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lunes, 25 de mayo de 2026

Convocatoria del jueves 28/5/2026" Oído cocina"

 

A ver cómo sale.

Os propongo que entréis en la cocina, escuchéis los diálogos o las historias que cuentan  los muebles o utensilios que hay en ella y los escribáis. Esta es la propuesta de este jueves, que no tengo la menor duda de que nos vamos a reír una jarta... Aquí va la mía, que todavía estoy llorando de la risa. Espero que os haga pasar un buen rato. Gracias, si pincháis en la imagen, os llevará a la convocatoria de Tracy de este jueves 28/5/2026

                                                 Rebelión en la Cocina 


Es la hora de ponerme a cocinar y tengo más o menos preparada la comida, pero suena el teléfono y, vaya por Dios, es Teresa; debo cogerlo, aunque sé que me va a entretener. Cojo el teléfono y me voy al salón; la puerta de la cocina la dejo abierta...
 Mientras estoy pendiente de la conversación, oigo algo extraño en la cocina; es como que hubiera otra conversación, pero vamos, no puede ser porque no hay nadie en casa.
Sigo atenta a la propuesta de Teresa cuando oigo el ruido de la batidora; le pido disculpas a Teresa, le digo que la llamaré en cuanto pueda; tengo un imprevisto  en la cocina.
Cuando entro a la cocina, quedo patidifusa; no doy crédito a lo que oigo y veo.

LA NEVERA (con voz de diva)—Silencio, por favor. Estoy intentando mantener la compostura… y los yogures en su sitio. ¿Es mucho pedir?

Mis ojos se parecen a los de Estrellita Castro, girando sin parar.

EL HORNO (dramático, con complejo de artista incomprendido) —¡Ay, por favor! Yo aquí, calentándome por dentro, y nadie aprecia mi talento. ¡Nadie! Solo me abren para ver si ya está hecho. ¡Pues claro que está hecho, soy un profesional!

LA BATIDORA (hiperactiva) —¿Alguien quiere que mezcle algo? ¿Algo? ¿Cualquier cosa? ¡Estoy lista! ¡Listísima! ¡Dame una señal y empiezo a girar como si no hubiera un mañana!

LA TABLA DE CORTAR (harta de su vida) —Yo solo digo una cosa: si vuelven a cortarme encima cebolla sin avisar, me doy de baja. ¡Me doy de baja! No puedo más con el drama lacrimógeno.

LA OLLA GRANDE (voz de madre agotada) —Hijos, por favor… un poco de calma. Que cada vez que alguien cocina pasta, me dejan trabajando como si fuera una fábrica. Y luego nadie me seca bien. ¡Nadie!

EL TENEDOR (chulito) —Yo soy el rey de esta cocina, que lo sepáis. Sin mí no se come ni un espagueti. ¡Ni uno!

LA CUCHARA (filosófica) —Ay, tenedor… siempre pinchando. Yo, en cambio, abrazo. Acarició. Sostengo. Soy la paz de esta cocina.

EL TENEDOR

—Sí, sí, muy zen tú… pero cuando hay croquetas, ¿a quién buscan? A mí. ¡A mí!

EL MICROONDAS (traumatizado) —Yo solo quiero que alguien me respete. Cada vez que termino, pito… y nadie viene. ¡Nadie! Me siento ignorado. Abandonado. Un electrodoméstico con ansiedad.

LA NEVERA —Bueno, bueno, basta de dramas. Propongo una cosa: Mañana, cuando entren esos humanos… todos a la vez hacemos un ruido distinto. A ver si así se enteran de que existimos.

TODOS: —¡APROBADO!

Al día siguiente, esta persona que os lo cuenta está con la camisa de fuerza y diciendo: "No puede ser, son las setas que comí, son alucinógenas, por favor, quítame esta camisa de fuerza, por favorrrrrrrrrrrrr. "

Espero que os hayáis reído; yo estoy a moco tendido ajaja.

Campirela_


domingo, 24 de mayo de 2026

Fin de convocatoria Tu Ausencia Relatos de los jueves.


Despedida de la convocatoria.

 Gracias a todas las personas que habéis participado en esta convocatoria tan especial.

Hemos escrito sobre la ausencia, sí, pero no desde la tristeza, sino desde la luz que dejan los recuerdos bonitos, esos que siguen acompañando incluso cuando ya no hay cuerpo, solo ausencia.

Cada texto ha traído un gesto, un olor, una frase, una forma de querer. Y hasta hemos encontrado que una vez hubo un gran politico que guardo esa esencia que hoy después de su ausencia alguien lo sigue echando de menos por su honor y respeto .

Nos ha llegado esa ausencia de nuestras mascotas que, cuando nos abandonan, dejan ese vacío y tantos y tantos recuerdos.

Y juntos hemos creado un espacio donde la memoria no duele: Está repleta de emociones.

Cerramos esta convocatoria con el corazón lleno y la certeza de que lo que amamos nunca desaparece del todo.
Ahora damos paso a la nueva anfitriona, TRACY seguro seguirá encendiendo esta llama con su estilo y su magia.

Gracias, de todo corazón, por hacerme sentir tan acompañada en esta aventura que, repito, sin ustedes esto no podría funcionar, y a todos los que nos comentan que se unen a los relatos de otra forma muy especial.

