El Señor Aurelio y Sus Pequeños Milagros
Aurelio tenía setenta y muchos, aunque él decía que tenía “los suficientes para no correr y los necesarios para seguir sonriendo”. Caminaba despacio, con su bastón de madera y una bufanda que siempre olía a lavanda. Era un hombre corriente, según él. Según todos los demás… no tanto.
Cada mañana se sentaba en el banco del parque, justo al lado del estanque. Abría su termo de café y saludaba a las palomas como si fueran viejas amigas. Lo curioso era que ellas siempre acudían, incluso las más ariscas. “Será mi encanto natural”, decía riendo, sin notar que las aves parecían escucharlo de verdad.
Un día, una niña se acercó llorando porque había perdido su cometa. Aurelio, con su calma habitual, le pidió que respirara hondo. “Las cosas que se quieren mucho nunca se van del todo”, murmuró. Señaló al cielo sin mirar, como quien apunta por intuición. Y allí estaba, la cometa roja descendiendo lentamente, como si obedeciera una orden silenciosa.
La niña lo abrazó. Aurelio se encogió de hombros. “Casualidad”, dijo, aunque sus ojos brillaron un instante.
Otro día, una anciana se quejó de que sus flores no crecían. Aurelio tocó la maceta con cariño, como quien acaricia un recuerdo. A la mañana siguiente, las flores habían florecido de golpe, llenas de color. “Será el clima”, comentó él, sin darse cuenta de que el clima llevaba semanas gris.
La gente del barrio empezó a llamarlo el señor de los pequeños milagros. Él siempre se reía, negando con la mano. “Yo solo paso por aquí”, decía.
Pero cada vez que Aurelio caminaba, las hojas parecían apartarse para no molestarle.
Cada vez que sonreía, el aire se volvía un poco más cálido.
Y cada vez que alguien necesitaba consuelo, él aparecía justo a tiempo, como si el mundo le susurrara dónde ir.
Aurelio nunca supo que era especial. Pero todos los demás sí.
Campirela _
Muy hermoso. Un beso
ResponderEliminarMe alegra que así lo sientas. Un beso.
EliminarTão lindo e doce,Campi! Aurélio tinha a sabedoria da vida e sabia com calma e tranquilidade, tudo resolver.,Seu jeitinho era especial de verdade! Muito bom e que todos saibamos reconhecer Aurélios pela vida!
ResponderEliminarabraços, ótimo dia, chica
Muchos Aurelios hacen falta en el mundo, tal vez si hubiera más el mundo sería mejor. Un abrazo, feliz noche.
EliminarTransmite ternura. Presenta a Aurelio como un hombre sencillo, que nos deja ver que su presencia transforma lo que toca. No hay grandilocuencia, solo pequeños gestos cotidianos que se convierten en algo casi mágico.
ResponderEliminarEsa humildad —esa manera de atribuirlo todo a la casualidad o al clima— lo hace todavía más entrañable. El relato sugiere que lo extraordinario puede esconderse en personas corrientes, en quienes escuchan, consuelan y sonríen sin esperar nada.
Para mí, el relato habla de esos “milagros” discretos que no hacen ruido, pero cambian el ánimo de un barrio entero. Y deja una idea muy bonita: a veces uno es especial sin saberlo, simplemente por estar cuando alguien lo necesita.
Un abrazo y feliz día
Si algo tiene la edad, es que nos hace más tiernos, o al menos eso pienso, aunque, como es lógico, hay de todo.
EliminarLa ternura no es algo que se lleva en los genes; cuando te vas haciendo mayor, se fomenta.
Aurelio, nuestro personaje, era asi, un hombre sencillo, que sus acciones felices a los que le rodeaban; no hacía falta mucho más. La felicidad real está en las cosas cotidianas, asi al menos lo pienso yo. Un besote grande, Nuria, precioso comentario el que has dejado para todos.
Ay Campi que linda historia, es muy bueno levantarse, leer y encontrar una historia tan positiva, abrazo grande.
ResponderEliminarEso sí es lindo, que te alegre la mañana un texto con la única intención de pasar un rato de lectura entretenido. Un besote grande, feliz noche.
EliminarUna storia tenera e luminosa che ci ricorda come i veri miracoli siano spesso gesti semplici fatti con il cuore, quasi senza accorgersene.
ResponderEliminarBuon pomeriggio, carissima
Gracias, Silvia.
