Si queréis leer más relatos de los jueves, os invito a que pinchéis la imagen; os llevará a todos los participantes.
Gracias, Mónica, por tu convocatoria.
Esta semana la consigna se centrará en el poder de las miradas y todas las sensaciones y sucesos que puedan disparar en nuestras reacciones y pensamientos. De esta forma, los participantes que quieran sumarse deberán aportar un relato de alrededor de 350 palabras, narrado EN PRIMERA PERSONA, de género y estilo libre que tenga como disparador el impacto de una mirada (sea quien sea el/la dueño/a de esos ojos y sean cual fueren las circunstancias). A medida que vayan publicando, me dejan el link respectivo y el jueves, armaré la lista de participantes.
La mirada que sucede en otro lugar
Él nunca vio un rostro, pero sabía cuándo alguien sonreía. Lo sentía en el aire, en esa vibración leve que se desprende de un cuerpo cuando la alegría lo toca. Para él, la felicidad tenía temperatura.
Caminaba despacio, no por miedo, sino por precaución, cada paso era una forma de escuchar al mundo. El suelo le hablaba, la madera era un susurro cálido, la piedra un silencio firme, la tierra un latido del corazón.
La gente decía que era invidente. Él pensaba que simplemente miraba desde otro sitio.
Cuando alguien se acercaba, no buscaba ojos, buscaba presencia. Algunas personas llegaban como una brisa suave. Otras como un golpe de viento. Otras como un perfume que no se olvida.
Los olores eran mapas. El de la lluvia le contaba historias de lugares que nunca vería. El del pan recién hecho le hablaba de manos que trabajan temprano. El de la piel humana le decía si alguien venía cansado, nervioso, o con un secreto en el pecho.
Los sonidos eran colores. El murmullo de una plaza era amarillo. El crujido de una puerta era marrón. El silencio de la noche era azul oscuro, casi negro, pero lleno de vida.
Y los sabores… Los sabores eran memorias, la miel le recordaba a su madre. La sal le recordaba al mar que nunca vio, pero que podía describir mejor que muchos que lo fotografiaron.
Él miraba así: Con la piel, con el oído, con el olfato, con la intuición. Con esa parte del alma que no necesita luz para orientarse.
Un día alguien le preguntó si le gustaría ver como los demás. Él sonrió, despacio, como quien piensa algo grande.
—No lo sé —dijo—. Quizá sí, quizá no. Pero te diré algo: yo no veo menos. Solo veo distinto.
Y en ese “distinto” había una verdad que pocos alcanzan: Que la sensibilidad no está en los ojos, sino en la forma en que uno se deja tocar por el mundo
Campirela_
P.D Este relato lo quiero dedicar a esas personas que tienen dificultad en su visión, ya sea total o parcial; ellos ven distinto, pero perciben la vida de una manera diferente; todo su cuerpo son la retina de unos ojos.
Tiene sentido lo de ver desde otro sitio. Cuando te falta un sentido, como el de la vista, los demás se agudizan para tratar de compensar al que falta.
ResponderEliminarBonito homenaje. Campirela.
¡Saludos!
Muchas gracias, Ibso.
EliminarLa falta de visión es no significa no tener esa mirada que mira mas allá del horizonte, pero desde otro plano , y cierto esa falta la suple los demás sentidos. Un abrazo, gracias por comentar.
Disfruté leer todo tu relato, Campirela. Pero si me viera obligado a elegir un sola frase sería esta. "todo su cuerpo son la retina de unos ojos" Un abrazo.
ResponderEliminarHola Gil, gracias por tu vista.
EliminarEsa frase se me ocurrió al final, quien tiene problemas de visión sabe a qué me refiero . Un abrazo.
Que bien encaraste la propuesta! La mirada diferente, la que no se hace con los ojos y que es tan significativa. Me encantó! Me emociono! Un lujo leerte. Besos
ResponderEliminarMuchísimas gracias, Sindel.