Les animo a ser anfitriones y vivir la magia de las letras en conjunto; ya saben, Mónica tiene la lista y no es negra, jajaj.

Hasta pronto, si asi lo desean.

Campirela_


“Memories” – Maroon 5

Una canción que habla de recordar desde un lugar cálido, no doloroso.

jueves, 21 de mayo de 2026

Mi participación , Relatos de los jueves( Tu Ausencia)

 


Mi participación: “Tu ausencia”

Hay ausencias que no pesan. La tuya, mamá, es de esas que acompañan.

Hoy hace diecinueve años que partiste hacia esa Nebulóna donde todos algún día nos encontraremos; aun así, sigues apareciendo en los lugares más inesperados.en un olor que me sorprende en mitad de la calle, en una frase que me sale sin pensar, en la forma en que me detengo cuando algo me emociona. A veces creo que no te fuiste del todo, que simplemente cambiaste de sitio.

Tu ausencia no es un vacío. Es una presencia distinta, más suave, más silenciosa, pero igual de firme. Está en mi manera de mirar, en mi forma de querer, en esa fuerza que me nace cuando la vida se pone cuesta arriba. Está en mis gestos cotidianos, en mis risas, en mis silencios. Ahi estás tú, de algún modo sigues viva en mí.

No escribo esto desde la tristeza. La tristeza ya hizo su trabajo hace tiempo. Hoy escribo desde la gratitud, desde la alegría tranquila de saber que lo que fuiste sigue vivo en mí. Que tu amor no se apagó con tu partida, sino que se quedó aquí, convertido en luz diaria.

A veces, cuando pienso en ti, me sale sola esa palabra que siempre te decía: mi muñequita. Y al nombrarte así, siento que vuelves un instante, que te sientas a mi lado, que me sonríes como antes.

Tu ausencia me enseñó a recordar sin dolor, a querer sin miedo, a vivir con la certeza de que hay personas que no se van nunca del todo.

Por eso hoy, en esta fecha, no quiero hablar de pérdida, sino de lo que permanece.

Porque tú, mamá, permaneces. En mí. Siempre.

Campirela_

Hoy este texto es más yo que nunca. Hace diecinueve años que mi muñequita partió, pero mucho de ella se quedó en mí

Aquí encontraréis la lista de participantes. Muchas gracias.

domingo, 17 de mayo de 2026

Convocatoria del jueves 21/5/2026 ( Tu Ausencia)

 



Convocatoria de los jueves: * Tu ausencia* Gracias por pasarme la batuta, Neogeminis

El 21 de mayo es para mí, una fecha que invita al Recuerdo. No desde la tristeza, sino desde la gratitud por aquello que permanece cuando alguien importante ya no está. > Lo que queda cuando alguien se va<

Os invito a escribir un texto breve —relato, poema, carta, micro— sobre un sentimiento que os haya acompañado tras la pérdida de alguien querido.

No hace falta hablar de la persona en sí, ni de la historia, ni del dolor. Podéis escribir sobre:

-Un gesto que quedó grabado

-Una frase que aun recordamos

-Un olor que nos embriaga de esa persona

-Una enseñanza que nos dejo marcada

-Un instante único

La idea es celebrar lo que permanece, lo que nos sostiene, lo que seguimos conservando de ese ser Amado

Os recuerdo que podéis dejar vuestros enlaces aquí en los comentarios y en esta misma entrada os iré enlazando conforme vayáis llegando, ya sabéis procurar no sobrepasar el límite de palabras 350 y corresponder a todos los participantes con vuestros comentarios.

Y por supuesto, alguna que otra vez lo digo, sois muy importantes todos los que comentáis, porque de algún modo aportáis vuestras ideas y alimentáis aún más esta convocatoria.

Pdt: Se necesitan voluntarios para organizar está convocatoria de los jueves, ya sabéis poneros en contacto vía comentario o correo con Mónica, os aseguro que disfrutaréis de la experiencia, muchas gracias.

Nos leemos...

Campirela_

PaRtIcIpAnTeS:








TEMÁTICA ERÓTICA









































viernes, 15 de mayo de 2026

Reto Ginebra, mes de mayo (La poesía, como contemplación)

 

El vuelo y el círculo

El pájaro emerge del cuerpo que se muerde, como si la serpiente fuera un deseo antiguo Que por fin se abre para dejarlo nacer.

Ella gira sobre sí misma, eterna, guardando el calor de lo que nunca termina, El pulso secreto que late en lo prohibido.

Él la atraviesa con un temblor de ala, Como si su vuelo fuera una respuesta a la pregunta que la serpiente lleva siglos Susurrando en su propia piel.

No se enfrentan Se reconocen.

La serpiente arde en su círculo, Él vibra en su ascenso. Y entre ambos se forma un instante. donde el tiempo respira más hondo, como si algo invisible Se encendiera al fin.

Porque hay símbolos que se buscan, Y cuando se tocan —aunque sea en silencio— El mundo recuerda Cómo se despierta.


El pájaro rompe el círculo que la serpiente guarda, como si su ascenso despertara el latido oculto que ella protege en su giro eterno.  Él atraviesa el límite, ella arde en su frontera, y en ese roce sin contacto el mundo recuerda que todo renace cuando algo se atreve a abrir lo que siempre estuvo cerrado.

