lunes, 6 de julio de 2026

Mi participación 9/7/2026 Juegos de verano

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Juegos de verano

Mis juegos de verano...

En el patio de mis abuelos siempre hacía más calor que en ninguna parte del mundo, pero a mí me daba igual, allí montábamos “las casitas”, que eran cuatro piedras mal puestas, dos cajas de fruta y mucha imaginación. Lo único que no fallaba nunca eran las avispas, que parecían tenerme en nómina. Cada verano me picaban mínimo dos veces, en el ojo que parecia un ojo pipa y un brazo como un botijo y mi abuela diciendo “si es que esta niña es un Alajú”. eres pura atracción para los insectos,

Mi abuelo, que era un artista sin saberlo, nos colgaba un columpio de soga en el corral. Era tan alto que si te empujaban fuerte parecía que ibas a tocar el cielo o a romperte los dientes, según el ángulo. Yo siempre elegía creer lo del cielo.

Pero lo mejor estaba en las huertas. Mi primo y yo teníamos allí nuestra “casa de papel”, que en realidad era de madera, pero nosotros éramos así, exagerados desde pequeños.

Estaba entre una alameda de chopos y robles, y subirnos arriba era como entrar en otro mundo. Desde allí vigilábamos el reino, que básicamente eran cuatro surcos de tierra y un cubo viejo, pero para nosotros era la tierra prometida, el desierto de las mil y una noches, y el horizonte hacia lo desconocido.

Y cuando caía la noche… ay, la noche. La noche era para coger pepinos que no eran precisamente de nuestras huertas. Íbamos en silencio, como si fuéramos ladrones profesionales, aunque siempre acabábamos riéndonos tanto que nos oía hasta el perro del vecino. Nunca nos pillaron, o eso creemos. Igual nos dejaban hacer porque dábamos más pena que miedo.

A veces pienso que aquellos juegos eran peligrosos, absurdos, improvisados… Pero también eran libres, salvajes y nuestros. Y eso, por mucho que pasen los años, no se olvidan.

Campirela_

20 comentarios:

  1. Qu3e coisa mais tão boa aquelas brincadeiras assim... As artes que inventávamos e nunca fomos descobertos, ou, quem sabe, deixaram que nós crianças assim pensássemos,rs
    Adorei! Lindas lembranças de um tempo tão bom! beijos, chica

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    1. Muchas gracias, Chica.
      Cuando somos pequeños es lo que ocurre: las cosas que se hacen son pura inocencia, y cada juego es la diversión que más nos gusta hacer, y más en verano, donde la calle la convertimos en nuestra ciudad particular.
      Un besote y abrazo.

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  2. Es muy bonito, Campi, eso del universo creado con lo más pequeño y elemental en aquella época de infancia. Época de libertad imperfecta, pero de sentido absoluto.
    Preciosa reivindicación de la infancia.
    Un abrazo.

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    1. Creo y mantengo que cuando tenemos una infancia feliz, se refleja en nuestra madurez.
      Mi relato lleva mucho de verdad de la mía.
      Un feliz día un abrazo.

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  3. Yo también tuve la suerte de disfrutar de veranos como ese.
    Venía de la ciudad y aparecía en otro universo donde lo pasaba muy bien.
    Me temo que hoy en día ya se ha globalizado todo.

    Besos.

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    1. Así es.
      La infancia y los juegos nada tienen que ver con los nuestros
      No me atreveré a decir que mejores , pero si éramos más reales y felices.
      Gracias por tu visita.
      Un abrazo.

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  4. Buenos tiempos sin dudas. Era cuando los veranos aun se podían soportar.

    Salud.

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    1. Desde luego hacía calor, pero estoy de ahora es insoportable.
      Y los juegos nada que ver con los de estás últimas generaciones.
      Gracias,, Erik
      Salud.

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  5. Hola Campirela, Me ha encantado, me has llevado a mí infancia.
    Que bonito recuerdos de la infancia, y que felices éramos todos donde el asfalto y las calles eran el principal punto de encuentro. Nada como lo de ahora. Han sido vivencias que se quedaron para septiembre en el corazón. Feliz verano.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Para mí la infancia es donde guardamos nuestros mejores recuerdos, y nuestros juegos perduran en nuestra memoria para el resto de nuestra vida.
      Muchas gracias Cristina
      Feliz verano para tí.
      Besitos 😘😘

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  6. ¡Ah, los juegos de verano! ¡Cuántos recuerdos entrañables! Me ha encantado leer los tuyos, que a la vez me han traído a la mente los míos, saliendo de "exploración" por los campos con mi primo de mi misma edad o yendo a meter los pies en el arroyo. Tiempos que no volverán pero que nos dejaron recuerdos muy felices.
    Un abrazo, Campirela

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    1. En esos juegos la mayoría de las veces son nuestros primos nuestros primeros amigos.
      Sobre todo cuando en vacaciones nos reunimos la familia en casa de los abuelos, tan importantes para fomentar el cariño y el Amor entre todos
      Son momentos inolvidables.
      Gracias, Rita.
      Un besazo y muy feliz semana 😘😘

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  7. Así es, Campirela. Aquel mundo maravilloso, el de los abuelos, es inolvidable. Un abrazo.

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    1. Como lo sabes, los abuelos son muy importantes para crecer en ese ambiente de cariño que siempre nos protege.
      Un abrazo.

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  8. Los señores del castillo robapepinos.... El verano ideal!!!! Jajajjajaj, qué recuerdos...

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    1. ajjajaja, y te imaginas qué ricos estaban, hasta nos llevábamos la sal en una bolsita, jajaj. Un besote.

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  9. Qué bonitos recuerdos Campirela. Excelente relato.
    Besicos muchos.

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    1. Muchísimas gracias, Nani.
      Los recuerdos de niños siempre están presentes, y eso nos hace sentir un poco niños a pesar de una edad. Un besote grande.

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Gracias, por su visita y respeto hacia el blog, tengan un excelente día.