viernes, 6 de noviembre de 2026

Reto de Rebeca, Noviembre





 Pinchar en la imagen os llevará a la convocatoria, gracias.



NORMAS CONCRETAS:

En tu relato (de máximo 250 palabras) tienes que usar las siguientes palabras: alchachofa, tornillo y zapato. Haz que su uso tenga peso y sentido en tu historia.

Tienes hasta la medianoche del 30 de noviembre para participar (hora de España peninsular

Un hombre y un destino 

Manolo se levantó convencido de que aquel día iba a ser un hombre nuevo y ordenado.

Primero, intentó arreglar la puerta del armario con un *tornillo*. Acabó atornillando su propia camiseta a la puerta. Se pasó media hora dando vueltas como un tiovivo, pidiendo ayuda a gritos.

Segundo, se hizo una *alcachofa* al horno. La receta decía "20 minutos". Él la dejó dos horas. Cuando abrió el horno, la alcachofa le dijo, más o menos: "Manolo, ya estoy jubilada".

Y tercero, para arreglar el día, se puso sus mejores *zapatos* para salir a comprar el pan. Uno de vestir y otro de deporte. Llegó a la panadería y la panadera le dijo: "Manolo, cariño, ¿vienes o vas?".

Manolo volvió a casa, se quitó un zapato, se tropezó con el otro, se cayó encima de la alcachofa momificada y arrancó, por fin, la puerta del armario con su propio peso.

Se tumbó en el suelo y dijo: "Misión cumplida. He ordenado todo. Todo por el suelo.

Campirela _



                  Gracias, Rebeca 

martes, 3 de noviembre de 2026

Convocatoria de los jueves 5/11/2026 *2 de 3 * Borges*

 Este jueves nos anfitriona Mónica, con tres sugerentes frases del gran Borges..

Vamos a ver qué relato me inspiran dichas frases..

Pinchar en la imagen os llevará a la convocatoria 



Los guantes 

El edificio tenía siete plantas y un ascensor que siempre olía a cerrado.

La pelirroja vivía en el séptimo. Yo nunca la había visto hablar. Solo bajar. Siempre a la misma hora. Con los mismos guantes negros, incluso en agosto.

Un día el ascensor se paró entre el tercero y el cuarto. Conmigo dentro. Y con ella.

No se encendió la luz de emergencia. Nos quedamos a oscuras.

Entonces dijo, por primera vez, en voz muy baja:

Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos...

Yo no supe qué contestar. La miré. No la veía, pero sentía sus guantes.

Me dijo: "Usted no me recuerda, ¿verdad?"

Y no. No la recordaba.

Se quitó un guante. Sentí su mano fría rozarme la muñeca y dejarme algo. Un papel doblado.

El ascensor se movió. Llegamos al bajo. Se abrieron las puertas y ella ya no estaba.

En el papel, con una letra misteriosa pude leer algo que no entendía.

Cuando se acerca el fin, ya no quedan imágenes del recuerdo; sólo quedan palabras.

Y debajo, una fecha. La de hoy. Y un número: 7ºB.

No subí de nuevo al ascensor. Subí corriendo por las escaleras. Abrí mi puerta.

En el suelo había un guante negro. Más allá, el otro.

La puerta del baño estaba entreabierta. El agua salía de la bañera. Y no era incolora.

Me arrastré hasta ella. Miré dentro.

Y eso que vi... eso que vi es lo que no me deja dormir.

Ahora estoy en un hospital. Dicen que es mental. Nadie me cree. Dicen que no hay pelirroja en el séptimo, que el 7ºB lleva años vacío, que yo misma llené la bañera.

Pero yo sé lo que vi. Sé que un monstruo me destrozó la vida aquella tarde.

Y sé que todavía lleva mis guantes puestos.

Campirela _