Campirela_


Gracias, Ginebra

Podeis encontrar la propuesta en Serenpidia 

miércoles, 13 de mayo de 2026

Convocatoria del Jueves 14/5/2026 Hojas de Hierba

                                 Pinchar en la imagen y os llevará a la  lista de Participantes...Gracias



A partir de la obra de Walt Whitman, nos propone Monica  explayarnos sobre la Naturaleza y la relación del individuo con ella. El reto en sí consiste en elegir una de las frases de Hojas de Hierba que he seleccionado y a partir de lo que les sugiera, hilar un relato breve intentando no superar las 350 palabras. Como siempre, la invitación está abierta a tod@ quien quiera sumarse. A partir del miércoles pueden ir dejándome aquí sus enlaces con los que iré armando el jueves el listado de participantes. Recuerden mantener la reciprocidad de lectura y comentarios. Para más detalles sobre las normativas, dar clic aquí.

Elegidas estas tres frases para hacer la convocatoria, el resto ha ido surgiendo...

* Si quieres saber donde está tu corazón, mira a donde tu mente se va cuando se pasea.

* Si llego a mi destino ahora mismo, lo aceptaré con alegría, y si no llego hasta que transcurran diez millones de años, esperaré alegremente también.

Me celebro a mí mismo y me canto a mí mismo, y lo que yo asumo, tú también lo asumirás, porque cada átomo que me pertenece te pertenece a ti.

Lo que Late Fuera Del Tiempo

A veces me pregunto cuándo empezó todo. No el camino, sino esa costumbre mía de irme por dentro, de dejar que la mente se escape a lugares donde nadie me llama. Dicen que si quieres saber dónde está tu corazón, mires a dónde se va tu mente cuando se pasea. Y la mía… la mía siempre vuelve al mismo sitio, aunque yo haga como que no lo veo.

He construido una vida entera: estudios, casa, familia, responsabilidades que pesan y sostienen a la vez. Y aun así, en un rincón muy dentro de mí, hay algo que no envejece. Algo que espera sin prisa, como si supiera que el tiempo no lo amenaza.

Quizá por eso nunca me ha dado miedo el destino. Si llego a mi destino ahora mismo, lo aceptaré con alegría; y si no llego hasta dentro de diez millones de años, esperaré alegremente también. Porque lo que es mío —lo que de verdad es mío— no se pierde. Se queda quieto, respirando bajito, hasta que yo esté lista.

Y mientras tanto, camino. Me entusiasmo, me canto, me voy reconociendo. Me celebro a mí misma y me canto a mí misma… porque cada átomo que me pertenece te pertenece a ti. A ti, a ese recuerdo que nunca se fue del todo, a esa parte de mí que sigue creyendo que el corazón tiene su propio calendario, y el mío quedó colgado dentro de mi ser.

Quizá eso sea madurar: aceptar que la razón marca el paso, pero el corazón marca el rumbo. Y que, al final, el destino no es un lugar… sino la valentía de escuchar lo que llevo dentro desde siempre.

Campirela_

><He elegido tres frases cortas que, conforme iba leyendo, las he ido encajando en parte de una vida, la mía o la de cualquiera de ustedes><

domingo, 10 de mayo de 2026

Fuego en las palabras, Mayo 2026

              Pinchar en la imagen os llevará al reto de este mes de mayo, gracias...
Edición abierta hasta El 9 de junio a la medianoche (hora de España peninsular)

Tu relato o poema tiene que contener estas tres palabras: juez jueza + león (animal. En este caso solo se admite el macho de la especie) + tijeras.Máximo 350 palabras para los relatos y 150 para los poemas.





El juicio del león y las tijeras mágicas

En la selva había un rumor que solo los niños podían escuchar:
“Hoy el león hará justicia”.
Y claro, los niños —que siempre saben más de lo que dicen— fueron los primeros en llegar al claro donde el rey esperaba sentado en su roca, con una corona torcida y unas tijeras brillantes entre las garras.

No eran tijeras normales; cortaban mentiras, y hasta los miedos más profundos de cada uno de los presentes.

Cortaban incluso los nudos que uno lleva dentro sin saberlo.

El león rugió, pero no para asustar, sino para llamar al orden.
—Hoy juzgaremos lo que no se ve —dijo con voz grave.

El primer acusado fue el Mono, que siempre hacía travesuras y luego culpaba al viento.
Las tijeras temblaron.
El león las acercó a la cola del mono y zas, cayó al suelo un trocito de sombra.
—Ahí está tu mentira —sentenció el rey—. Recógela y aprende a decir la verdad.

Luego vino la jirafa, que caminaba encogida porque tenía miedo de destacar.
El león pasó las tijeras por su cuello largo y, clic, cayó un hilo invisible.
—Ese es tu miedo —dijo—. Ya no te pertenece.
La jirafa se estiró tanto que tocó una nube.

Los niños miraban fascinados.
Ellos también tenían cosas que cortar, pero no se atrevían a decirlo.

Hasta que uno, el más pequeño, avanzó con un temblor valiente.
—Rey León… creo que tengo un nudo aquí —señaló su pecho.