EliminarEn la sencillez de las personas se encuentra mucho más, como es la ternura y bondad. Un besote, felices sueños.
Las personas que lo son no lo saben, por eso son especiales.
ResponderEliminarPreciosa historia, como siempre Campirela, tienes mi aplauso.
Feliz tarde de miércoles.
Un beso
Gracias, Carmen.
EliminarTodos de algún modo somos portadores de felicidad; a veces no nos damos cuenta, pero solo cuando hacemos felices a los otros, lo somos en realidad nosotros también. Un besazo, feliz noche y dulces sueños.
Campi ¡qué magnífica historia! Suscribo el comentario de María Rosa. En verdad es muy lindo leer un relato tan positiva como la que hoy nos dejas.
ResponderEliminarY creo que sí, que hay personas como Aurelio. Con una bondad superlativa, que "hacen el bien sin mirar a quien" y sin esperar nada a cambio. y no se creen nada, no se sienten especiales aunque lo sean.
Claro que Aurelio es un poco "mágico" y eso le da un toque especial a esta historia.
¡Aplausos van!
Abrazo y que tengas una linda tarde.
Gracias, mi querida Lu.
EliminarDeberíamos tener una persona como Aurelio en nuestras vidas que fuera fuente de positividad. Y en los momentos duros, que los hay, con un simple gesto nos ayudará a superar aquello que nos aflige. Los hay, solo hay que estar atentos. Un besazo y cuídate, feliz semana y final de mes.
Aurelio era un maravilloso ángel... me encanta la historia, me hace soñar. Bss
ResponderEliminarPues soñar de momento no, no cuenta nada, solo cerrar los ojos y tal vez abrirlos mucho más. Todos llevamos un Aurelio dentro, aunque a veces nos cueste sacarlo. Un besazo, querida Sylvia.
EliminarMuy bonita historia has escrito, casi puede ver a Aurelio y su sencillez, y es que allí está la verdadera magia, la que hace milagros, lo simple, lo que se dan sin más, lo que es sincero. Así todos somos especiales.
ResponderEliminarBesos dulces, Campirela.
No hay nada mejor que la sencillez de las personas, y eso no todo el mundo lo tiene. Cuando hay carisma en alguien sin ser consciente de él, transmite a los demás esa fuerza de reparar un momento desagradable en algo mágico y esperanzador. Gracias, Dulce.
EliminarUn beso, feliz noche.
Otro relato de tu sello, tan inspirador como conmovedor, pleno de magia y bellos sentimientos...
ResponderEliminarAbrazo sin sombrero!!
Hola, Carlos.
EliminarGracias siempre por tu amabilidad.
Seamos cómplices del positivismo; es una gran herramienta para este mundo. Un abrazo. Feliz noche.
Asi les pasa a muchos, y el velorio bulle de gente,,, todos toman un café a escondidas, uno que otro comentan lo importante que fue, pero nadie se lo dijo por pudor... su compañía eran las palomas y sólo una madre dejó a su hija acercarse a él, entendiendo que fue por descuido.
ResponderEliminarNo soy tan pesimista, pienso que la edad tiene galones, y no siempre tiene porque ser deterioro.
EliminarLos niños se arriman donde ven bondad , tal vez esa madre también la vio.
Que bien nos vendría ahora mismo un Aurelio.
ResponderEliminarBesos.
Los hay, no creas, solo hay que estar atentos , gente buena las hay en todas partes y de todas las edades. Un placer Erik.
EliminarUn abrazo.
Aurelio es ese ser que recibe diferentes nombres, ese ser que vaga entre nosotros y no siempre nos percatamos de sus milagros, hay más de uno, y seguro que tú que eres un hada buena debes conocer a alguno, aunque no te des cuentas de quien es. Con esta lectura tan tierna me voy a cenar, Un abrazote
ResponderEliminarEs cierto, Ester, aunque nos cueste reconocerlo, hay muchos Aurelios que, sin ser conscientes, nos hacen la vida mucho más agradable, y eso siempre es de agradecer.
EliminarQue tu cena sea de buen provecho. Gracias por tus palabras.
Felices sueños, un besuco, muak.
Todo lo que se hace con amor y entrega, se convierte en milagro.
ResponderEliminares precioso tu relato,Campi bonita!
besos
Has dicho la palabra mágica, mi querida Luna. Toda entrega que se hace con cariño y amor no puede ser mala.
