Karl BlossfeldKarl Blossfeld
Rock lento entre espinas
Nea, se sienta en la orilla del río como quien llega a un lugar sagrado sin saberlo. Lleva las zapatillas llenas de polvo del camino y el pelo revuelto por un viento que parece conocerla desde antes de que ella misma se conociera. No tiene prisa. No la necesita.
A su lado, los cardos se alzan como pequeñas catedrales de espinas, coronados por flores que no se rinden. Hay algo en ellos que la inquieta y la calma al mismo tiempo, esa mezcla de dureza y belleza que siempre le ha recordado a su propia piel.
Saca el altavoz de la mochila.
Un rock lento *Aerosmith - I Don't Want Miss a Thing *empieza a vibrar en el aire, grave, profundo, como si cada nota fuera un latido antiguo que sube desde la tierra. El riff se mezcla con el rumor del agua, y por un instante no sabe si la música viene del altavoz o del paisaje entero.
La adolescente observa los cardos con una atención que no suele darse a nada.
Los mira como si fueran un espejo.
A veces siente que también está hecha de espinas, de silencios, de cosas que no sabe decir. Pero la música… la música le da permiso para sentirlo todo sin explicarlo.
El sol cae oblicuo sobre las flores, iluminando cada filamento como si fueran cuerdas vibrando. Ella imagina que el cardo escucha con ella, que ambos comparten ese instante suspendido donde la naturaleza y el rock se abrazan sin tocarse.
Respira más hondo.
Como si ese rock lento le enseñara a habitar su propio cuerpo.
Como si el cardo le recordara que incluso lo áspero puede florecer.
En ese pueblo pequeño, junto a ese río que nadie mira dos veces, la chica descubre un lugar donde puede ser ella misma sin miedo.
Un lugar donde la música no es ruido, sino compañía.
Y donde los cardos, orgullosos y tercos, le enseñan que crecer también es una forma de resistencia.
Campirela_
Texto perteneciente a la propuesta de Ginebra, la Música y las Flores, podréis encontrar las bases en
Serendipia Variétés.
Lindíssimo,Campi!
ResponderEliminarEntre cardos, espinhos, ela conseguiu ouvir a música que lhe falava muito e fazia ser ela mesma, o que é muito importante na vida de cada um! Bela participação!Adorei! beijos, chica
A veces solo se necesita silencio y sentir aquello que deseamos.
EliminarMuchas gracias Chica, besos 😘 feliz martes.
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Muy evocador. Un beso
ResponderEliminarGracias, Susana.
EliminarBesotes.
Poco a poco me has hecho ir entrando en tu texto y he sido capaz de ver a la adolescente, ponerme a su lado y sentir la música con ella. Un abrazo
ResponderEliminarPues si todo eso has sentido , vaya me pongo bien contenta...
EliminarBesotes, Chelo
Una canción muy adecuada para ese paisaje.
ResponderEliminarMe gusta que una adolescente escuche a Aerosmith, el rock sigue muy vivo.
Un abrazo.
Gracias, Demi.
EliminarEl rock nunca muere y es una buena etapa de la vida donde la música forma parte de nosotros, y mucho.
Si está, la escuchas a la orilla del río, ya es una experiencia casi religiosa, jajaj.
Un abrazo.
Plácido relato que con tu narración nos llevas a ese momento de conexión interior. La naturaleza y la música son propicias para ello.
ResponderEliminarBesos dulces, Campirela.
Así lo he sentido, no hay nada más relajante que escuchar tu música a la orilla de un río y con vista hacia el campo, y si son cardos, aunque estos no son bellos visualmente como otras flores silvestres, tienen ese algo que encandila.
EliminarMuchas gracias, te deseo una muy feliz noche.
Besos.
AMIGA CAMPI, BOA TARDINHA DE OITAVA DE PÁSCOA!
ResponderEliminarUMA METÁFORA DE ESPINHOS E MÚSICAS QUE MUITO ME AGRADOU.
Gosto de seu jeito poético de escrever textos lindos.
Tenha uma nova semana abençoada!
Beijinhos fraternos
Gracias, Roselia, buenas noches de martes.
EliminarYa terminaron las Pascuas y ahora toca retomar las actividades, y hete aquí el proyecto de Ginebra.
La música y las flores son una buena compañía y aquí está el resultado de esos cardos que, a pesar de no ser bellos de visión, tienen algo que gusta. Un besote.
Quiero darte las gracias también por aquí por esta maravilla con la que participas, mi querida Campi.
ResponderEliminarEs una belleza poética que encierra un trasfondo crucial y con mucha fuerza, en esa etapa de la vida, nada fácil, como es la adolescencia.
Una visión, como digo, poética y hermosa, pero con un gran mensaje que abriga e impulsa; y acompañada con esa música que bien eleva los sentidos para resonar con el mundo pisando fuerte a la vez que con sutileza.
Agradecida de corazón por tan evocador y bello relato.
Abrazos y cariños enormes 🌿🪻💙
Buenas noches, cielo, pues las recibo con todo el agrado del mundo, y sabes que tus relatos me privan, porque hacen salir de mi mente cosas que creo, a mi parecer, muy lindas, y eso se refleja a la hora de expresarlas.