El león lo miró con ternura.
Acercó las tijeras, que brillaron como si supieran que hacer.
Un crac suave llenó el aire.
Cayó al suelo un miedo que no tenía forma, pero sí peso.

El niño respiró hondo.
Los demás lo imitaron.
Y así, uno a uno, fueron dejando caer sus nudos, sus sombras, sus silencios.

Cuando terminó el juicio, el león guardó las tijeras bajo su melena.
—La justicia no siempre castiga —dijo—. A veces libera.

Y los niños, que ya sabían eso sin saberlo, salieron corriendo a jugar bajo la lluvia intermitente.

Campirela_


lunes, 4 de mayo de 2026

Reto Juevero del 7 de Mayo. Inteligencia artificial versus estupidez natural.

                              Pìnchar en la imagen os llevará a la convocatoria,muchas gracias.

 

Una convocatoria más y esta tiene su dilema; habrá personas a favor y otras en contra, y cada una, estoy segura, que tiene sus motivos y razones.

Nuestro anfitrion, de su blog La Veleta, nos propone que hablemos sobre ella y hete aquí algunas pistas que nos ha dejado.

Propongo que en vuestro relato enfrentéis a la IA con la estupidez natural. Dejo a vuestra elección el vencedor. Se puede jugar con muchas cuestiones que generen ideas a desarrollar en vuestro texto; os apunto algunas:
¿Cuándo se puede equivocar la IA?
¿Realmente es una ayuda? ¿Cuándo puede dejar de serlo?
¿Sabemos utilizarla?
¿Se puede confiar en la IA?
Pero hay muchas más.
Seguir las normas establecidas y no olvidarse; debo decir que algunos sí lo hacen, es comentar a todos los participantes de la convocatoria...
Allá vamos, a ver qué me dicta mi cabeza.

IA: ENTRE LUCES Y SOMBRAS

La IA llegó como quien trae una linterna nueva; ilumina, sí, pero también deslumbra. Te ordena ideas, te sugiere caminos, te ahorra tiempo… Eso es lo que nos dicen que hace; podemos decir que son las luces del nuevo invento y a veces, hasta he oído decir que nos hace olvidar nuestra propia voz.

En el mundo laboral la miran con ojos brillantes y otros con rabia contenida, rapidez, eficiencia, ahorro. Pero detrás del brillo hay un ruido que pocos escuchan. Oficios que cambian, tareas que se enfrían, decisiones que ya no pasan por manos humanas. Y aun así, sigue siendo solo una herramienta, incapaz de sentir una duda, de entender una ironía, de reconocer el temblor de una emoción.

Por eso, por muy eficiente que sea la IA, que no lo dudo, jamás podrá reemplazar al ser humano en esas dudas, esa calidez y las emociones que nos invaden en cualquier acto que hagamos.

La IA puede escribir contigo, pero no puede ser tú. Puede darte palabras, corregir tus faltas, pero serás tú quien las elijas aunque estas estén trabajadas.

Por eso, quien la use debe recordar algo simple y difícil:

Somos nosotros quienes tenemos el control absoluto, somos nosotros quienes creamos; ella solo es una herramienta que ayuda o entorpece, seguro que será también un criterio para muchos y tan respetable como el que la quiera utilizar.

Siempre habrá quien apriete un botón, el imponer nunca es bueno, aunque no nos guste, estamos en libertad de usarla o negarla. Pero la humanidad —esa que piensa, siente, elige y tan bien se equivoca— Esa no se reemplaza.

La IA puede imitar muchas cosas, pero no puede reemplazar; solo hay que saber cómo usarla en beneficio del hombre. Como todo lo que se inventa, absolutamente todo tiene sus pros y sus contras

Campirela_

domingo, 3 de mayo de 2026

Primer domingo de Mayo

  Cada primer domingo de mes compartiré aquí un pequeño texto, breve, honesto y pensado para acompañarte en el arranque de la semana. No son grandes discursos, solo chispas que invitan a mirar la vida con un poco más de intención.



Mayo siempre llega con esa luz que no empuja, sino que acompaña. Huele a flores, pero también a esa vida que se siente en las calles.

Es un mes que abre ventanas, que invita a mirar hacia dentro sin miedo, que nos recuerda que crecer también es aprender a sostener lo que ya no está y a celebrar lo que permanece, aunque cambie de forma.

El primer domingo de mayo es un día que cada persona vive a su manera, con presencia, con ausencia, con gratitud, con nostalgia, o simplemente con la libertad de sentir lo que toque sentir. Solo ofrece un pequeño espacio para detenerse y honrar la vida que nos trajo hasta aquí.Y desde ese lugar, dejo estas líneas para quien quiera tomar

                         Poema breve para el Día de la Madre

Madre es la luz primera,
la que nos abrió camino.
Es raíz, es impulso,
es el latido que nos nombra.

Es la voz que sigue diciendo “adelante”,
aunque ya no la escuchemos.
Es la huella que no pesa,
la mano que no se ve
pero sostiene.

Campirela_



 Mis felicitaciones a todas esas madres que con su cariño abrazan a sus hijos y les dan ese primer aliento. Para aquellas que están en ese cielo azul van mis besos y mi cariño...




lunes, 27 de abril de 2026

Convocatoria juevera para el 30 de abril: El inicio de una historia

 

Este jueves vamos a dar la bienvenida a Sylvia, que se estrena como anfitriona de los jueves; le deseamos todo el éxito, que lo tendrá. 

