Cada primer domingo de mes compartiré aquí un pequeño texto, breve, honesto y pensado para acompañarte en el arranque de la semana. No son grandes discursos, solo chispas que invitan a mirar la vida con un poco más de intención.

Reflexión para el primer domingo de junio
Junio llega como un umbral; atrás quedó mayo, florido y hermoso este, no exige, solo abre una puerta a mitad del año. Y nos pregunta —sin palabras— qué queremos seguir cargando y qué merece quedarse atrás.Es un mes que invita a ajustar el rumbo, a escuchar lo que ya no encaja y a dar un paso, aunque sea pequeño, a la vida que nos está esperando.Porque mejorar no siempre es cambiarlo todo; a veces es mover un milímetro el corazón y dejar que el resto encuentre su sitio.Seis meses han transcurrido; estamos en el ecuador del año. Eso quiere decir que aquello que todavía no hemos conseguido, estamos a tiempo de realizarlo. Ánimo, cerremos los ojos y dejemos volar nuestra imaginación.
En este mes de junio, entramos en pleno solsticio de verano, y con ello, en la noche del 23 al 24 de junio se celebran las famosas hogueras de San Juan. Vamos a pensar que estamos en una de ellas y hagamos aunque sea mentalmente un papelito con todo lo que queramos que desaparezca y llenémoslo de buenas vibraciones. Echemos a la hoguera todo lo malo y purifiquemos nuestros cuerpos y mentes.
Te haré caso y seguiré tus consejos. La vida tiene bueno y malo, y siempre ponemos más atención en lo último, pero tiene cosas buenas que hay que saber ver. Coincido contigo en que todavía tenemos tiempo de hacer de éste un buen año. ¡A por ello!
ResponderEliminarFeliz domingo y feliz mes también