraciones que nos pueden ayudar a plasmar esa diversidad del placer. Aquí en Serendipia podéis pinchar y os llevará a un mundo de fantasía.
Gracias...

miércoles, 4 de marzo de 2026

Relatos de los jueves( Los colores de mi verdadero yo)

  


 Roselia nos convoca este jueves, con un tema muy colorido, y es que hagamos un relato con las normas de esta convocatoria, sobre qué color nos identifica, un tema colorido y, bueno, un tanto subjetivo; una cosa es cómo nos identifiquemos nosotros y otra muy distinta, cómo nos identifiquen los demás... A ver si soy capaz de definirme por el significado de un color. 

Si pincháis en la imagen, os llevará a la convocatoria, gracias.

                                    El color que me habita

Dicen que la vida es una paleta infinita de colores, y que cada persona lleva un color que no se elige, sino que nace con ella. El mío no es un color tímido ni apagado. Es un naranja cálido, de esos que iluminan sin deslumbrar, que arropan sin sofocar, que se mueven con vida propia.
Soy activa, pero no atropellada; tranquila, pero no inmóvil. En mí conviven la chispa y la calma, como si dentro llevara un pequeño amanecer que nunca termina de apagarse. A veces me tiembla el nervio, pero enseguida aparece mi vivacidad, esa que me empuja a reír, a moverme, a sentir que estoy viva.
Soy cariñosa, de las que abrazan con el alma y cuidan sin pedir nada. Mis amigos lo saben, conmigo se ríe, se habla claro y se encuentra refugio. Tengo carácter, sí, pero no de esos que hieren; el mío es un carácter que marca el camino, que pone límites, que se sostiene. Y cuando me equivoco, sé pedir perdón, porque la vida es demasiado corta para cargar con orgullo inútil.
La risa es mi idioma. La alegría, mi forma de estar en el mundo. No porque todo sea perfecto, sino porque he aprendido que la luz pesa menos que la sombra. Y quienes me rodean lo notan, dicen que tengo buen carácter, que transmito algo cálido, algo que hace bien.
Si tuviera que pintarme, sería ese naranja que aparece justo antes del atardecer, cuando el día aún tiene fuerza pero ya empieza a ser suave. Un color que no grita, pero tampoco pasa desapercibido. Un color que abraza, que vibra, que vive.
Ese soy yo, un naranja que camina, ríe, siente y sigue adelante.
Hablar de uno no es facil, pero el color que he legido es el naranja porque tal vez es el que ms me identifica, lo cual no quiere decir que mi color favorito sea el naranja, me gusta mucho el  verde y azul.
Aunque una cosa es como nos veamos nosotros y otra muy distinta como nos vean los demás. 

Campirela_





domingo, 1 de marzo de 2026

Primer domingo de mes Marzo

 


En este marzo que me ve cumplir años, doy gracias por cada persona que ilumina mi camino sin saberlo. 
Y hoy, como cada mañana, despierto con la certeza de que la vida aún guarda momentos mágicos para quien sabe mirarlos.
Que este mes nos encuentre con más calma, más luz y más razones para creer en lo bueno, que cada uno halle un motivo para sonreír, incluso en los días que pesan un poco más.
Ojalá marzo nos regale instantes que nos recuerden, que siempre hay algo hermoso por venir, pequeños milagros que llegan sin ruido, pero lo cambian todo.
Y si en algún momento el camino se hace largo, que no falte una mano, una palabra o un abrazo que nos devuelva la esperanza. Que este mes nos dé fuerza, serenidad y la certeza de que lo mejor aún puede pasar.

Para ti, que pasas por aquí, dejo un ramo de flores imaginarias, huelen a calma, a luz y a nuevos comienzos.




Y junto a ellas, unos bombones dulces, para recordarte que siempre hay un pequeño placer esperando en cualquier día.


Para quien pase por aquí, dejo un abrazo suave, de esos que no aprietan pero sostienen.



Todo esto es porque hoy cumplo años y que mejor que dejaros unos pequeños obsequios… Gracias

Que mejor regalo que el cariño de todos ustedes. Mchisimas gracias...

 
                                         Gracias, mi querida Lunita, un besote con todo mi  cariño.





                                                  Gracias, DULCE, por el detalle, un beso.


                                 Gracias, mi querida Ginebra, un bestote con todo mi cariño



                     Gracias, mi querida Ana, besos con todo mi cariño


                                                             Gracias, Chema un besote.


                                                 Gracias, Citu, un besote con mucho cariño

                                       Gracias, Diva, un besazo con todo cariño.


                                 Gracias, querida María, un besote con todo mi cariño



sábado, 28 de febrero de 2026

Fin de convocatoria de los jueves....



Hoy cerramos esta convocatoria con la sensación de haber tocado algo muy profundo, esas personas especiales que caminan por la vida sin saber cuánto significan. Vuestras palabras las han hecho visibles, y también nos han recordado la belleza de mirar con cariño.

Gracias a todas por participar y aquellos que con sus comentarios han añadido su granito de arena enriqueciendo aún más los textos, por abrir un pedacito de vuestra historia y por sostener este espacio con tanta sensibilidad. Cada texto ha sido un regalo.

Nos reencontramos el próximo jueves, con nuevas  historias  y nuevas emociones por descubrir.

Nuestra próxima anfitriona es ROSELIA... 




miércoles, 25 de febrero de 2026

Mi participación en la convocatoria "Un personaje que no sabe que es especial”

 



El Señor Aurelio y Sus Pequeños Milagros

Aurelio tenía setenta y muchos, aunque él decía que tenía “los suficientes para no correr y los necesarios para seguir sonriendo”. Caminaba despacio, con su bastón de madera y una bufanda que siempre olía a lavanda. Era un hombre corriente, según él. Según todos los demás… no tanto.

Cada mañana se sentaba en el banco del parque, justo al lado del estanque. Abría su termo de café y saludaba a las palomas como si fueran viejas amigas. Lo curioso era que ellas siempre acudían, incluso las más ariscas. “Será mi encanto natural”, decía riendo, sin notar que las aves parecían escucharlo de verdad.

Un día, una niña se acercó llorando porque había perdido su cometa. Aurelio, con su calma habitual, le pidió que respirara hondo. “Las cosas que se quieren mucho nunca se van del todo”, murmuró. Señaló al cielo sin mirar, como quien apunta por intuición. Y allí estaba, la cometa roja descendiendo lentamente, como si obedeciera una orden silenciosa.

La niña lo abrazó. Aurelio se encogió de hombros. “Casualidad”, dijo, aunque sus ojos brillaron un instante.

Otro día, una anciana se quejó de que sus flores no crecían. Aurelio tocó la maceta con cariño, como quien acaricia un recuerdo. A la mañana siguiente, las flores habían florecido de golpe, llenas de color. “Será el clima”, comentó él, sin darse cuenta de que el clima llevaba semanas gris.

La gente del barrio empezó a llamarlo el señor de los pequeños milagros. Él siempre se reía, negando con la mano. “Yo solo paso por aquí”, decía.

Pero cada vez que Aurelio caminaba, las hojas parecían apartarse para no molestarle.

Cada vez que sonreía, el aire se volvía un poco más cálido.

Y cada vez que alguien necesitaba consuelo, él aparecía justo a tiempo, como si el mundo le susurrara dónde ir.

Aurelio nunca supo que era especial. Pero todos los demás sí.

Campirela _

sábado, 21 de febrero de 2026

Convocatoria de los jueves ( 26/02/2026 )"Un personaje que no sabe que es especial”

 

Tema: “Un personaje que no sabe que es especial”



¿Te gusta escribir, imaginar o simplemente dejarte llevar por una chispa creativa? 
Entonces esta es la convocatoria para ti.

Cojo el testigo de nuestra compañera María José y comenzamos la gran aventura 

Te propongo un relato donde ella/el protagonista sea alguien completamente normal… o eso cree.

Puede ser divertido, emotivo, mágico, cotidiano o una mezcla de todo.