Paso a resumir la propuesta que nos deja; deja varias opciones para elegir entre las que queramos seguir, como inicio y después a nuestro libre albedrío; son todas ideales, pero me he decidido por la siguiente. Si queréis pasar a ver su convocatoria, solo debéis pinchar en la imagen; os llevará hasta ella, gracias.

Mi eleccion ...Pertenece al libro de Pequeñas Infamias de Carmen Posadas

Tenía los bigotes más rígidos que nunca; tanto que una mosca podría haber caminado por ellos igual que un convicto sobre la plancha de un barco pirata. Sólo que no hay mosca que sobreviva dentro de una cámara frigorífica a treinta grados bajo cero: y tampoco él, jefe de cocina, repostero famoso por su maestría con el chocolate fondant, el dueño de aquel bigote rubio y congelado..." 


GLASEADO MORTAL

Tenía los bigotes más rígidos que nunca; tanto que una mosca podría haber caminado por ellos igual que un convicto sobre la plancha de un barco pirata. Sólo que no hay mosca que sobreviva dentro de una cámara frigorífica a treinta grados bajo cero; y tampoco él, jefe de cocina, repostero famoso por su maestría con el chocolate fondant, el dueño de aquel bigote rubio y congelado.

El jefe de pastelería no era solo un maestro del chocolate fondant.

Eso era lo que todos veían, el artista, el hombre capaz de levantar esculturas dulces que parecían desafiar la gravedad. Pero detrás de los bigotes rubios y del delantal impecable había otra vida, una que nunca habría pasado una inspección sanitaria.

Había empezado como un juego, un encargo discreto, un favor bien pagado. Un polvo blanco escondido entre capas de cacao, un envío que viajaba sin levantar sospechas. Pero el juego se le fue de las manos. Y cuando uno debe dinero a la gente equivocada, la cocina deja de ser un refugio.

Por eso lo encontraron allí. En la cámara frigorífica, rígido como una figura de azúcar, cuidadosamente colocado sobre el suelo, como si alguien hubiera querido exponerlo.

Sobre su pecho, escrito con glaseado rojo —torpe, apresurado, pero legible— una sola palabra:

NARCO.

El inspector que llegó primero no sabía si aquello era una confesión, una acusación o un mensaje para alguien más. Lo único claro era que quien lo había encerrado allí conocía bien la cocina… y aún mejor las deudas del muerto.

Y en el aire, mezclado con el olor metálico del frío, quedaba un rastro dulce, casi imperceptible: De cerezas rojas.

La ayudante en prácticas llegó tarde, con el abrigo mal puesto y la cara de quien preferiría estar fregando bandejas antes que viendo un cadáver.

Se acercó al cuerpo con pasos cortos, intentando no mirar demasiado. Pero algo en las manos del pastelero la detuvo.

—Inspector… —dijo, con la voz temblando—. Esto… esto no es suyo.

Roldán frunció el ceño.

Ella señaló un pequeño fragmento atrapado bajo una de las uñas rígidas del muerto: una uña de porcelana, curva, brillante, con un dibujo minúsculo de cerezas rojas.

—Ese diseño… —tragó saliva—. Solo lo hacen en el salón de uñas de enfrente.

El inspector levantó la vista hacia la ventana empañada que daba a la calle.

Al otro lado, el cartel rosa del salón parpadeaba como un guiño.

Y por primera vez en toda la noche, Roldán sintió que la historia empezaba a tener forma.

Campirela_


jueves, 23 de abril de 2026

La carta (Historias encadenadas)Propuesta por Ginebra / Marzo de 2025

           Si pincháis en la imagen, os llevará a Serendipia... Historias encadenadas.


No lo dudó ni un solo instante. Sabía que hacer ese viaje iba a suponer un cambio drástico en su vida. Ya desde niña la estuvieron preparando para aquel acontecimiento: al recibo de esa carta, su identidad dejaría de ser la misma y tendría que asumir su irrefutable destino...

...aunque tampoco le gustaba la idea. Le recordaba a los relatos de Hortensia, la escritora de La esfera. Escritora a la que le había comenzado a tener una cierta antipatía. Desde el recibo de la carta se sentía como si fuera un personaje que tuviera que seguir los caprichos de alguien para desarrollar una historia. Asumiría su destino, pero no con alegría.

Tuvo una semana para prepararse y mentalizarse de que aquel viaje sería un antes y un después en su vida. Aquel destino que la vida le había puesto en su camino le traería consecuencias, pero a veces el destino te invita a vivir aventuras, y esta sin duda lo iba a ser. El tren salía en unas horas, cuando en el andén visualizó una figura que no le era desconocida, pero sí aterradora...

...Era el guionista. Lo recordaba de hace muchos años; precisamente de cuando le dijo que debería abandonar el pueblo en el día de hoy. —Hola, Déstiny. Siento comunicarte que hay cambio de planes. El gobierno militar ha cambiado la mayoría de edad a 21. Así que, aunque ya tienes 18, no puedes irte. Tus padres no lo permiten. Y además tienes que despedirte de tu exnovio y reconquistarlo, aunque supongo que ya sabrás que ya está saliendo con Trágedy...

