Juegos de verano
Este jueves después de recoger el testigo de Neogéminis y dejar esas intrigantes ciudades donde los bajos fondos y las gentes del mal vivr nos han hecho meternos de lleno en la novela negra , damos un giro total de tuerca y nos vamos de cabeza a esos veranos de antes: los de la calle, la playa, el pueblo, la bici, la goma, la comba, las guerras de agua, los inventos absurdos y las travesuras inocentes que hoy serían casi patrimonio cultural.
La idea es sencilla:
Escribir un relato inspirado en un juego de verano que recuerdes, que imagines o que reinventes.
Puede ser real, inventado, mágico, tierno, divertido, nostálgico o travieso en el buen sentido. Lo que te pida el cuerpo.
Espero que recordemos aquellos juegos donde la calle se convertía en el mejor escenario del más preciado teatro.
Ya sabéis, os espero con vuestros relatos y vuestros enlaces donde, conforme vayan llegando, iré subiendo a esta misma entrada.
Las normas siguen siendo las mismas: a ser posible, no extenderse más de 350 palabras y compartir los comentarios con las visitas a todos los participantes.
Desde aquí os doy las gracias a aquellos que, sin participar, nos dejáis vuestros comentarios llenando los blogs de alegría y vitalidad. Muchas gracias y nos leemos con esos juegos de verano.
PARTICIPANTES: