Helmut Newton (1920-2004)
"Helmut Newton, fotógrafo alemán-australiano, es famoso por su estilo provocador y sensual en la fotografía de moda y retratos.
Su trabajo se destacó por retratar a las mujeres en roles dominantes y empoderados, desafiando las normas sociales de su época.
Newton también incursionó en la fotografía de desnudos y el erotismo artístico, creando imágenes audaces y controvertidas que dejaron una marca indeleble en la industria de la moda y la fotografía".
La Modelo Imposible
París, 1984. La suite 302 del hotel Lutetia era una jaula de terciopelo, y ella, la gata que no maullaba. Lara no necesitaba instrucciones. La pose surgía de su cuerpo como un idioma antiguo que solo hablaban los que no temían mirar de frente.
La lluvia tamborileaba sobre los cristales del hotel como si quisiera colarse en la sesión. En la suite 302, la luz era artificial, dura, perfecta. Él ajustaba el foco sin decir una palabra. La cámara era una extensión de sus ojos, pero no de su alma.
Frente al lente, Lara desafiaba el silencio. No posaba, dominaba. Apoyada contra una silla Art Deco, llevaba un abrigo que caía justo hasta donde empezaba el misterio. No había música, pero su respiración marcaba el ritmo del momento.
—No sonrías —dijo él al fin—. La sumisión ya está agotada.
Lara encendió un cigarro y lo sostuvo como un cetro. Había sido fotografiada muchas veces, pero nunca así. Aquí no era musa, era autora de su propia imagen.
Horas después, él revelaba los negativos con manos temblorosas. Aquella toma—Lara con la espalda recta, la barbilla en alto, y esa mirada que rompía espejos—le produjo una punzada extraña. No deseo. No admiración. Algo más. Algo como derrota.
Ella no pidió ver las fotos. Solo una cosa,el negativo.
—No es arte, si no decido yo cómo se muestra —dijo, guardándolo en la chaqueta como si fuera un relicario. Aquella imagen nunca salió a la luz. En un mundo que devora todo, ella logró poseer un instante. Un fotograma que vivió entre dos respiraciones... y se volvió eterno al elegir ser invisible.
Nunca volvió a mencionar aquella sesión. Ni ella tampoco. Pero años después, alguien vio colgada en una pequeña galería de Lisboa una fotografía sin firma. La modelo, borrosa por el cristal envejecido, parecía observar con una mezcla de desafío y elegancia triste. Nadie sabía quién la tomó.
Y quizás eso era lo justo. Porque algunos momentos no están destinados a pertenecer al mundo. Solo a quienes se atreven a desaparecer en ellos.
Campirela_
Aprovechaste muy bien esa foto, para escribir sobre la sesión con esa modelo.
ResponderEliminarLara es un buen nombre para una modelo con criterio artístico.
Besos
Muy inspirado. Un beso
ResponderEliminar