Tras una intensa semana, su mundo había cambiado. Había contemplado todas las variables posibles que habría de enfrentar y su conclusión era que, a pesar de todo, ella era capaz de salir adelante por sí misma. Deseó que Trágedy y su ex fueran felices; desde luego ella lo iba a ser. De alguna forma ese giro del destino resultaba muy liberador y hasta pudo sentir que renacía. Se despidió del guionista y se fue tarareando mentalmente una canción; todo parecía igual, pero ella se sentía diferente.

La figura del guionista desapareció entre la multitud del andén, y con él todas las expectativas y cadenas que la habían atado a un futuro escrito por otros. Destiny sonrió con un brillo renovado en los ojos, sintiendo que por primera vez era dueña de su propio destino. El tren, que minutos antes parecía ser el vehículo hacia una vida predeterminada, ahora le ofrecía infinitas posibilidades. Subió al vagón sin mirar atrás, sin cargar más equipaje que su nueva libertad. Las vías que la esperaban ya no eran trazadas por nadie más; ahora sería ella quien decidiera el rumbo. Sin embargo, al mirar por la ventana se quedó atónita...

...Al ver el paisaje que se abría ante ella. ¿Realmente era la dueña de su destino? Entonces, ¿por qué motivo no estaba yendo hacia ese lugar improvisado en el cual comenzaría una nueva vida mucho más estable? Mirando a su alrededor reparó en detalles que antes habían pasado desapercibidos o simplemente habían cambiado. ¿Era real lo que estaba sucediendo? ¿O, por el contrario, solo estaba en su cabeza? Su mente era un hervidero de ideas. De repente recordó el encuentro en el pasillo con aquel desconocido que amablemente le cedió el paso. Ese leve contacto… ahora lo sabía: estaba intoxicada y todo podía ser una simple ilusión. ¿Cómo saber la verdad? Se dirigió al vagón donde estaba el baño; tenía que aclarar sus ideas repasando los pasos marcados. Al levantarse de su asiento se encontró con un rostro: el desconocido le sonreía abiertamente...

Y aunque correspondió a su sonrisa, eso le dio algo más para pensar. ¿Hasta qué punto podía confiar en un desconocido? ¿Realmente el confiar o el no hacerlo sería su decisión? Destiny, su propio nombre, le estaba resultando algo irónico. Después de todo, tanto el cambiar de vida por una carta como el no poder partir por un cambio de reglas eran hechos impuestos.

Al dirigirse al baño vio su rostro reflejado en el espejo. Solo tenía dieciocho años, y sus ojos eran la imagen de una persona triste y preocupada. Qué haría de nuevo allí, en el hogar de sus padres, porque en verdad ella nunca encajó con ellos. Tal vez esa carta era la clave para saber quién era realmente ella.

Sacó la misiva de su bolsillo y se dispuso a volver a leerla con mayor atención; la primera vez fue tanta su sorpresa de recibirla que no fue consciente de lo que leía. Fue así que ahora notó que bajo la escritura parecía dibujarse un mapa. Puso la carta a trasluz y pudo apreciar la imagen completa de un mapa que señalaba un destino...

...que percibió con intensa lucidez. Por primera vez apreció el valor de la preparación que le dieron desde niña. Estaba lista para planear los pasos para afrontar los riesgos que implicaban esta aventura. Y también para improvisar ante los imprevistos. Tal vez tendría que saltar del tren antes de llegar a la estación señalada, aunque preferiría no tener que hacerlo. Por el momento, salió del baño muy segura de sí misma, manteniendo la sonrisa.

Aquel descubrimiento fue el talismán para seguir con su aventura; había llegado la hora de echar a volar y hacer sus sueños realidad. Se bajaría en la próxima estación, buscaría una biblioteca para ver en un atlas las coordenadas que señalaban aquella carta y ese mapa oculto. El tren frenó; su destino estaba a punto de comenzar.

Al sentir el frenazo, comenzó de nuevo a leer compulsivamente aquella carta, una y otra vez y otra más, sin poder dejar de hacerlo. Quería grabar el mapa en su mente, pero a la vez sentía que vivía en un déjà vu interminable, una pulsión de la que no podía escapar. Se decía a sí misma: “No vale, el destino me está haciendo trampas, copiando una y otra vez lo que ya he vivido. Debo saltar de este tren inmediatamente... No puedo permanecer aquí ni un segundo más...” Así lo hizo: ni siquiera esperó a que el tren se parara en el andén; saltó por una ventana y, tras rodar un poco por el suelo, se levantó. Comprobó que lo que llevaba en su mochila como único equipaje no se había deteriorado en la caída y, tras sacudirse el polvo y atusarse el pelo, respiró y por fin caminó hacia ese futuro que tanto ansiaba encontrar... Sin pensárselo, comenzó a correr alejándose de las vías...