Lo importante es que, en algún momento, el personaje descubra —o el lector intuya— que tiene algo especial, aunque él o ella aún no lo sepa.

Pasarlo bien, compartir historias y ver cómo una misma idea puede transformarse en mil mundos distintos.

Aquí no buscamos perfección, buscamos imaginación, corazón y ganas de disfrutar. 

Extensión, ya sabéis, procurar no excederse de más de 350 palabras

Cualquier género es válido: humor, aventura, fantasía, romance, misterio...

El personaje principal debe creer que es normal, aunque el lector descubra lo contrario.

Pistas a elegir:

 *Un repartidor que sin saberlo puede hablar con los animales.

*Una chica tímida que provoca pequeños milagros sin darse cuenta.

*Un abuelo que siempre, con su buena voluntad, hace que algo bueno suceda a su alrededor… porque tiene un don.

*Un niño que cree tener mala suerte, pero en realidad salva a todos sin saberlo.

*Una persona corriente que cambia la vida de otros sin darse cuenta.

Podréis elegir la propia vuestra, si no halláis algo que os encaje o guste, libre elección.

Esta convocatoria nace para compartir historias que nos hagan sonreír, sentir y recordar que todos tenemos algo especial, incluso cuando no lo vemos.

Te invito a unirte, a crear y a disfrutar.

Tu historia puede ser la chispa que ilumine el día de alguien.

Ya sabéis, os espero dejar vuestros enlaces en los comentarios y desde esta misma página os los subiré conforme vayan llegando; así pues, buen viaje a todos los que su mente la dejan volar.

NOTA IMPORTANTE: Gracias, a todos por vuestro cariño. De momento, el problema que me impedía estar al cien por cien con ustedes, bueno, ha mejorado bastante, con lo cual ya puedo estar aquí el tiempo que necesite para sus relatos, para comentar y disfrutar de ellos. Mil gracias, ahora a seguir con estas personas que, sin proponérselo, nos hacen la vida mejor.

Campirela_

PARTICIPANTES: Pinchar en la frase os llevará al participante.






Pero una noche, al mirarse en el espejo, descubrió algo extraño: no era invisible.(NURIA)











miércoles, 18 de febrero de 2026

Convocatoria de los jueves: Objetos con memoria

Pinchar en la imagen os llevará a la convocatoria del jueves. Gracias.


Objetos con memoria

Dicen que los objetos no sienten, pero… ¿Y si alguno recordara lo que ha visto, lo que ha guardado o lo que ha perdido?

Puede ser:

– un objeto cotidiano  o extraño 

– antiguo o moderno,

—Querido u olvidado,

—Que recuerde por nosotros…

El relato puede estar narrado:

Como siempre, libertad total de tono: poético, reflexivo, tierno, irónico, inquietante o realista mágico

                                               El pañuelo que respiraba

El pañuelo llevaba años doblado en el fondo de un cajón, entre cartas viejas y botones que ya no recordaban de qué abrigo venían. Era un pañuelo corriente, blanco, con un borde azul que el tiempo había ido deshilando. Nadie lo miraba desde que su dueño se marchó sin despedirse.

Una mañana, mientras la casa aún estaba medio dormida, el pañuelo se infló suavemente, como si respirara. No era un viento ni un movimiento del cajón, era un suspiro. Un suspiro pequeño, casi tímido, pero lleno de algo que parecía… nostalgia.

La mujer que vivía allí abrió el cajón buscando otra cosa y lo vio moverse. No se asustó. Había aprendido que algunas cosas, cuando guardan demasiados recuerdos, necesitan un poco de aire.

Lo tomó entre las manos. El pañuelo estaba tibio, como si hubiera estado al sol. Y entonces ocurrió, un olor leve, casi imperceptible, subió hasta ella. No era perfume. Era algo más sencillo, el olor de una tarde antigua, de una risa que ya no escuchaba, de un abrazo que había intentado olvidar.

El pañuelo no habló, pero tampoco hizo falta. En su respiración lenta, la mujer sintió que algo dentro de ella se acomodaba, como si un nudo se deshiciera sin prisa.