EliminarY ello nos lleva a sentirnos mágicos, y ver en los demás la bondad de las personas. Un besazo y felices sueños.
En nuestro entorno, siempre hay alguien especial que al menos nos deja que le contemos y escucha con respeto.
ResponderEliminarMuy bonito tu relato.
Espero que el contratiempo familiar, esté ya solucionado.
Besicos muchos.
Gracias, Nani.
EliminarSi ya estamos mejor, por el momento paso el riesgo, muchas gracias.
Cuando encuentras personas con ese carisma, es un placer tenerlos cerca de ti.
Un beso.
Campirela,
ResponderEliminarEu amo vir aqui e ler
sem o compromisso de comentar
como quem faz uma crítca ou
da uma opinião.
Gosto de ler e guardar a snsações
para mim.
Obrigada sempre.
Bjins
CatiahôAlc.
Muito obrigada pelo seu comentário. Sinta-se à vontade para visitar este cantinho da internet sempre que quiser. Abraços e boa noite.
EliminarMe encantó Aurelio y su manera de ser especial, llenando de alegría a quienes le rodean.
ResponderEliminarHermosa y tierna historia Campirela, me gustó mucho, el mundo necesita más Aurelios.
Un abrazo grande
PATRICIA F.
Hay personas, que tiene un poder especial de hacernos sentirnos felices.
EliminarGracias, Patricia. Un besote grande.
Pobre Aurelio. Me gusto tu relato. Te mando un beso.
ResponderEliminarMe alegro que haya ha sido así. Besotes , buenas noches.
EliminarConozco varios Aurelios y Aurelias que no se si se dan cuenta lo feliz que hacen a los demas solamente con una conversacion o un poco de su ayuda....lo malo es que no se sienten especiales y mucha gente tampo se los dice, y se nota que les hace falta que la gente los valore...hay mucha gente que se encuentra sola y necesita sentir que son especiales con su vida, para que puedan querer seguir vivos...besosss chiquilla...
ResponderEliminarEstupendo conocer gente positiva que te dé esa dosis diaria de alegría.
EliminarY las hay, que pasan a tu lado sin darte apenas cuenta, pero que te dejan ese halo de felicidad.
De alguna manera, si nos propusiéramos, todos podríamos ser esa persona que da buen rollo a todos los que nos rodean.
Un besote, feliz tarde.
el mundo sería mucho mejor si hubieran muchas más personas como don aurelio.
ResponderEliminarmuy bueno el relato.
un beso.
Tal cual, es más fácil mostrar buen talante que estar siempre amargado.
EliminarCon una sonrisa y una bonitas palabras puedes hacer milagros en otro ser humano.
Un beso.
Me has hecho soñar se ese ser milagroso no fuera Dios de regreso a la tierra.
ResponderEliminarUn saludo
Podría ser, pero quien sabe si en realidad todos llevamos ese Dios en nuestro corazón , el bueno , magnánimo , no el justiciero de causas inhumanas. Un abrazo.
EliminarAmiga Campi, boa noite de paz!
ResponderEliminarLindo demais!
Não se saber especial e agir com toda humildade e generosidade ante tudo e todos é o ideal.
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Buenos días, Roselia.
EliminarQue tengas un excelente fin de semana, Besitos y abrazos.
Campi, voltei pra agradecer teu carinho pelo dia importante hoje ! Meu coração está pulando,rs...beijos, chica e obrigadão!
ResponderEliminarNada que agradecer disfruta d este día único para vosotros y sobre todo para él ,más besitos y abrazos.
EliminarHay algo de lo que suele llamarse realismo mágico.
ResponderEliminarIncluso Aurelio parece el nombre de un personaje de García Márquez.
Aunque no lo haya sabido, todos los demás lo sabían.
Que tengas un feliz fin de semana.
Besos.
Es cierto que es un nombre que, al tener las cinco vocales, le da ese misterio.
ResponderEliminarLa novela "Cien años de soledad" de dicho autor que nombras; en ella este nombre tiene una referencia especial.
Igualmente para ti, que termines bien el mes. Gracias, Demi.
Sí, he conocido varios Aurelio y Aurelias, no muchos, claro, pero me sentí afortunada por ello. Tierno y conmovedor relato que superas con creces la convocatoria de esta semana.
ResponderEliminarTienes una imaginación extraordinaria y un gusto exquisito para saber llegar a lo más hondo.
