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lunes, 27 de abril de 2026

Convocatoria juevera para el 30 de abril: El inicio de una historia

 

Este jueves vamos a dar la bienvenida a Sylvia, que se estrena como anfitriona de los jueves; le deseamos todo el éxito, que lo tendrá. 

Paso a resumir la propuesta que nos deja; deja varias opciones para elegir entre las que queramos seguir, como inicio y después a nuestro libre albedrío; son todas ideales, pero me he decidido por la siguiente. Si queréis pasar a ver su convocatoria, solo debéis pinchar en la imagen; os llevará hasta ella, gracias.

Mi eleccion ...Pertenece al libro de Pequeñas Infamias de Carmen Posadas

Tenía los bigotes más rígidos que nunca; tanto que una mosca podría haber caminado por ellos igual que un convicto sobre la plancha de un barco pirata. Sólo que no hay mosca que sobreviva dentro de una cámara frigorífica a treinta grados bajo cero: y tampoco él, jefe de cocina, repostero famoso por su maestría con el chocolate fondant, el dueño de aquel bigote rubio y congelado..." 


GLASEADO MORTAL

Tenía los bigotes más rígidos que nunca; tanto que una mosca podría haber caminado por ellos igual que un convicto sobre la plancha de un barco pirata. Sólo que no hay mosca que sobreviva dentro de una cámara frigorífica a treinta grados bajo cero; y tampoco él, jefe de cocina, repostero famoso por su maestría con el chocolate fondant, el dueño de aquel bigote rubio y congelado.

El jefe de pastelería no era solo un maestro del chocolate fondant.

Eso era lo que todos veían, el artista, el hombre capaz de levantar esculturas dulces que parecían desafiar la gravedad. Pero detrás de los bigotes rubios y del delantal impecable había otra vida, una que nunca habría pasado una inspección sanitaria.

Había empezado como un juego, un encargo discreto, un favor bien pagado. Un polvo blanco escondido entre capas de cacao, un envío que viajaba sin levantar sospechas. Pero el juego se le fue de las manos. Y cuando uno debe dinero a la gente equivocada, la cocina deja de ser un refugio.

Por eso lo encontraron allí. En la cámara frigorífica, rígido como una figura de azúcar, cuidadosamente colocado sobre el suelo, como si alguien hubiera querido exponerlo.

Sobre su pecho, escrito con glaseado rojo —torpe, apresurado, pero legible— una sola palabra:

NARCO.

El inspector que llegó primero no sabía si aquello era una confesión, una acusación o un mensaje para alguien más. Lo único claro era que quien lo había encerrado allí conocía bien la cocina… y aún mejor las deudas del muerto.

Y en el aire, mezclado con el olor metálico del frío, quedaba un rastro dulce, casi imperceptible: De cerezas rojas.

La ayudante en prácticas llegó tarde, con el abrigo mal puesto y la cara de quien preferiría estar fregando bandejas antes que viendo un cadáver.

Se acercó al cuerpo con pasos cortos, intentando no mirar demasiado. Pero algo en las manos del pastelero la detuvo.

—Inspector… —dijo, con la voz temblando—. Esto… esto no es suyo.

Roldán frunció el ceño.

Ella señaló un pequeño fragmento atrapado bajo una de las uñas rígidas del muerto: una uña de porcelana, curva, brillante, con un dibujo minúsculo de cerezas rojas.

—Ese diseño… —tragó saliva—. Solo lo hacen en el salón de uñas de enfrente.

El inspector levantó la vista hacia la ventana empañada que daba a la calle.

Al otro lado, el cartel rosa del salón parpadeaba como un guiño.

Y por primera vez en toda la noche, Roldán sintió que la historia empezaba a tener forma.

Campirela_


7 comentarios:

  1. Campi, foste novamente brilkhante! Que enroscada esse bigodudo se meteu,rs...Traficante..
    . Bah! Tua criatividade é grande e adorei te ler. Bem divertido, ainda mais porque não fui eu a ver o cadáver,nem a unha de porcelana! beijos, chica

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  2. Tenés un par de estereotipos, en tu relato, que funcionan muy bien en el policial.
    El personaje que se mete con la gente equivocada, terminando mal. La aprendiz que no quiere observar demasiado la escena pero capta el detalle esencial.
    Y tal vez una mujer fatal cuidadosa de sus uñas.
    Besos.

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  3. Creo que este relato es perfecto, no le sobra ni le falta nada para ir tejiendo una intrigante historia, aunque nos dejes con la miel en los labios, o mejor dicho, el glaseado en los labios ;)

    Besos dulces, Campirela.

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  4. Brillante continuación la tuya, esta historia promete. ;)
    Un abrazo.

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  5. y al final de tu texto me dejaste queriendo saber más. es obvio que al parecer hay una mujer implicada en el asesinato.

    un beso.

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  6. Aaahhhh, menuda narración!!! Bravo. Me encantan los detalles, pero la asesina del negocio de uñas a la que no le pasó el porcentaje que le tocaba por su silencio por el narcotráfico del pastelero almidonado, me ha derretido por el sentido del humor!!!!! Es una interpretación que no tiene que ver, pero mi imaginación echó el vuelo. Beso, compi!!!

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