La mujer cerró los ojos y, por un instante, sintió que él estaba allí, no como un fantasma triste, sino como una presencia cálida, sencilla, cotidiana. Como si el pañuelo hubiera conservado, entre sus hilos, la parte más alegre de su recuerdo.

Cuando abrió los ojos, sonrió. No una sonrisa grande, sino esa sonrisa pequeña que nace cuando algo dentro se acomoda. Dobló el pañuelo con cuidado y lo dejó sobre la mesilla, donde pudiera verlo cada día.

No para llorar.

Para recordar que hubo momentos hermosos.

Y que algunos objetos, cuando aman mucho, saben guardarlos intactos.

Campirela_

lunes, 16 de febrero de 2026

Reto #Fuego enlaspalabras...Mes de febrero2026

              Pinchar en la imagen os llevará a la convocatoria. Gracias.


  •  Varios días internacionales que me han llamado la atención y que se celebran en febrero. Como era incapaz de decidirme por uno solo, he seleccionado varios. Así que puedes elegir el que más te apetezca para centrar en él tu relato o poema: Hay el Día de la Marmota, Día del Nirvana, Día de mandar una carta a un amigo.*
  • Máximo 350 palabras en la categoría de relato.


La rebelión del Día de la Marmota

En Punxsutawney, un pueblo donde el invierno parece tener contrato fijo, todos esperaban el gran momento del año, la salida de la marmota Phil. Los vecinos llevaban horas reunidos, algunos con chocolate caliente, otros con la esperanza de que esta vez Phil anunciara una primavera decente.
Pero bajo tierra, Phil tenía otros planes.
Se despertó, miró el calendario y bufó.
—¿Otra vez 2 de febrero? Esto ya es explotación marmotil.
Decidido a cambiar la tradición, reunió a un grupo de marmotas rebeldes. Todas llevaban gafas de sol, actitud desafiante y un ritmo interno que prometía problemas. Cuando salieron de la madriguera, los organizadores casi se desmayan.
Phil subió a una roca como si fuera una estrella de rock.
—¡Este año no habrá predicción aburrida! —anunció.
Las marmotas sacaron instrumentos improvisados, una trompeta oxidada, un tambor hecho con una lata gigante y un triángulo que sonaba como si quisiera dominar el mundo.
La multitud esperaba la clásica señal, sombra o no sombra. Pero Phil levantó una pancarta enorme:
Este año… ¡El clima lo decidimos nosotros!
El público estalló en risas. Una marmota gritó:
—¡Invierno solo los martes!
Otra añadió:
—¡Primavera los jueves!
Y Phil remató:
—¡Y los domingos… lluvia de gofres!
Los meteorólogos presentes entraron en pánico. Los niños pidieron gofres. Los adultos no sabían si aplaudir o llamar a emergencias climáticas.
Finalmente, el pueblo aceptó que, aunque la predicción no tenía sentido, había sido el Día de la Marmota más divertido de la historia. Phil y su banda regresaron a su madriguera para celebrar con una fiesta llena de nueces, música y un karaoke que debería ser ilegal.
Desde entonces, cada 2 de febrero, la gente no solo espera saber si habrá sombra… sino qué locura se inventará Phil.
Campirela_


martes, 10 de febrero de 2026

Relato de los Jueves.(Juveando con el AMOR)

 
Pinchar en la imagen os llevará hasta la convocatoria
 

Este segundo jueves del mes de febrero es todo amor, pues nuestra anfitriona  Tracy nos convoca para hablar de él en toda su dimensión, ya sea poética, narrativa o como los juglares; quién sabe, en sus fábulas había mucho de este...

Bueno, como no podía ser de otro modo, nos ha dejado un juego que consiste en que, conforme hemos ido llegando a sus comentarios, nos ha asignado una frase de amor por algún autor o anónimo, como ha sido en mi caso. Aquí os la dejo; con ella intentaré hacer un relato de amor...

Mi frase 4. Somos una casualidad llena de intención (Anónimo).

