Cada primer domingo de mes compartiré aquí un pequeño texto, breve, honesto y pensado para acompañarte en el arranque de la semana. No son grandes discursos, solo chispas que invitan a mirar la vida con un poco más de intención.
El primer domingo
Hay semanas que empiezan antes del lunes. Empiezan cuando decides dejar de aplazar lo que te importa.
A veces basta un gesto mínimo, ordenar un cajón, enviar ese mensaje pendiente, decir “hoy sí”.
No cambia el mundo, pero te cambia a ti.
Este domingo no te pido grandes metas.
Solo que elijas una cosa —una— que merezca tu atención.
Y que le dediques cinco minutos reales, sin prisa, sin ruido.
A veces, la vida se mueve justo después de ese pequeño empujón.
Y cuando termines, notarás un leve brillo en tus ojos, tu mente más clara, tu ánimo más ligero. A veces, cinco minutos bastan para abrir una puerta que llevaba tiempo esperando.
Feliz domingo...
Campirela_