A ver cómo sale.
Rebelión en la Cocina
LA NEVERA (con voz de diva)—Silencio, por favor. Estoy intentando mantener la compostura… y los yogures en su sitio. ¿Es mucho pedir?
Mis ojos se parecen a los de Estrellita Castro, girando sin parar.
EL HORNO (dramático, con complejo de artista incomprendido) —¡Ay, por favor! Yo aquí, calentándome por dentro, y nadie aprecia mi talento. ¡Nadie! Solo me abren para ver si ya está hecho. ¡Pues claro que está hecho, soy un profesional!
LA BATIDORA (hiperactiva) —¿Alguien quiere que mezcle algo? ¿Algo? ¿Cualquier cosa? ¡Estoy lista! ¡Listísima! ¡Dame una señal y empiezo a girar como si no hubiera un mañana!
LA TABLA DE CORTAR (harta de su vida) —Yo solo digo una cosa: si vuelven a cortarme encima cebolla sin avisar, me doy de baja. ¡Me doy de baja! No puedo más con el drama lacrimógeno.
LA OLLA GRANDE (voz de madre agotada) —Hijos, por favor… un poco de calma. Que cada vez que alguien cocina pasta, me dejan trabajando como si fuera una fábrica. Y luego nadie me seca bien. ¡Nadie!
EL TENEDOR (chulito) —Yo soy el rey de esta cocina, que lo sepáis. Sin mí no se come ni un espagueti. ¡Ni uno!
LA CUCHARA (filosófica) —Ay, tenedor… siempre pinchando. Yo, en cambio, abrazo. Acarició. Sostengo. Soy la paz de esta cocina.
EL TENEDOR
—Sí, sí, muy zen tú… pero cuando hay croquetas, ¿a quién buscan? A mí. ¡A mí!
EL MICROONDAS (traumatizado) —Yo solo quiero que alguien me respete. Cada vez que termino, pito… y nadie viene. ¡Nadie! Me siento ignorado. Abandonado. Un electrodoméstico con ansiedad.
LA NEVERA —Bueno, bueno, basta de dramas. Propongo una cosa: Mañana, cuando entren esos humanos… todos a la vez hacemos un ruido distinto. A ver si así se enteran de que existimos.
TODOS: —¡APROBADO!
Al día siguiente, esta persona que os lo cuenta está con la camisa de fuerza y diciendo: "No puede ser, son las setas que comí, son alucinógenas, por favor, quítame esta camisa de fuerza, por favorrrrrrrrrrrrr. "
Espero que os hayáis reído; yo estoy a moco tendido ajaja.
Campirela_
A volte i funghi hanno un effetto allucinogeno incredibile e ci fanno assistere ad eventi incredibili!
ResponderEliminarBuona settimana Campirela
Campi, adorei cada dos personagens e suas falas no meio da rebelião na cozinha. E tive que rir com a grande panela ,com voz de mãe cansada!
ResponderEliminarFicou sensacional!Parabéns!
Linda semana! beijos, tudo de bom,chica
Amiga Campi, bom dia de Paz!
ResponderEliminarFicou sensacional!
Muita criativa e cheia de charme sua participação.
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Quizás fueron las setas, quien sabe.
ResponderEliminarSolo faltaba que los utensilios tuviesen voz, pero, sabes que, quizás ya ha empezado a hablar. Los robot en general, y robot de cocina, el robot de barrer el suelo...etc esos ya hablan.
Al final los que no vamos a hablar son los humanos
Ya lo tenemos presente, hablamos más con el móvil que con el prójimo.
Un abrazo Campirela y feliz semana
Muy bueno. Un beso
ResponderEliminar¡Una pasada, Campi! Muy ingenioso el relato. La verdad es que si los objetos hablaran...
ResponderEliminarUn abrazo
Por supuesto que me he reído jajaja Has personificado muy bien los utensilios de cocina dándoles voz y sin duda eso para una cocinera es una locura, oír las quejas de todos.
ResponderEliminarBesos dulces, Campirela y dulce semana.
Adorable,divertido,especial, en fin..qué te voy a decir que no sepas preciosa?
ResponderEliminarSiempre me sorprendes,siempre me dejas con una sonrisa y una emoción!
besitosssssssssssss
Ja,ja,ja... Ingeniosa y diverstida participación, mi enhorabuena. "tá güeno",
ResponderEliminarMe encantó y mira que te tengo visto colaboraciones sonadas, eres la repera.
Besos.