...hasta que fue derribada por una joven mujer, podría decirse que de la misma edad. Destiny se preparó para pelear; había sido entrenada. —Calma, calma. Me llamo Moira. —¿Moira? ¿Como la personificación del destino? Moira le dijo que sí. Que no había casualidad en ese nombre. También a ella la estuvieron preparando desde niña. —No debiste correr; es una actitud sospechosa que debemos evitar —continuó diciendo Moira—. Debemos seguir caminando mientras tenemos una conversación trivial. Destiny se aburrió mucho de lo que hablaron, pero lo disimuló. Hasta que Moira le entregó un par de tarjetas. —Esta es la biblioteca adonde debes ir. La encontrarás fácilmente. Y esta es una tarjeta de socia. Te ayudarán con la aventura. Y recuerda: sigue caminando, no llames la atención.

Aún aturdida por el golpe recibido al ser derribada por Moira, se recompuso y caminó despacio, tal cual le había recomendado ella, hacia la biblioteca. “¿Por qué seremos tan violentos los humanos?”, se preguntaba Destiny mientras abría la puerta de una biblioteca diáfana y llena de luz...

Al entrar en la biblioteca, notó que todos los ojos estaban fijos en ella. Moira al instante se dio cuenta de su presencia y le ofreció un asiento al lado del suyo. Ambas compartieron confidencias y, de común acuerdo, decidieron seguir el viaje a ese lugar idílico las dos juntas, pero eso sería el día siguiente, ya que Moira había encontrado un lugar para descansar esa misma noche.

Era un lugar más grande que un departamento, aunque no demasiado. Tenía comodidades para descansar, con todo confort. Moira le dijo que lo disfrutara, que aprovechara todo lo que pudiera, porque el viaje no sería turístico, sino de aventuras. Con sigilo y algo de peligro. —Para eso me prepararon desde niña —contestó Destiny—. Estaré a la altura de mi destino. —Me gusta esa respuesta —dijo Moira—. Arreglamos algunos detalles y preparo la cena.

Organizaron lo que tendría que llevar: mapas, binoculares, una carpa. Y llegada la hora, disfrutaron de la cena preparada por Moira. Un lujo al que renunciarían por algún tiempo. Estaban listas para una misión que sería una carga, pero una carga compartida entre dos.




martes, 21 de abril de 2026

Convocatoria del jueves 23 de abril ( 20 de abril)

  Está semana le toca  a Tracy dirigir el Jueveando. Sabéis como le gusta la música así que ha pensado en las canciones que se le han dedicado al mes de abril y que escribamos sobre este mes, tomando como referencia cualquiera de la temática de éstas canciones que nos dejo u otras dedicadas a él , en las que yo no haya caído al hacer esta lista:

En este caso me he decidido por la de Celtas Cortos, 20 de abril; creo que me recuerda la letra a muchas historias de juventud... y hete aquí lo que ha salido de mi mente, espero que os guste.

     Si pincháis en la imagen, os llevará a la convocatoria. Muchas gracias.


20 de abril años después

20 de abril, pero de otro año. No sé por qué hoy me ha dado por buscarte entre las canciones viejas, como quien abre una caja que juró no volver a tocar. La tarde olía a lluvia y a memoria, y de pronto estabas ahí, en un estribillo que me ha devuelto tu risa, tu abrigo enorme, tu forma de mirar el mundo como si siempre estuviera a punto de empezar algo.

Terminé la carrera, encontré trabajo, levanté una casa que al principio me quedaba grande y luego se llenó de pasos pequeños, de meriendas improvisadas, de noches sin dormir y mañanas de café templado. La vida siguió su curso, con su mezcla de vértigo y rutina, de alegrías inesperadas y cansancios que también enseñan.

Y aun así, aunque nunca te lo dije, tú seguías ahí. No como una espina, sino como una brasa suave, de esas que no queman pero calientan cuando el invierno se alarga. Un enamoramiento fiel, sí, pero libre. Libre como éramos entonces, cuando creíamos que el mundo cabía en una mochila y que el futuro era un lugar sin paredes.

A veces, mientras preparaba la cena o ayudaba con los deberes, me venía tu risa, esa forma tuya de mirar como si siempre estuvieras a punto de decir algo importante. Y yo sonreía sola, sin que nadie lo notara. No era tristeza. Era… reconocimiento. La certeza de que hay personas que pasan una sola vez, pero dejan una luz que no se apaga.

No te busqué. No quise. Porque cuando se ama de verdad, se deja libre. Y yo te dejé ir sin cadenas, sin reproches, sin preguntas. Quizá por eso sigues vivo en este rincón mío que no estorba, que no pesa, que solo acompaña.

Hoy, escuchando esa canción que ya sabes cuál es, me ha dado por escribirte. No para recuperar nada, no para abrir heridas. Solo para decirte que exististe en mí de una forma hermosa. Y que eso, después de tantos años, sigue siendo suficiente.

Doblo la carta despacio. El papel cruje como si también él supiera que esto es un adiós suave, de esos que no duelen. Busco un sobre, uno cualquiera, sin nombre, sin dirección. No hace falta. Hay cartas que no quieren llegar a ninguna parte, solo quieren salir.

Escribo la fecha en la esquina: 20 de abril. Nada más.

Camino hasta el buzón de la esquina. La calle huele a noche tibia y a música que se escapa de alguna ventana. Levanto la tapa, dejo caer el sobre y escucho el golpe seco al fondo. Un sonido pequeño, pero definitivo.

Y al cerrar el buzón, siento algo extraño: ligereza. Como si por fin hubiera devuelto al mundo una historia que llevaba demasiado tiempo guardada.

