martes, 22 de septiembre de 2026

Mi Participación del 24/9/2026" La alegría también es una decisión"

   Pinchar en la imagen y os llevará a la convocatoria y participantes. Muchas gracias.




Un momento cotidiano donde la alegría se convierte en un acto de rebeldía

El día empezó torcido desde el minuto uno. El despertador no sonó, sencillamente porque no le apeteció; el móvil decidió actualizarse justo cuando quería mirar la hora. Yo creo que se pusieron de acuerdo para hacerme un boicot y mi flequillo amaneció con una curva tan rara que parecía haber firmado un contrato con la competencia.

En la cocina, el tetrabrik de leche le abrí por el lado traidor, pero esta vez no fue un chorrito de nada, que va, fue toda una cascada de blanco nuclear al suelo. Vamos, que pensé que esta leche sin lactosa quería independizarse.

Y ahí estaba mirando yo el desastre con esa cara de “¿en serio?”. En vez de enfadarme, maldecir o declarar oficialmente que el universo estaba en mi contra.

Me puse a reír con tremenda carcajada, todo un ajajajajjajaj. Fue tan inesperado que hasta la tostadora se quedó trabada y el microondas se encendió solo, como si el muy canalla quisiera aplaudir.

De pronto ante la situacion me dio por bailar , un bailicito tonto, de esos que nadie debería ver: caderas sin ritmo, brazos haciendo aspavientos, y un giro final que casi me hace resbalar. Pero yo seguía riéndome, como si el suelo fuera una pista de baile y el desastre, mi DJ personal.

En ese momento veo a mi vecino por la ventana del patio interior —no porque fuera cotilla, sino porque siempre aparece en el peor momento— y me ve en plena coreografía.

—¿Pero qué haces? —dice, con cara de pasmado

—Rebelarme —contesté—. Hoy la alegría es mi protesta.

Mi vecino parpadeó, confundido.

Yo seguí a mi ritmo bailando mientras recogía la leche, como si fuera lo más normal del mundo.

Y ahí estaba la revolución; no en pancartas, no en discursos, no en grandes gestos. En reírme de un tetrabrik traicionero. En bailar sobre un charco de leche. En decidir que la vida no me iba a arrugar el día.

Porque a veces, la alegría es el acto de rebeldía más poderoso que podemos elegir.

Campirela_


5 comentarios:

  1. ajajaja Campirela eres única. Ahí te he dejado un comentario que me deja en la duda de participar o no...
    Un alegre saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Buscador, ya te he enlazado , hay que leer lo tuyo también ajja. Gracias.

      Eliminar
  2. Pues si. Esas mañanas me suenan más de lo que me gustaría admitir jajajaja pero siempre nos quedará el baile.
    Un besazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaaa, a males remedios siempre hay que poner una sonrisa, es lo mejor.
      Hay mañanas que se confabulan los astros para que todo salga mal, y ahí estamos para poner alegría a la vida.
      Un besazo, mi querida Morella.

      Eliminar
  3. Así se hace Campi!! Hermoso relato, para reflexionar sobre la manera de sortear los inconvenientes cotidianos.
    ¡Me he reído imaginándote dando esos pasos de baile que nos cuentas!
    Hermoso relato y ¡vamos siempre por la alegría!
    Me has hecho recordar un magnífico poema de Mario Benedetti "Defensa de la alegría". Comienza así:
    "Defender la alegría como una trinchera
    Defenderla del escándalo y la rutina
    De la miseria y los miserables
    De las ausencias transitorias
    Y las definitivas..."
    ¡Te lo recomiendo! Es hermoso de principio a fin
    Va mi abrazo y gracias por tu hermoso texto.

    ResponderEliminar

Gracias, por su visita y respeto hacia el blog, tengan un excelente día.