EliminarHay miradas que no necesitan luz para ser bellas e intensas.
Un besote grande.
Muito linda tua inspiração e esse olhar de presença, percebi sempre no meu avô materno que era cego! Linda e carinhosa homenagem fizeste em tua participação! beijos, chica
ResponderEliminarGracias, Chica.
EliminarUn placer volver a leerte, espero que todo vaya bien.
Un besote, grande
Muy aleccionador. Un beso
ResponderEliminarMuchas gracias, Susana.
EliminarUn besote, feliz semana.
Ver distinto no es ajeno incluso a quienes tenemos el sentido de la visión. La percepción la intuición nos llevan a ampliar esa manera de ver en cada cual, más cuando se carece de un sentido casi vital. Excelente relato en tu regreso, Campirela.
ResponderEliminarBesos dulces.
Muchas gracias Dulce.
EliminarAsí es la mirada es de quien mira y observa y cuando se carece parcial o total los demás sentidos se agudizan sintiendo más profundamente aquello que palpamos.
Un beso, feliz fin de semana.
Hola Campirela, bienvenida, un hermoso relato el que escribiste, sin dudas las personas no videntes o de visión disminuida tienen una percepción del mundo, una manera de mirar diferente y muy perspicaz.
ResponderEliminarHace muchos años tuve un alumno que era disminuido visual de nacimiento y era un ser especial, de luz podría decirte, pues tenía una gran sensibilidad.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Muy buenos días, Patricia.
EliminarQue bien lo has explicado esa sensibilidad doy fé de ello
La falta de visión hace que la mente sea el espejo de esa mirada.
Un fuerte abrazo y muchas gracias por tu comentario 🙋😘😘😘😘
Qué bonito Campirela. Cuánta sensibilidad hay en tu relato.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Muchísimas gracias,Nani.
EliminarLa sensualidad siempre nos guía por este mundo que tanto la necesita.
Besicos tantos o más 🙋😘😘
Sí que regresaste inspirada amiga Campi! Precioso y preciso relato.
ResponderEliminarTengo un amigo que no ve, es abogado, tiene una hermosa familia y "ve" más aún que quienes no tenemos dificultades con el sentido de la vista.
Es así, como tan bien lo relatas. La gente invidente tiene absolutamente más desarrollados todos los otros sentidos.
Me ha encantado tu relato, y has dejado frases tan poéticas como certeras.
Eso de "No veo menos, veo distinto" es todo un hallazgo y ni hablar del broche de oro que significa el cierre que le has dado.
¡Bienvenida de nuevo al mundillo Blogger!
Abrazo ¡buen finde!
Gracias mi querida Lu
EliminarAsí es las personas que crecen de visión sus otros sentidos se desarrollan más, o al menos eso es lo que se dice
Pero su mirada es más penetrante es como mirar en el fondo de nuestra intimidad y llegar a ver qué hay tras ella.
Un besazo y muy feliz fin de semana 😘😘🌹
Hermoso relato campi y es tal cual lo cuentas, las personas que tienen baja visión tienen los demás sentidos más desarrollados, por eso tu escrito es muy real.
ResponderEliminarAbrazo y bienvenida.
mariarosa
Gracias, cielo.
EliminarUn placer de nuevo estar con todos vosotros vy sentirisvun poquito más cerca
Besote grande 😘🌹🦋
Bello relato. Lindo gatito. Te mando un beso.
ResponderEliminarJaaaaa, un besote linda muchachita 😘🙋🌹
EliminarMi querida Campirela, me alegra tu regreso enormemente y te agradezco mucho tu relato, el cual me siento identificada desde que empezaron mis problemas de visión. Y es que realmente cuando tú vista no está al cien por cien otros sentidos se desarrollan con más fuerza y percibes tu alrededor de otra manera. Hoy por hoy tengo que pasar por diversas pruebas y el 9 de septiembre sabré algo 🙏 me gustó mucho la delicadeza del relato.