No sé dónde irá esa carta. No importa. Lo importante es que ya no está en mis manos. Y que tú, de alguna manera, sigues siendo una luz que no reclama, que no exige, que simplemente acompaña.

Campirela_


lunes, 13 de abril de 2026

Convocatoria del jueves 16/04/26: Basura

Este jueves nos convoca Dafne con un tema peculiar y más importante de lo que pudiera parecer a primera vista .

La  basura que se generará en el planeta Tierra y el sentido que puede tener en la sociedad.

*La basura de una persona puede ser el tesoro de otra* 

A ver cómo enfocamos este proyecto del jueves.

Si lo hacemos ficticio, real, monstruoso o incluso hasta erótico...

Manos a la obra... Aquí podréis encontrar la convocatoria y participantes


La ciudad ordena la suciedad ajena

La ciudad amanecía siempre con el mismo murmullo, el roce de lo que se tira contra lo que aún desea ser tocado. En las aceras, la basura se acumulaba como un segundo paisaje, un relieve hecho de restos humanos.

Para algunos era simple molestia, para otros, un territorio fértil donde la vida podía recomenzar con una silla coja, un espejo astillado o un abrigo que aún conservaba el olor de alguien que nunca conocerían.

Él —o quizá ello— caminaba entre los montones con una delicadeza casi ritual. No buscaba objetos buscaba historias. Cada objeto tenía una temperatura distinta, un pulso tenue, como si la ciudad expulsara partes de sí misma para que otros las adoptaran. A veces encontraba muebles de lujo abandonados por capricho, otras juguetes rotos que parecían llorar en silencio. Los recogía con una ternura que rozaba lo prohibido, como si acariciara la piel de un animal herido.

Con el tiempo, los objetos comenzaron a unirse entre sí. No por magia, sino por necesidad. Una lámpara rota se abrazaba a un maniquí sin brazos; un colchón desgastado se plegaba sobre una bicicleta oxidada. Y de esa unión surgía una forma nueva, un cuerpo imposible, hecho de lo que nadie quería. Un monstruo, decían algunos. Una criatura de deseo, pensaba él.

Porque había algo inquietante en la manera en que ese cuerpo de basura parecía buscarlo. Lo seguía con un crujido suave, como un susurro. No pedía nada, solo presencia. Y él, que siempre había vivido entre lo descartado, sentía que por fin alguien —o algo— lo miraba sin juicio.

Una noche, el monstruo se acercó tanto que pudo ver su reflejo en un trozo de metal pulido. No era feo. No era bello. Era la suma de todas las vidas que habían pasado por esos objetos. Y en ese reflejo él se reconoció, también era un resto, un fragmento, una historia que alguien había dejado atrás.

Entonces comprendió que la basura no era el final de nada, sino el comienzo de una intimidad distinta. Una que no necesitaba palabras, solo la valentía de tocar lo que otros no se atreven ni a mirar.

Campirela_

Pd. Encontrado este informe que no deja indiferente; si pincháis en la imagen, lo podéis leer. Gracias.



domingo, 12 de abril de 2026

Fuego en las Palabras. (Mes de abril 2026)

 

Esta vez he elegido ambas propuestas, opción A, un poema; aunque no soy yo de ello, lo hago por el día 23 de abril, Día del Libro. Y la otra opción para el Día del Niño este será un relato; me encuentro mucho mejor con este tipo de escritura... Espero que os guste.

En el tema de escribir sobre el Día del Niño, 15 de abril, hay que tener en cuenta unas frases. Además de que el tema central sea la infancia, tienes que incorporar en tu texto al menos una de las frases de esta preciosa canción de  Rozalén..

                            AVENTURAS ENTRE LÍNEAS

                   Abro el libro y me escapo,

me deslizo entre sus letras.
Cada página me guiña,
como si fuera una puerta.

Soy pirata, soy princesa,
soy la bruja que despega.
Lo que leo me desata,
me revuelve, me reinventa.

En la trama me disfrazo,
me deslizo por la escena.
A veces río en silencio,
otras veces voy tan seria.

Pero siempre, cuando leo,
soy la dueña de la fiesta:
protagonista secreta
de un mundo que me desea.


El Océano en nuestros tobillos

               


Éramos expertos en mares inventados. El agua apenas nos rozaba los tobillos, pero nosotros hablábamos de tormentas, de piratas y de islas secretas como si el mundo dependiera de nuestros barquitos de madera.

Uno empujaba el velero con un palo, muy serio, como si fuera capitán de verdad.
Otro lo seguía desde la roca, dando órdenes que nadie obedecía.
Y el tercero… bueno, el tercero siempre decía que veía monstruos marinos, cuando se tropezaba y se hacía un rasguño, nos reíamos y le decíamos que curábamos las heridas de sus labios con aceite de oliva, porque así sanaban más rápido los capitanes valientes.

El sol brillaba como si estuviera de nuestro lado, y el horizonte parecía un sitio alcanzable, casi nuestro.

Aquel día no jugábamos, conquistábamos.
Porque cuando eres niño, cualquier charco es un océano y cualquier barco pequeño sabe más aventuras que tú.

Campirela_


Rozalén *Entonces*



Pd. pinchar en la imagen os llevas Fuego de letras