EliminarAsí pues, que las gracias mutuas y mis besotes y achuchones repletos de cariño, una vez más, muakkk.
Sabes donde me llevaste con este relato? a las campiñas escocesas, con sus flores de cardo como símbolo del país, tan agreste y hermoso.
ResponderEliminarEl relato es precioso!
Besosssssssssssssssss
Qué bien, te he teletransportado, jajaj. Eso me gusta. Que la mente vuele y nos dejemos llevar por ella. Más besotes, mi Lunita linda.
Eliminarme encantan aerosmith, tanto sus baladas como sus temas más "cañeros". todo lo hacían bien.
ResponderEliminartu relato me ha hecho imaginar un paseo por el campo, entre cardos y espigas. y flores, que estamos en primavera.
besotes!!
Pues ese es el cometido, que la mente os llevará a ese paseo y a visualizar el río, el campo y los cardos que tienen una belleza especial.
EliminarDe regreso van esos besotes.
Hola Campi, la belleza de la flor de cardo es inspiradora y la música acompaña, genera nostalgia ante la naturaleza viva, emociona.
ResponderEliminarAbrazo.
Tal cual lo expresas, él cardo tiene una belleza muy singular, pero el entorno donde nace lo adorna en su falta de belleza natural.
EliminarUn besote.
Me teletransporté a ese mágico mundo de los cardos mientras escuchaba a Aerosmith. Un abrazo, Campirela
ResponderEliminarGracias, Gil.
EliminarCuando algo nos eleva a ese mundo mágico, debemos dejarnos llevar y sentir lo que nos ofrece.
Un abrazo, feliz día.
Me gusto mucho tu relato me gusta Aerosmith y siempre la musica acompaña. Te mando un beso.
ResponderEliminarAsí es, la música es nuestra mejor compañera en cada momento. Un besote de regreso.
EliminarLo inexplicable se convierte verdad, una adolescente y su mundo de libertad imaginaria. Esa libertad que te permite la adolescencia.
ResponderEliminarTal cual, Gustab, es la etapa donde podemos ser más libres y más nosotros mismos.
EliminarGracias.
La rinascita dello spirito, in un luogo particolare, ove anche la natura sembra proporre nuovi spunti al profondo.
ResponderEliminarBuongiorno cara Campirela
Buenos días, Silvia.
EliminarLa naturaleza nos da vida.
Un bestote y muy bonito miércoles.
Que bien se está en tu texto, bajas un renglón y subes un peldaño, abres una palabra y el viento mueve los visillos, parpadeas y suenan los coros de aquellas canciones, se mueven los pies y el calendario funciona al revés desbaratando años. Un abrazuco
ResponderEliminarY bienvenidos todos los que aprecian las letras, que a veces ellas solas nos hablan de nuestros pensamientos más profundos, transformando unas líneas en algo vivido en esos recuerdos de adolescencia.
EliminarGracias, Ester por tan bonito comentario.
😘🙋🦋
En ese pueblo pequeño junto al rio y esos cardos, y flores silvestres me gustaría estar, es mi añoranza preferida, no he conocido esa época pero me gustaría conocerla, por su magia y sin tecnologías.
ResponderEliminarEl texto es genial, me has transportado allí.
Feliz miércoles.
Un abrazo Campi
Este texto tiene mucho de mi infancia, el río, el campo y los cardos forman parte del paisaje real
Eliminar...la adolescente tal vez es un reflejo de mí.
Un besazo 🙋😘
No hay mejor viaje, que viajar con la imaginación.
ResponderEliminarBesos.
Son los viajes más bonitos, y tan bien más baratos jaaa.
EliminarMás besotes
Campi querida, es preciosa la prosa poética que has escrito.
ResponderEliminarEn ella se puede leer entre líneas, tiene metáforas certeras... ¡Me encanta!
Puedo imaginar ese paisaje, ese cardo, y esa adolescente encontrándose a si misma
¡Me encanta! ¿Ya te lo dije? Sí, pero lo repito una vez más.
Van mis aplausos ¿Los oyes?
Fuerte abrazo
Buenas, mi querida Lu.
EliminarYa de regreso de Semana Santa y claro que oigo tu aplauso, y espero que tú sientas mi abrazo y mis buenos deseos.
Te dejo una buena música para que al lado de ese río sigas escuchando y viendo la naturaleza lo bella que es.
Besos, muchos.
todos tenemos un mundo interior. el de nea está lleno de música y de la naturaleza que la rodea.
ResponderEliminarun beso.
Cada mundo interior es toda una aventura, el de ella va acompañada de música y naturaleza.
EliminarUn beso.
Nada como escuchar ese rock en medio de la naturaleza... incluso los cardos son bonitos e interesantes, solo hay que mirarlos como se merecen. Bss ;)
ResponderEliminarLa música en plena naturaleza es como que nos transporta a ese mundo donde somos nosotras mismas. Sin nada más. Un besote, Sylvia.
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