Roselia nos convoca este jueves, con un tema muy colorido, y es que hagamos un relato con las normas de esta convocatoria, sobre qué color nos identifica, un tema colorido y, bueno, un tanto subjetivo; una cosa es cómo nos identifiquemos nosotros y otra muy distinta, cómo nos identifiquen los demás... A ver si soy capaz de definirme por el significado de un color.
Si pincháis en la imagen, os llevará a la convocatoria, gracias.
El color que me habita
Dicen que la vida es una paleta infinita de colores, y que cada persona lleva un color que no se elige, sino que nace con ella. El mío no es un color tímido ni apagado. Es un naranja cálido, de esos que iluminan sin deslumbrar, que arropan sin sofocar, que se mueven con vida propia.
Soy activa, pero no atropellada; tranquila, pero no inmóvil. En mí conviven la chispa y la calma, como si dentro llevara un pequeño amanecer que nunca termina de apagarse. A veces me tiembla el nervio, pero enseguida aparece mi vivacidad, esa que me empuja a reír, a moverme, a sentir que estoy viva.
Soy cariñosa, de las que abrazan con el alma y cuidan sin pedir nada. Mis amigos lo saben, conmigo se ríe, se habla claro y se encuentra refugio. Tengo carácter, sí, pero no de esos que hieren; el mío es un carácter que marca el camino, que pone límites, que se sostiene. Y cuando me equivoco, sé pedir perdón, porque la vida es demasiado corta para cargar con orgullo inútil.
La risa es mi idioma. La alegría, mi forma de estar en el mundo. No porque todo sea perfecto, sino porque he aprendido que la luz pesa menos que la sombra. Y quienes me rodean lo notan, dicen que tengo buen carácter, que transmito algo cálido, algo que hace bien.
Si tuviera que pintarme, sería ese naranja que aparece justo antes del atardecer, cuando el día aún tiene fuerza pero ya empieza a ser suave. Un color que no grita, pero tampoco pasa desapercibido. Un color que abraza, que vibra, que vive.
Ese soy yo, un naranja que camina, ríe, siente y sigue adelante.
Hablar de uno no es facil, pero el color que he legido es el naranja porque tal vez es el que ms me identifica, lo cual no quiere decir que mi color favorito sea el naranja, me gusta mucho el verde y azul.
Aunque una cosa es como nos veamos nosotros y otra muy distinta como nos vean los demás.
Campirela_
UAU,Campi! Que linda descrição de i e teu modo colorido, vibrante e intenso de ser! Coisa boa e cores apagadas até aparecem em alguns dias, mas sabendo colorí-los, acabam bem alegres também!
ResponderEliminarParabéns! beijos, tudo de bom,chica
Il tuo arancione brilla come un piccolo sole personale, caldo e avvolgente, capace di illuminare chi ti sta intorno senza mai sopraffare; si sente in ogni gesto, nella gioia e nella vivacità che porti con te. È un colore che racconta chi sei davvero, tra risate, affetto e quella calma vibrante che fa sentire chi ti incontra accolto e leggero.
ResponderEliminarBuona giornata Campirela
A sua cor laranja quente combina com a sua simpatia
ResponderEliminarParticipantes com maestria
Um grande abraço
Verena
Muy bueno Campi!!
ResponderEliminarEl naranja es sabor, alegría y es un color que siempre cae bien, a mi me gusta porque me alegra la vida.
mariarosa
Para mí, tú relato es una forma sincera y valiente de mirarse por dentro. Cómo utiliza el naranja no solo como un color, sino como una metáfora de carácter: cálido, vital, cercano. No lo veo como una descripción superficial, sino como una declaración de identidad, donde conviven la energía y la calma, la risa y la firmeza.
ResponderEliminarReconoce las propias luces sin caer en la arrogancia, aceptando también los errores y la importancia de pedir perdón. Transmite esa idea de alegría elegida, no ingenua, sino consciente, aprendida con el tiempo.
Me quedo con la reflexión final: una cosa es cómo nos sentimos y otra cómo nos perciben. Eso demuestra que la identidad no es un color fijo, sino una mezcla en constante diálogo entre lo que somos, lo que creemos ser y lo que los demás ven en nosotros.
Un fuerte abrazo