Enhorabuena.
Besos.
Muchas gracias, Mari Carmen, es cierto que alguna vez en nuestra vida se nos ha cruzado algún Aurelia/a y que bien nos ha venido conocer gente con esas vibraciones buenas.
EliminarTe deseo un feliz fin de semana, que el solecito nos caliente y nos ilumine. Besotes y abrazos.
Lo bueno es que se daba cuenta de los cambios aunque no era consciente de que él los provocaba. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, por tu comentario, así es, hay personas con ese don de facilitar la vida a los demás. Un abrazo.
EliminarQue bonito!! La realidad es que existen los Aurelios, con sus palomas, cometas y milagros. Solo hay que prestar atención y andar despacio. Quiero tener esas bendiciones que tiene tu Aurelio, Campirela. Un abrazo
ResponderEliminarGracias, Gil.
EliminarEs más fácil hacer las cosas bien y portarse con todos en armonía que ser nefastos hasta para nosotros mismos. Todos tal vez llevemos un Aurelio dentro; hay que sacarlo para mostrarlo a los demás. Un abrazo, feliz fin de semana.
Bella Campi, un relato mágico, hacen falta mas Aurelio en este mundo.
ResponderEliminarTus letras llegan al alma dándole esperanzas.
Es una delicia leerte, eres una gran escritora.
Que tengas un hermoso y feliz día.
Besitos bella, hasta pronto
Muchas gracias por tus palabras.
EliminarSiempre es bueno rodearse de personas que nos aporten bellos momentos.
Un beso y muy feliz fin de semana 😘 😘
Hola Campirela, preciosa historia de esas que te dejan un buen sabor de energía positiva.
ResponderEliminarYo estoy segura de que hay personas especiales. Personas con las que nos cruzamos una vez en la vida.
A veces pasan de largo, y otras se quedan, y otras, simplemente los dejamos marchar. El caso es que hay personas que dejan huella y que por mucho que busquemos su sonrisa en otras sonrisas, no se les puede comparar simplemente porque son únicas. Quién no se ha cruzado a lo largo de la vida, con alguien así.
Un fuerte abrazo.
Gracias, Cristina.
EliminarQue bien has resumido el verdadero concepto de persona especial.
Y haberlas las hay.
Un besote grande 😘 feliz fin de semana 😘
Hola Campirela,
ResponderEliminarPrecioso relato. Me hace pensar que el gran mérito de nuestro Aurelio es inspirar la confianza en la gente, que se abra a él y le cuente sus grandes o pequeños pesares. Quizás ese sea el milagro más grande, a partir de ahí, es fácil ir haciendo amigos que conserven la esperanza y colaboren con los pequeños milagros.
Un saludo.
Gracias, compañero, por tu descripción del relato.
EliminarHay personas que cuando saben escuchar hacen un bien a los demás y eso les ayuda a ser especiales.
Muy bien, tu comentario ayuda a ser más auténtico el relato.
Un saludo, feliz finde.
Un cuento precioso que además nos deja perlas para meditar, como las del primer y tercer párrafo, que me las anoto.
ResponderEliminarTú eres una de esas personas especiales y no eres de cuento, sino de carne y hueso.
Eso espero, jajaja
ajajjajajaj, Tracy me has hecho reír , si soy de carne y hueso te lo prometo palabrita del niño Dios. Gracias, por tanto y buenas vibraciones que transmites. Un besazo , feliz domingo
EliminarPrecioso relato, lleno de sensibilidad y buena vecindad. ;)
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Alfred, al menos que lo que inventamos sea positivo , bastantes desagravios hya en el mundo real.
EliminarUn fuerte abrazo.
Era un alma pura de esas que conoces una vez en la vida y que hay que mimar y cuidar, porque ellos no se enteran de lo que son.
ResponderEliminarMe ha gustado!
Un besazo!
Pues si te ha guastado yo feliz como una perdiz. Te agradezco cada letra y palabra.
EliminarBesos y abrazos.
Lindo seu conto Campirela. Há sempre alguém que pela leveza de espirito, está sempre por ai, cooperando, incentivando, ajudando e são especiais. No Rio de Janeiro viveu um senhor pelas ruas que tratava a todos com gentileza e assim passou a ser conhecido, como Sr. Gentileza. Era um ecologista natural.
ResponderEliminarAplausos pelo lindo conto.
Abraços e feliz março com paz e alegria.