ResponderEliminarUn abrazo grande
Muchísimas gracias por tus palabras Nuria
Eliminar.Se perfectamente que quien tenemos algún deterioro visual merma mucho la libertad para moverse en este mundo frenético, pero hay ese algo de instinto que nos hace acoplarnos y llegar a percibir algo que los demás no lo ven ni diente.
Es la magia de superar obstáculos.
Un placer inmenso volver a estar con todos vosotros y nutrirnos de tanto cariño.
Un fuerte abrazo y muy feliz fin de semana 😘😘🌹
Amiga Campirela, boa noite de paz!
ResponderEliminarAbordou um tema muito pertinente, tem quem olhe sem ter visão e olham enxergando muito mais do que quem a tem.
Muito boa abordagem com toda empatia.
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Gracias, por tu comentario y compañía siempre transmitiendo esa 🕊️ que tanto se necesita.
EliminarUn besazo y feliz fin de semana 😘😘🙋
me has hecho recordar a mi abuela materna. ella no nació ciega pero lo llegó a estar en la tercera edad tal vez debido a la diabetes que padecía. yo la conocí ciega pero al menos sé que ella sí me llegó a ver cuando nací.
ResponderEliminarestoy seguro que a ella así como a otras personas como ella con pérdida total o una merma importante de la visión les encantaría tu relato.
un beso. que tengas un buen fin de semana.
Hola DRACO.
EliminarGracias por compartir tu anécdota creo que tú abuela no solo te vio al nacer , ella te tenía bien dibujado tú rostro entre sus dedos y manos.
Un beso, e igualmente para ti.
Cuando un sentido falla, los otros se espabilan. Pasa lo mismo en las familias, como falle el capitán, los grumetes toman las riendas. Muy chulo y bien pensado. Beso, compi. Verónica.
ResponderEliminarHola, veri.
EliminarMuy bien esa comparativa , cuando algo no funciona la mente se espabila y pone a trabajar a todo lo demás y vaya que funciona jjj
Besitos 😘😘😘
¡Qué bonito ! Me has llegado a emocionar y con ese final es perfecto. Te felicito.
ResponderEliminarMe alegro de verte por aquí de nuevo. ya vamos retomando la actividad.
Un abrazo
Creo que quien tenemos problemas visuales lo entendemos perfectamente lo que ves tener límites, pero ellos nos hace seguir en esta luz que es saber mirar no con los ojos sino con el alma, porque es la verdad del ser humano, lo demás es fachada.
EliminarUn beso y mi cariño Rita.
🙋😘🕊️🌹
¡Qué bonito, Campirela!
ResponderEliminarUn beso con achuchón muy grande.
Por favor, dime si ves mis entradas (me dicen que no salen mis actualizaciones)
Espero que tengas un buen día.
Muy bueno este relato entre crudo y tierno. Me deja picando. Cuán lejos estamos a veces de la mirada de los demás. Saludos
ResponderEliminarHay un día que recuerdo como luminoso. Cuando me quitaron el vendaje y vi los colores tan vivos. Creo que ya me había olvidado de como eran de intensos y pensé voy a tener que revisar todas mis fotos antiguas. Me bajo de la nube el oftalmólogo diciendo; - No puede ser que veas bien tan pronto solo hace un día.
ResponderEliminar-Pues yo lo veo. Y me puso a leer las letrillas esas de cuando te hacen el examen y se quedo de piedra. Con el otro si, tarde tres meses mas o menos pero es que ese me dijeron n que esta mas para un trasplante de cornea. Pero que coño desde el desprendimiento, yo con esta lentes artificiales quitando los trasatlánticos de niebla que me pululan por ese ojo ahora es como de jovencito.
Claro, el que no ha visto nunca no puede imaginarse colores por ejemplo por eso me ha encantado tu entrada. Hace pensar, porque alguna vez le he preguntado a un amigo ciego y es casi mejor hacerse la idea a que te contesten a ciertas preguntas.
Salud.