Cartas que no conocen el tiempo

La primera carta llegó por error. O eso decía el sobre, con un nombre que no era el mío y una caligrafía tan elegante que parecía sacada de otro siglo. Dudé entre devolverla o tirarla, pero algo en mí —quizá la soledad, quizá la curiosidad— decidió abrirla. 

Dentro encontré palabras que no iban dirigidas a mí, pero que me atravesaron como si lo estuvieran. Hablaban de días lentos, de silencios que pesan, de la belleza de lo cotidiano cuando se mira con atención. Era una carta escrita por alguien que había vivido mucho y aun así seguía esperando algo.

Respondí casi sin pensarlo. No para corregir el error, sino para agradecer la compañía inesperada. Y así empezó todo, con una equivocación postal que se convirtió en un puente entre dos vidas que no se conocían, pero que parecían reconocerse.

Las cartas fueron creciendo, igual que la confianza. Él escribía desde un lugar que no nombraba, con una voz madura, serena, llena de humor suave. Yo respondía desde mi rincón del mundo, sintiendo que cada sobre que llegaba era una ventana abierta.

 Con el tiempo, nuestras palabras se volvieron confesiones, recuerdos, heridas antiguas que ya no dolían tanto al compartirlas. Un día, en una de sus cartas, escribió: “Somos una casualidad llena de intención.” Y supe que tenía razón. El azar nos había cruzado, pero éramos nosotros quienes elegíamos quedarnos.

Nunca nos vimos. No porque no quisiéramos, sino porque entendimos que lo nuestro vivía en un lugar distinto, más delicado. Un amor sin edad, sin prisa, sin cuerpo. Un amor que se sostenía en tinta y papel.

Un día, simplemente, dejaron de llegar sus cartas. No hubo despedida. No hizo falta. Guardé todas en un cofre de madera, y desde entonces llevo la llave colgada al cuello. Él, en su silencio, y yo, en el mío, sabemos que lo que existió entre nosotros fue real. Un amor diferente, discreto, que nunca se consumó… porque no lo necesitaba para ser verdad.

Campirela_


jueves, 5 de febrero de 2026

Proyecto de Ginebra" Las Nubes pasan" Febrero 2026

                                                                  Cicatrización

                                                                            Tea Jagodié

¿Crees que el sufrimiento hay que afrontarlo; vivirlo y sentirlo; acurrucarte en él para entenderlo y entenderte; escucharlo¿?
¿O crees que hay que obviarlo; negarte a sufrir y obligarte a estar en un estado de positividad constante porque de lo contrario sientes que estás tu vida?

De nuevo y con gran entusiasmo el que ella se merece , nos trae sus propuestas y como no podría de ser de otro mos aquí os dejo la mia , gracias mi querida Ginebra por tu regreso .

Aprendiendo a convivir con nostros mismos

Hay quienes dicen que el sufrimiento debe afrontarse de frente, sin máscaras. Que hay que dejar que duela, que queme, que te arrincone si hace falta, porque solo cuando lo miras a los ojos entiendes qué parte de ti está pidiendo auxilio. Que acurrucarte en él no es rendirte, sino escucharte de verdad.

Y luego está la otra voz, la que insiste en que no deberías sentirte mal, que la vida es demasiado corta para detenerte en lo que duele. Esa voz que te empuja a sonreír, aunque por dentro estés hecho pedazos, que te convence de que sufrir es un fracaso personal, una pérdida de tiempo, un desvío que no deberías permitirte.

Entre esas dos fuerzas, uno se queda en medio, preguntándose qué camino es el correcto. Tal vez no exista una única respuesta. Tal vez el sufrimiento no sea un enemigo ni un maestro, sino simplemente una parte inevitable de estar vivo. Y cada uno aprende a convivir con él como puede, a su ritmo, sin recetas universales.


Sé que duele,

pero sigues en pie.

En tu silencio también vive la fuerza,

y aunque hoy todo pese,

tu luz no se ha ido.

Yo creo en ti,

incluso en tus días más frágiles.

Aun dentro de ti

late un amanecer.

Campirela_

Gracias Ginebra

Más proyectos de Ginebra, los podréis encontrar Aquí... Gracias