Este primer jueves, SINE DIE nos propone un tema que no va a pasar desapercibido por la carga de
Valores que representa: Su título es "Letras con orgullo" y en él nos propone hablar sobre lo que representa para la sociedad el que haya más géneros de identidad, tanto a nivel sexual como de género. Nos deja este cuadro hecho por ella, que refleja el significado de cada letra.
Vamos a reflexionar y ser lo más respetuosos posible con todo ello y, sobre todo, dejo claro desde ya que doy mi opinión particular, al igual que lo escrito es algo personal. Gracias.
Podéis pinchar la imagen y os llevará a la convocatoria. Feliz semana.
Cuando tu voz cambio
Lo conocí siendo sombra y tinta, un chico guapo, oscuro, de esos que escriben como si sangraran por dentro.
Hablábamos de libros, de musica, de sus aventuras amorosas y de cómo sobrevivir al mundo sin romperse del todo.
Yo lo veía claro, firme, definido.
Hasta que un día me llamó.
Su voz era la misma, pero no lo era.
“Me siento mujer”, me dijo.
El suelo se movió un poco bajo mis pies.
Lo acepté sin drama.
Pero tuve que girar todas las conversaciones,
Su manera de actuar cambio radicalmente, todas las imágenes que tenía de él, las cambie por las de ella.
Empezó a hormonarse. Y con el tiempo, la escritura —su refugio, su alma— quedó abandonada en un cajón.
Las charlas profundas se fueron apagando, reemplazadas por banalidades, maquillajes,
y un mundo que yo no sabía habitar.
De aquel amigo no quedaba nada, o al menos yo no lo encontraba, no solo cambio su aspecto, era algo más profundo, aquellas conversaciones pasaron a ser superficiales, tal vez fuera yo quien me costó entender todo ese cambio.
Me costaba llamarla en femenino, pero lo hice por respeto.
Lo intenté.
De verdad que lo intenté.
Hasta que un día nos quedamos sin temas,sin puente, sin nada que sostuviera lo que fuimos, una bonita amistad.
Hoy la veo en fotos, preciosa, radiante, segura.
Una mujer.
Y yo me alegro, logro ser lo que quería, sé que no fue fácil, también guardo un pequeño duelo por aquel amigo que se me perdió en el camino, está nueva amiga no pudimos conectar, tal vez nos faltó dejar un pasado atrás
Hoy con una mirada de nostalgia me quedo con su fortaleza de alcanzar su felicidad.
Si perdi su amistad no fue por su identidad, sino por su ausencia.
En el abecedario del orgullo
Cada letra busca su luz.
Unas brillan por heridas antiguas,
otras por batallas recién ganadas.
Yo soy la H,
una letra que no suele aparecer en pancartas,
pero que también tiene historia,
también tiene piel,
también tiene deseo.
Camino entre colores que celebran su verdad
y me alegra verlos vivos, visibles, valientes.
Pero yo también existo,
también amo,
también tengo derecho a decirlo sin pudor.
No quiero ser más que nadie,
solo quiero un rincón donde mi trazo
no parezca extraño
ni mi orgullo sea sospecha.
Que todas las letras,
todas,
puedan respirar sin miedo.
Y que la mía,
la H sencilla,
también tenga su lugar en la fiesta.
Campirela_
Me gusta aquella frase de tu poema que dice, "ni mi orgullo sea sospecha", creo que define el deseo de alguien que ha tenido una búsqueda de su identidad y la ha encontrado, pero ante el resto no tiene aceptación. Se pueden perder amistades, pero no lo que somos.
ResponderEliminarBesos dulces, Campirela y dulce mes.
Me gusta mucho como has descrito esta historia. La protagonista explica sin ninguna maldad, que simplemente dejaron de encajar.. esto ocurre incluso en amistades donde no hay cambios de identidad, ya que las estapas de la vida nos dan versiones muy distintas de una misma persona.
ResponderEliminarSin embargo, has tocado este tema con mucha elegancia, con la nostalgia y quizá un poco de sentimiento de duelo, pero con mucho respeto.
Un cambio así es un cambio muy grande, sin duda, y basta con alegrarse de que esa persona, aunque ya no esté en tu vida, sea feliz consigo misma.
Muy buen relato! Un abrazo, Campirela!